Casa SINET

FOTO: Casa Sinet

Investigar para conocer el árbol genealógico de la familia permite hacer descubrimientos sobre el pasado de nuestros predecesores. Pretendemos que estas entradas “genealógicas” sirvan para estimular la curiosidad de los descendientes, que les lleve a recabar referencias, fotos, historias de los que contribuyeron a lo que hoy somos y que nos lleven a completar (y corregir) el árbol de cada una de las casas de la Villa de Chía.

Empezamos hoy con Casa Sinet de Chía, al azar, sin seguir un orden alfabético, ni de calles, ni de otro tipo. Se remonta a muchos siglos atrás; consta del siglo XV una carta del párroco al obispado, casa Sinet tenía derecho a enterramiento en el cementerio de San Martín. Su estructura se corresponde con la de casa-patio (era) propia del Pirineo, de la que hablaremos otro día.

Como ya dijimos al hablar de “la casa” https://villadechia.es/la-casa/, la información sobre las personas que han nacido o habitado las casas la obtenemos de los libros parroquiales, de los libros del registro civil (Ayuntamiento y Archivo Histórico Provincial), de documentos de algunas casas (escrituras, capitulaciones matrimoniales y testamentos) y de testimonios de familiares o vecinos.

M Pilar Rivera Sobella, emigrante a Francia en los años 20 del siglo pasado con su marido Antonio Gairin, de Sahún.

Veremos que son muchas las casas de Chía (y de otros pueblos del Valle de Benasque) cuyos hijos tuvieron que emigrar a Francia (y otros lugares) a finales del siglo XIX y principios del XX buscando oportunidades de trabajo y para mejorar sus condiciones de vida. Aquellos primeros que se fueron a Francia, iban a defonsá que era arrancar las vides enfermas de filoxera en los viñedos, principalmente en la región de Burdeos. Al principio, iban ay venían; marchaban del Valle  al terminar las faenas del campo en septiembre-octubre y volvían en marzo-abril, para ayudar en sus casas. Hubo algunos que terminaron por afincarse en Francia, donde crecieron sus hijos y nietos. Casa Sinet tiene una extensa parte de la familia en Francia.

 

En el árbol genealógico hemos podido retrotraernos hasta 1789, año de la Revolución Francesa, en que nació una de las bisabuelas de Joaquín Castel Gabás https://villadechia.es/joaquin-castel-gabas-de-casa-sinet/, María Torrente Mallo, de casa Marsial. Murió a los 72 años de edad. Leemos en la partida de defunción: “En 29 de agosto de 1861 se halló el cadáver de MªTeresa Torrente de casa Marcial de esta  vecindad en el campo de Aunesas de la misma casa, camino de La Encontrada y término de la misma Villa de Chía, a dónde había ido aquella misma mañana a atender los bueyes, y reconocido por los facultativos se halló haberse verificado por un Síncope y por consiguiente haber sido causal…”

FOTO y montaje: Pilar Bacas

La hija de esta Mª Teresa se casó con Francisco Gabás Raso, nacido en La Cuadra en 1808, año de la Guerra de Independencia Española. Fueron los padres de José Gabás Mur (el sacerdote que fue administrador del Marqués de Ovando en Cáceres) y de Ramona Gabás Mur, madre de Joaquín Castel Gabás, el farmacéutico, y abuela de María Sobella Castel, maestra muy querida en Chía. El parecido entre Joaquín Castel Gabás y su sobrino tataranieto es asombroso. Para conocer a los hijos de Joaquín Castel Lanau, el hermanastro de Joaquín Castel, también farmacéutico en Cáceres y que falleció de tuberculosis en el Balneario de Panticosa (donde está enterrado), recomendamos la lectura del libro de Pilar Bacas Leal (Joaquín Castel. La burguesía emprendedora en Extremadura. Cáceres, 2017).

 

Burdeos, 1948 – MªPilar y Elena Rivera Sobella el día de la boda de Hélène, la hija mayor de Elena.
1931 – MªPilar Rivera Sobella y Antonio Gairín con sus hijos René y Hélène

María Sobella Castel (1882-1960) se casó con Ramón Rivera Gabás, de Casa Sansón. Fueron padres de 8 hijos y abuelos de 19 nietos. Su hijo Jesús murió a los 23 años defendiendo el Alcázar de Toledo en 1938.  Dos de las hijas de María y Ramón, MªPilar y Elena, se fueron a vivir a Francia con sus maridos y allí crecieron sus numerosas familias. María estuvo 32 años sin verse con su hija Elena. Se reencontraron en El Run en 1959, donde María Sobella vivía con su hijo José Joaquin y su familia.

 

Elena Rivera Sobella y Lorenzo Palacín haciendo hierba

 

 

 

 

 

 

 

El Run 1959 – De izq. a dcha.: Lorenzo Palacín, José Joaquín Rivera Sobella, Antonio Rivera Sobella, Renée (hija de Elena y Lorenzo), María Sobella, Elena Rivera Sobella. FOTO: Casa Sinet

 

Chía 1969 – Familia de MªPilar y Elena Rivera Sobella. FOTO: Casa Sinet

 

 

1975 – MªPilar Rivera Sobella y Antonio Gairín con su nieta Sophie. Annie Gairín detrás de su hija Sophie.

 

 

 

 

Chía, en Casa Sinet – Los 7 hijos de Elena Rivera y Lorenzo Palacín: Hélène, Denise, Henri, Renée, Jean-Piere, Nicole, Raymonde. FOTO: Casa Sinet

 

Como es habitual en Chía, una gran familia, muy dispersa, pero siempre con un trocito del corazón en esta tierra.

En 2019 se vendió Casa Sinet a descendientes de otra casa de Chía. Llegan aires de cambio que permitirán recuperar una casa con siglos de historia.

 

 

 

 

 

 

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11 comentarios sobre “Casa SINET

  1. Una vez más Maria Antonia, enhorabuena y felicidades por la labor que vienes haciendo, recuperando la memoria y la historia de Chia.
    Me ha emocionado este último escrito, como tantos otros anteriores a este, dado que somos los afortunados nuevos propietarios de Casa Sinet.
    Deciros que estamos en pleno proceso del proyecto de rehabilitación de la casa, que en su aspecto exterior va a mantener la esencia de la casa, mantendremos todos aquellos muros, paredes y vigas que estén en condiciones de mantenerse, el tejado será totalmente nuevo y reordenaremos espacios interiores pensando en las nuevas necesidades. También mantendremos el suelo adoquinado de la era y algunos elementos interiores testimonios del pasado, como uno de los “rastriellos”, la “minxadera” de uno de los corrales, la vieja estatua del “santet” que presidía la puerta principal.
    Después de este maravilloso escrito sobre la historia de la casa dedicaremos un espacio, una pared, que lo recoja y que muestre a los muchos amigos y visitas que esperamos tener en los próximos años la historia de la casa y de las personas que la habitaron.

  2. Muchas gracias.
    Soy Ana, la número 19, la última nieta en nacer de María y Ramón. No llegué a conocerles. Tampoco a gran parte de mis tíos, tías y familia en Francia.
    De pequeña corrí y me escondí por esa casa cuando aún vivían allí mi tía Josefa y mi primo Ramón. Cada verano subíamos a pie desde Castejón con mi madre y mi padre, José, el hijo pequeño.
    Solo puedo estaros agradecida por poner rostro a una parte de mi familia que solo conocía por nombre.
    El verano pasado volví a subir a pie y pasé a recordarla desde fuera. Hay imágenes que no se borran.
    Felicitaros por este trabajo, para mí muy emotivo, que me ha hecho llegar José Mur.
    Gracias de nuevo.

    1. Annie, petite fille de Maria-Pilar et arrière petite-fille de Maria Sobella Castel. Je vis en France, et chaque année, je fais un pèlerinage dans ce beau village de Chia, berceau de ma grand-mère.
      Félicitations pour ce travail

      1. Ma chère Annie,
        J’amarrais bien de te connaître, à toi et à ta famille. J’espère que ça sera possible la prochaine fois que vous rentrerez en Espagne. Si tu veux, tu peux me contacter à cette adresse : anarivera26@gmail.com
        Je vous envoie mes amicales pensées,
        Ana Rivera Saura

  3. Que gran trabajo¡¡¡ Felicidades¡¡¡
    No tenia noticia de gran parte de la familia, sobre todo de los que marcharon a Francia.
    grandes recuerdos me quedaran de casa Sinet con mi yaya Josefina, con mi tío Ramon y con gran parte de esa familia que si conocí.
    respecto al parecido con la foto de Joaquín poco que decir, los genes no se pierden por muchos años que pasen ,jajajjja.
    Gracias.

  4. Qué emoción. No me he podido aguantar las ganas de escribir algo aún sin haberlo terminado de leer. Mi enhorabuena otra vez por este trabajo de recuperación de la memoria. En cuanto pueda volveré a Chía y visitaré la casa Sinet. Un fuerte abrazo desde Cáceres, la tierra adoptiva de Joaquín Castel Gabás, donde su memoria permanece viva

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