EVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA

Muchos son los elementos a barajar a la hora de hablar de variabilidad demográfica. Presentamos hoy algunos datos comparando distintas poblaciones del valle, para poder empezar a tratar el tema.

Tomamos los datos de Serrano Montalvo1 según el fogaje de 1495, Madoz2 (1845-50), Lopez Novoa3 (1864) y Estadística de Población del Gobierno de Aragón4 de 1900 a 2004. En los tres primeros se habla de “fuegos”, “vecinos” o casas (multiplicar por 4,5 para obtener las personas) y de “almas” (o personas) y los datos del Gobierno de Aragón hacen referencia a personas. Los geógrafos establecen una ratio de 4,5 por hogar. Las estadísticas conllevan siempre un cierto margen de error, sobre todo porque los sistemas de recogidas de datos no han seguido siempre la misma sistemática; pero sí pueden darnos una idea de cómo han ido variando los habitantes de nuestros pueblos. Se indican las fuentes al pie del artículo.

La casa es la célula, la estructura básica de la sociedad montañesa del Pirineo. Hablábamos del concepto pirenaico de “la casa” en https://villadechia.es/la-casa/ y explicábamos que la casa abarca bienes muebles, inmuebles, rebaños, derechos comunitarios, marcas, nombre de la casa y linaje; también da entidad a los que nacen y viven en ella. Es un tema extenso y apasionante. En una segunda parte aportaremos el nombre y la ubicación de 93 casas que había en Chía entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, según lo que recordaban José Carrera Brunet (padrino de casa Bringuerón) y Ramón Nerín Mora, de Presín (1.876 – 1.957). Como vemos en la tabla de habitantes y casas, en este periodo de 1.860 a 1.910 alcanzamos el pico de máxima población; esta circunstancia fue una de las razones por las que la población se vio obligada a emigrar: demasiadas personas para un territorio que ya había llegado al límite de su capacidad para dar trabajo y alimento a quienes lo ocupaban. A lo que ayudó, de gran manera, la desamortización al sustraer a los montañeses el aprovechamiento del monte público.

Por otro lado, no hay que olvidar que todavía en el siglo XIX la mortalidad infantil se situaba entre el 25 y el 60% (tanta variabilidad dependía del año y las zonas). Las circunstancias perinatales (infecciones, condiciones del parto, hemorragias), la calidad de la lactancia (que dependía del estado nutricional de la madre), pero también los trastornos gastrointestinales -más frecuentes en verano- y las infecciones respiratorias -más propias del invierno- eran las causas atribuibles a esta elevada mortalidad infantil. Por supuesto, los mayores tampoco estaban exentos de las consecuencias de las guerras, infecciones, epidemias, zoonosis y enfermedades transmitidas por el agua (como explicamos en https://villadechia.es/saneamiento-de-aguas-de-chia/ ).

La demografía en el Pirineo tuvo picos de crecimiento entre los siglos XV y XVI y entre el XVIII y XIX. A principios del XX fue la emigración lo que sangró el territorio. Como veremos, en el Valle de Benasque hubo vecinos que se trasladaron a vivir al sur de Francia (ya antes de la guerra civil), otros que emigraron a Guinea, otros a ciudades de España, y los menos a otros países de Europa y a Sudamérica.

 

1Serrano Montalvo, Antonio. La población de Aragón según el fogaje de 1.495. DGA. IEAA. 2009.

 

2Madoz, Pascual. Diccionartio Geográfico-Estadístico-Histórico 1845-1850. HUESCA. Madrid, 1847.

 

3López Novoa, Saturnino. Historia de la muy noble y muy leal ciudad de Barbastro. Barcelona, 1861.

 

4Catálogo de pueblos y municipios de Aragón. Estadística de población y nomenclaturas toponímicas entre 1900 y 2004. Gobierno de Aragón. CAI. 2005.

 

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SANEAMIENTO DE AGUAS DE CHÍA

FOTO: casa GREGORIA. Familia Pallaruelo Mallo en la puerta de casa de Gregoria a principios de los años 30. Los padres, Severina y José de Gregoria, con sus cinco hijos (José, Mariana, Rosalía, Encarna y Jesús) y Valentin de Sesué (detrás del padre de la familia) que se crió en casa Gregoria.

Siendo alcalde José Pallaruelo Mur1 (1889-1968), de casa Gregoria, se aprobó el PROYECTO DE ABASTECIMIENTO DE AGUAS DE CHÍA presentado por el Ingeniero de Caminos D. José Sans Soler el 10 de agosto de 1935 y aprobado en Consejo de Ministros antes de finalizar ese mismo año. El presupuesto era de 31.500 ptas. (ejecución material) más 36.540 ptas. (contrata). Hay que decir que 68.000 pesetas del año 1935 era mucho dinero. De acuerdo con los cálculos de Ernesto Poveda (del Grupo Icsa) según el coste de vida actual y el de 1935, podemos estimar que el presupuesto de la obra  corresponderían a unos 140.000 euros de hoy.

La Ley del Agua de 1866 fue el primer intento de regular las aguas del territorio español, aunque no llegó a entrar en vigor. Sus principios básicos pasaron en gran medida a la Ley de 1879, como el del dominio público de todas las corrientes naturales, los cauces y riberas de los ríos. No quedaron incluidas en la citada ley las aguas subterráneas, que pertenecen al propietario del terreno en donde asoman (premisa que continuó en vigor hasta su modificación no retroactiva en la Ley de 1985).

El Plan Nacional de Obras Hidráulicas de 1933 es el primer reflejo de un planteamiento a nivel nacional, integral, del análisis de los recursos hídricos2. En los primeros años del siglo XX, la crisis social en España era preocupante. El nuevo titular socialista del Ministerio de Trabajo, Francisco Largo Caballero, promulgó lo que se denominaron «decretos agrarios», que intentaban mejorar la situación social y económica de los campesinos. Parte del artículo 47 de la Constitución de aquella II República (1931-1939) decía textualmente: «La República protegerá al campesino y a este fin legislará, entre otras materias, sobre el patrimonio familiar  y exento de toda clase de impuestos, crédito agrícola, indemnización por pérdida de cosechas, cooperativas de producción y consumo, cajas de previsión, escuelas prácticas de agricultura y granjas de experimentación agropecuarias, obras para riego y vías rurales de comunicación…». 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Red de distribución de agua – Proyecto 1935
Fuentes y abrevaderos – Proyecto 1935

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Volviendo al proyecto de saneamiento de aguas en Chía, el informe del ingeniero nos aporta valiosa información:

  • [Sobre los habitantes] Cuenta con pocos habitantes, unos 350, pero con numerosa ganadería vacuno y mular
  • [Sobre el abastecimiento de agua] Este consiste actualmente en acudir al río y algunas fuentes que aparecen en el barranco contiguo al pueblo, pero como nacen en terreno frecuentado por el ganado, se infeccionan con frecuencia, dando lugar a tifoideas.
  • [Sobre las captaciones] El vecindario desea que lleguen a la población las aguas de los manantiales denominados Serqueros [por Serquedo] y Rispajos [por Rispaso]
  • Se basaron los cáculos en 500 habitantes, pensando en que la población aumentara a 385-400 y la “excepcional gran proporción de ganadería que en ciertas épocas no sale del pueblo”
  • Se fijó la capacidad del depósito en 25 metros cúbicos, a razón de 50 litros por día y habitante [a partir de 500 habitantes]
  • Se proyectaron tres fuentes (F) y tres fuentes-abrevaderos (F.A) para permitir que la población se abasteciera de agua potable no contaminada por los animales, y para que la ganadería pudiera abrevarse (F.A 1 delante de Cornel, F.A 2 placeta de Castán y F.A 3 entre Sansón y Chongastán) cuando estuviera estabulada en el pueblo.
Plano General izquierda – Proyecto 1935
Plano general derecha – Proyecto 1935
Detalle del plano del término municipal de Chía (2020)

 

 

 

 

 

 

 

 

El Consejo de Ministros, en su sesión de 19 de noviembre de 1935 aprobó una subvención de 17.500 pesetas destinadas a remediar el paro de la localidad y emplearlos en las obras del abastecimiento de agua. En la concesión de las ayudas económicas para las obras públicas que se llevaron a cabo en Ribagorza tuvo mucho que ver Joaquín Mallo Castán (1884-1938), de casa Presín, que fue diputado en las Cortes Generales durante la Segunda República. En enero de 1939, el ingeniero de la CHE comunicaba al Alcalde de Chía que debían reintegrarse las cantidades percibidas de los créditos concedidos con cargo al paro obrero.

 

 

La obra se alargó más de la cuenta, con la Guerra Civil por en medio y las complicaciones presupuestarias añadidas. En cualquier caso, el agua llegó al pueblo en forma de fuentes y abrevaderos, unos 30 años antes que a pueblos de Teruel o de otras provincias de España. El objeto principal, aparte de facilitar el acceso al agua, era prevenir las enfermedades transmitidas por aguas contaminadas por el ganado. Habría que esperar a una segunda obra pública para que el agua llegara hasta las casas, como veremos otro día.

 

 

Fuente-Abrevadero de la placeta de Castán en junio de 2020.

En otra entrada veremos las fuentes hasta las que se iba a buscar agua con la collada, con el burro (o la mula) y los cántaros, las bondades del agua de alguna de las fuentes y  las historias que las acompañan. La collada es un palo con una muesca en cada extremo -para sujetar los dos baldes con agua- que se apoyaba en los hombros, con el que las mujeres transportaban el agua hasta la casa desde la fuente más próxima. En el Diccionario de Angel Ballarín se define como: “Barra o palo de fresno con una ranura en cada extremo que, apoyado sobre el hombro, sirve para llevar una carga repartida entre los dos extremos, como, por ejemplo, las herraduras o pozales”. Añade “Yey que sábre marchá ta porta las forrádas dan la collada, sin esbatullá l’aigua”. Forráda es un cubo de madera sujeto por aros de hierro y, por extensión, todos los pozales.

 

Margarita Villega Brunet (niña con la collada), Nati Villega Brunet (niña junto al burro), detrás su padre, Ramón Villega (casado en casa Toña con Margarita Brunet, mujer que se ve al fondo de la foto). Joven que está de pie, José Delmás Mora (nacido en casa Andrés, se casó con Conchita de Matías). En el burro (de izq. a dcha.), Soledad y Ramón Villega Brunet, ¿una prima de Francia?. Chía, principios años 30 (Soledad nació en 1928 y es aún muy niña en esta foto). FOTO: Casa TOÑA.
Lorenzo de Matías y vacas en el abrevadero de la plaza de Chía, finales de los años 60. FOTO: Casa Matías.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1José Pallaruelo Mur (10-01-1889 / 23-04-1968) nació en casa Carlos o del Albañil. Hijo de Carlos Pallaruelo Mur, de casa Nabarro, y de Gregoria Mur Azcón, de casa Santamaría. Se casó el 15 de junio de 1914 con Severina Mallo Castán.

 

2El Plan de 1902 tuvo intenciones planificadoras, pero no pasó a mayores y las iniciativas de 1909, 1916 y 1919 fueron actualizaciones del planteamiento que se hizo en 1902. https://ceh.cedex.es/planificacion/Planificacion_hidrologica/PNOH1933/pnoh_1933.htm

 

3Según datos de 2008 de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento, España tiene la tercera factura del agua para uso domiciliario más barata de la Unión Europea, con 1,22 euros el metro cúbico4, por detrás de Lituania, con una media de 0,64 euros/m³, e Italia, con 1,14 euros/m³. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2018, el consumo medio de agua de los españoles es de 132 litros por persona y día (lavadora, lavaplatos, cisterna del inodoro, lavarse, limpiar, cocinar, beber). La OMS fija en 50-100 litros por persona y día la cantidad necesaria para cubrir las necesidades básicas que garanticen la higiene. El 40% de la población mundial vive con escasez de agua.

 

4Fundación Eroski (2006). «España tiene la tercera tarifa del agua mas barata de Europa» (PDF). Fundación Eroski. pp. 1.

 

Fanlo Loras, Antonio (2001). «La Gestión del Agua en España: Experiencias Pasadas, Retos Futuros» (PDF). Universidad de la Rioja.

 

ONG WWF/Adena informe en 2004 comparando la gestión del agua de distintos países europeos y situando a España entre los tres peores gestores.

 

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LAS MARAVILLAS DEL VALLE DE BENASQUE

Así las cosas, y en los tiempos que corren, nos parece oportuno hacer promoción de nuestro Valle. Hemos sacado de la librería una monografía de “colección pirineísta” en la que su autor defendía las maravillas de este, nuestro valle: “Es lamentable que prestemos atención a lo lejano y exótico, y descuidemos el conocimiento, el cuidado de lo que siendo propio y digno de conocerse y admirarse, está dentro del solar hispano […]. Se gastan millones en viajes por el extranjero, unos por placer o bambolla, y otros por necesidades imperiosas de la salud, salen a millares a playas y sierras, nacionales y extranjeros, desconociendo que dentro de España hay rincones privilegiados cuyas bellezas y condiciones sanitarias son excepcionales”. 

“De tales bellezas no pudieron disfrutar nuestros antecesores, porque la Naturaleza avara, teniéndolas por su mayor tesoro, las escondió dentro de un círculo de montañas que forman una barrera casi inaccesible y a la cual no se pudo llegar, sin grandes molestias y riesgos, hasta fines del siglo pasado. Y aún a principios del corriente, para verla  era preciso viajar desde que se dejaba el tren en Barbastro, primero en coche diligencia hasta Graus, desde allí, saliendo a media noche en una tartana incómoda y ¿guiada? por un tal Maltiempo, que dormía durante todo el que tardaba en llegar la luz del día sin importarle un ardite la suerte de los viajeros, hasta el mesón de Puente Argoné, de este a la venta de Abi, en caballería tozuda por la carretera en construcción; y desde dicha venta, bien a pie, por dentro de la garganta de Ventamillo (sorteando los pedruscos desprendidos por los barrenos, entre vagonetas, carretillas y herramientas empleadas en aquella obra titánica) bien a caballo,, por la parte de arriba.” (p.5)

Mesón de Argoné 1910-14 y diligencias. FUNDACIÓN LLANOS DEL HOSPITAL.

 

Mapa de Juan Sánchez en el libro de Severo Curiá

El valle de Benasque y sus maravillas es la primera guía turística del valle de Benasque y una de las primeras guías sobre el Pirineo Aragonés. Fue escrita por Severo Curiá y se publicó Santa Cruz de Tenerife en 1926. Es una pequeña joya de 78 páginas, un mapa y 54 fotograbados (18 propiedad del Centro Excursionista de Cataluña).

El mapa o croquis fue dibujado por Juan Sánchez Prado a partir de los datos de Severo Curiá y mapas españoles y franceses.

Severo Curiá Martínez (1868 – 1956)

Severo Curiá Martínez nació en Ayora (Valencia) el 25 de mayo de 1868. Fue veterinario interino en San Sebastián, hasta acceder por oposición al Cuerpo de Inspectores de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria. Su primer destino en el citado Cuerpo fue Benasque, donde estuvo de febrero de 1910 a agosto de 1915, cuando fue trasladado a Santa Cruz de Tenerife para ocupar el puesto de jefe provincial veterinario. Falleció el 28 de febrero de 1956 a los 87 años de edad.

Dice su autor: el principal objeto, de este libro, es propagar por donde pueda, el conocimiento de aquellas maravillas y del valle que las encierra, que es uno de los más pintorescos y grandiosos de nuestra patria. Hay que decir que los años que estuvo Severo Curiá en nuestro valle, se estaba construyendo la central de Siera y la carretera de Seira a Benasque.

Diario de Huesca del 31 de marzo de 1926

En “LA MEDICINA CANARIA” de 28 de febrero de 1926 publicaron: “El estilo depurado de un lenguaje galano, en el que fielmente se reflejan las emociones sentidas, logrando lo que aún más le asegura el mérito extraordinario, que es comunicar esa emotividad al que lee aquellas líneas en que brillan una amenidad y un interés por demás raros en las obras del género que nos ocupa”.

Por supuesto, el DIARIO DE HUESCA también se hizo eco -como no podía ser de otro modo- de esta publicación el 31 de marzo de 1926, hace 94 años.

Toda la monografía merece una lectura detenida, pero entresacamos los siguientes párrafos por su relación con temas de rabiosa actualidad:

“(…) se cosechan trigos, cebadas y centenos (…) y se cogen habas, alubias, guisantes, lentejas, coles, lechugas, y otras legumbres y hortalizas; produciéndose también bastante remolacha y, sobre todo, patata abundante y de buena calidad.” (p.19)

“En el valle de Benasque hace mucho tiempo que desparecieron los lobos, los jabalíes y las cabras monteses. Y el oso pardo solo hace su aparición de cuando en cuando, generalmente por Vallivierna y procedente de las montañas de Arán o de Pallars.” (p.20)

“Cuenta el valle de Benasque con unos 5000 hab. de derecho y 3600 de hecho, que dan una densidad de 8’57 por km2. Algo mayor que la de los otros valles del Alto Aragón y menor que la del de Arán. Esta población ha disminuido grandemente a causa de la emigración, especialmente a Francia, hasta el extremo de que solamente el municipio de Benasque en un cuarto de siglo ha perdido en su estadística 334 hab y cerrado más de setenta casas.Y aún ha sido mayor, proporcionalmente, la despoblación de Chía.” (p.21)

“Desde Madrid, el viaje más breve, cómodo y económico es por Selgua y Barbastro. En esta ciudad se toma el automóvil hasta Graus, en donde se pernocta y se sale a la madrugada para llegar a Benasque a las 10 de la mañana. En este viaje se pasa noche en el tren y se invierten 38 horas, incluidas las de pernoctación. Puede hacerse más rápido, cogiendo el exprés hasta Monzón, desde cuya ciudad sale un auto para Barbastro, Graus y Benasque, durando el viaje 24 horas, incluyendo las que tarda en salir el automóvil. Desde Barcelona se hace el viaje en 15 horas, saliendo a las 6 y media de la tarde, cogiendo el auto en Monzón y llegando a Benasque a las 10 del día siguiente .” (p. 25)

Congosto Ventamillo 1910-14. FUNDACIÓN LLANOS-DEL-HOSPITAL

“Ventamillo hay que pasarlo mejor que en auto o en coche, en carro o en caballería, o mejor aún, a pie; para poder contemplar despacio las aguas alborotadas que saltan por el fondo del barranco; las gorjas, las peñas, los muros de la carretera, la maleza de las orillas, las guirnaldas de flores, la cinta azul del cielo, la estrechez de la cortadura y la altura de sus murallas.” (p.34)

Describe con precisión un montón de rutas y excursiones, además de establecer un programa de visitas en función de los días disponibles (6, 10, 15)  y toda una serie de consejos prácticos sobre los itinerarios, descansos, comidas, prevención de accidentes, ropa, equipamiento y qué hacer en caso de esguince, congelaciones o mal de montaña. Consejos, la mayoría, bastante acertados; por ejemplo: “En las subidas, hablar poco; beber, menos; fumar, nada; llevar cerrada la boca y respirar por la nariz”. (p.29)

Curioso es el episodio de cuando asciende al Teide con José Sayó, Pepe el de Llausia, por poco conocido y especialmente poético es el capítulo que titula EL VALLE GALANO Y SONORO con el que cierra esta monografía. No podemos terminar sin recordar los precios de hace casi cien años: “El precio del hospedaje en posadas, fondas, Los Baños y el Hospital oscila entre seis y doce pesetas. En el chalet de La Renclusa cuesta el servicio completo (desayuno, almuerzo, comida y cama) 19 pesetas; lo que supone un hospedaje sumamente barato si se tienen en cuenta las condiciones de alejamiento de todo poblado, la situación favorable y el trato excelente de mesa y cama de tan importante refugio.”

 

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