GENEROSA GÜERRI MAULÍN, de casa Mateu

Generosa Güerri Maulín, julio 2021, en Chía.

Generosa nació en casa Mateu de Chía un 2 de julio de 1935, hoy hace 86 años. Hija de José Güerri Castán, de casa Mateu de Chía, y de Presentación Maulín Lacorte, de casa Francisca de Chía (hermana de María Pilar, madre de Luisa de Barbero).

 

José Güerri, de Mateu, padre de Generosa.

¿Cómo eran sus padres?

Papá tenía herrería en Chía y en El Run. Mamá estaba ocupada todo el día y parte de la noche.

 

¿Cuántos hermanos fueron?

Cinco. Primera yo, después Pepe, Marina, Rafael y Joaquín.

 

 

 

 

Joaquín, Pepe, Generosa y Rafael en la boda de Inma y Felipe en 2004.
Generosa, Joaquín, Rafael, su mujer Asunción, y Pepe. Mayo 1984.

 

 

¿Qué recuerda de su niñez en Chía?

En casa Mateu éramos mucha gente, de normal, nueve o diez, a veces, incluso más. Cuando venían los de Madrid, venía mi tía con sus tres hijos, su hermana y dos hijos que tenía ella.

 

¿A qué jugaba de pequeña?

Al corro de la patata, a las chapas, a las quillas, al marro, a saltar la cuerda… a todo lo que se nos ocurría. En la plaza o en la carretera; allí delante de casa Colau que hace subida, poníamos las quillas.

A la derecha de la foto, la madre de Generosa, Presentación Maulín Lacorte. A la izquierda: Clodoveos, Carmen, la mujer de Fino, Marta de Francia, hija de tía Cándida, Joaquín, Jesús, Generosa detrás de Presentación. Los niños de Carmen: Mari Carmen, Finito y Rafita.

¿Cómo se pasaba el invierno en Chía cuando era pequeña?

Se pasaban delante de la chimenea, con una tea para alumbrarnos. Escarpinabas1 llana (lana) y hacías calcetines y jerseys; también venían las vecinas a billar (pasar la velda). La abuela, mi madre, las vecinas… los hombres se iban a la cama.

Un invierno, tenía que ir mi padre ta Chistau y tenía sólo dos pares buenos de calcetines. Pasamos toda la noche tejiendo otro par de calcetines para que pudiera llevar un par más y cambiárselos cuando se le mojaran. Mi abuela hacía el hilo con la lana, mi madre tejía un calcetín y yo el otro. Ni había los abrigos ni el calzado que hay ahora, en invierno se pasaba mucho frío cuando había que cruzar el puerto.

 

A la izquierda, Juanito de la Taberna, Anita de Riu (luego Dorotea), Agapito Dorotea. De pie, a la derecha, Marina y ¿Delfín? Años 50

¿Fue al colegio en Chía?

Sí, hasta los 14 años; pero perdías muchos días; siempre había algo que hacer, o sacar los corderos, o ayudar con las vacas. Los días que iba al colegio, durante el recreo, salía para lavar pañales de los más pequeños (nos llevamos 9 años con Rafael y 11 con Joaquín), o llevar de comer a los hombres que estaban con las vacas.

Éramos mucha cuadrilla en el colegio; había una clase para los niños y otra para las niñas.

 

¿Qué hizo desde que salió del colegio hasta que se casó?

Trabajar y trabajar. En casa éramos muchos y siempre había algo que hacer: limpiar, hacer la comida, bajar al huerto, los animales, traer agua de Puntillo (o de la Canal) al hombro con la collada2, un pozal delante y otro atrás, llevar de comer a los hombres, lavar la ropa… Mucha faena. Cuando ibas a por agua se hacían muchos viajes, no podías llenar mucho los pozales, porque te mojabas de agua a cada paso.

 

El abuelo de Generosa, Manuel, y sus nietos de Madrid, primos de Generosa. Principios años 50.

¿Cómo era lavar en aquellos años?

Muy duro. He lavado por todo y desde bien pequeña:

  • en la acequia que pasa por la Canal, que viene de Puntillo; había tablas por un lado y por el otro, te arrodillabas y allí parecía que dejabas las tripas;
  • en els Esguarans, que bajábamos con unos cestos llenos de ropa; la que podíamos la tendíamos por allí para que se secara y la que no, la subíamos mojada en los cestos, hasta casa;
  • en el de Baix, al lado de la pila
  • en el Mollá3 de Sansón también he lavado mucho, siempre había una balsa de agua, donde la pila de debajo de casa Chuasahún; allí hicieron un paso para las caballerías y un lavadero, ahora ni se ve;
  • y en el Pradet de la Regalera, que está un poco más allá; lavábamos las tripas de los cerdos y las vacas que matábamos; allí había unas piedras anchas.
  • me acuerdo de romper el hielo y hacer un agujero para poder lavar en los lavaderos que había delante de casa Presín, donde ahora están las basuras; mi madre me traía agua caliente para meter las manos cuando ya no podía más;
Comida de verano en la borda de Comarrategui hacia 1956. Carmen con un hijo, Marina, Jesús, Joaquín delante, Marta, Presentación, Clodoveos, Rafael, niños.
Generosa el día de su boda.

¿Y hacer la comida?

Cuando era pequeña se hacía todavía en el hogar, con el caldero penchau (colgado) del cremallo4; no era muy cómodo, porque había que agacharse o estar en una silla baja.  Estaba todo el día encendido. Se ponían habas secas a remojo por la noche y por la mañana se metían en el caldero con la ensúndia (grasa animal), hueso de jamón, patatas, la verdura que había… era muy bueno.

Luego ya se puso la cocina económica y después la de butano.

 

¿Salió de Chía para trabajar?

Estuve un año en Zaragoza, con los de Castán. Pero me volví porque mi madre no estaba bien y tenía que ayudar en casa. También un par de años en casa Prujente de Castejón, yendo a los mercados, haciendo la limpieza y cocinando.

Con los novios, Marina, MariTé García, Menena Choldián, Pili Chuana, José Chuana, Emilio, Pepe, Generosa, la mujer de Constantino Artasona, Rosa Bringué, Fina, Paquita Matías, Pili Sansón, Rosa Pallás.
Antonio de Prujente, Antonio Sansón, Emilio Ramondarcas, Rosario Sansón (cuñada de Generosa), detrás un catalán cuya mujer estuvo viviendo en casa Mateu un mes. Delante: padre de Generosa, Emilio Río, padre de Emilio, Generosa, Marina, madre de Generosa, Adela Navarro, Pepe, Pili Sansón, Luisa, prima de Anciles, Concha y Rosa Pallás.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Emilio Río, de Sansón, el marido de Generosa. Años 50-60 en Guinea.

¿Con quién se casó?

Con Emilio de Sansón, en abril de 1966, en la iglesia de San Vicente de Chía; hicimos la comida en casa Caseta de Castejón.

Estuvo en Guinea entre 1946 y 1962. Estuvimos festejando cinco años, entre 1962 y 1966; me casé con 31 años. Y ya nos fuimos a vivir a Monzón.

Antes las bodas se hacían en casa. Después de misa se repartían las arras, que eran unos bizcochos más grandes que las cocas (o tortas), bien buenos, adornados con nata, o crema, o chocolate. Había que cocinar mucho.

 

¿Cuántos hijos tuvieron?

Tengo dos hijos, Fernando y Emilio. Nacieron en Monzón, en un medio-hospital que había entonces.

 

Emilio y Fernando, los hijos de Generosa. Años 70.
Emilio Río con su hijo Fernando (el pequeño) y un amigo. Años 70.
Generosa y Emilio con su hijo Fernando. Años 80.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Le gusta cocinar?

Mis hijos dicen que soy buena cocinera. Me gusta poco, aunque he cocinado mucho en esta vida.

 

¿Alguna receta que no hayamos publicado todavía en el blog?

La abuela Barbero, la suegra de Luisa, cocinaba muy bien. Rellenaba la falda de cordero con huevo duro, carne picada, verduras… y la cocinaba atada; cuando estaba fría, la cortaba a rodajas y la servía como entremés, con el jamón, cecina, o longaniza.

 

¿Es laminera?

¡Sí, mucho! [se ríe] Me gusta todo.

 

¿Le gusta viajar?

He viajado poco; aunque he estado en Madrid, Barcelona, Zaragoza… masa chén (mucha gente).

 

Generosa, Emilio, Montse, Pepe, Javi y Clodo (un primo de Francia), en el comedor de casa Mateu
Generosa lanzando la herradura en unas fiestas de Chía en las que se organizaron juegos tradicionales en Las Lagunas. Marga de Gregoria ganó el primer premio. Principios 2000.

¿Qué recuerdos guarda con cariño de Chía?

Me acuerdo mucho de mi hermana Marina, que murió muy joven; tuvo una hepatitis y luego una meningitis.

Tengo muy buenos recuerdos de mis amigas de juventud: Anita la más amiga, Henrieta de Casabon, Fidela de Siresa; estas dos marcharon a Francia. Con Anita (de Riu, luego se casó con Pito Dorotea) hemos sido muy amigas.

Para fiestas dormíamos 3 ó 4 en cada cama. Cuando venía la Guardia Civil a controlar en las fiestas y le pedían cama a mi madre, acababan con una manta durmiendo en el pajar porque no cabía nadie más en la casa. Antes decían en Chía, “casa Mateu, fonda sin pago”; porque siempre había gente. Éramos mucha familia y, además, mi padre era muy conocido por la herrería y porque vendía bueyes y mulas, iba por Chistau y por todas partes.

 

 

 

 

 

 

¿Qué invento del siglo XX le parece más importante?

La electricidad y el agua corriente.

Recuerdo que de pequeña había que encender teas para ver por la noche; cuando llegó la luz a las casas del pueblo, nos pusieron una bombilla en la cocina.

En casa Mateu, se cogió un trozo de la despensa, allí al patio, para hacer un cuarto donde se puso una tabla con un agujero que era el retrete, tirabas luego un pozal de agua y caía todo al desagüe de la calle. Cuando llegó el agua a las casas, que tendría yo 12 ó 14 años, pusimos un wáter de loza y luego un lavabo; más tarde se puso la bañera. Las primeras casas que tuvieron baño, antes de que llegara el agua corriente, fueron Presín y Castán porque llenaban unos depósitos a cubos con agua del pozo.

Borda del muerto

Ha cambiado mucho la vida.

Las generaciones que suben ahora, no saben cuánto ha cambiado entre nosotros y nuestros hijos. Iba con mi madre andando casi hasta Seira, por Las Garrigas, todos los días cuando hacían hierba en el campo del Muerto y luego cuando construyeron la borda allí, que yo era bien pequeña. Dos horas para ir y dos para volver, a pie, con el burro cargado con la comida para los hombres. Llevábamos el almuerzo hecho y allí preparábamos la comida y la cena. Íbamos ella y yo con una hermana o una prima de Luisa de Barbero. El burro llevaba la carga con la comida y a la vuelta lo traíamos cargado de leña para el hogar, con los picons5.

 

 

 

¿Cómo recordaremos a Generosa de Mateu?

Como una mujer muy trabajadora.

 

¿Un consejo para los jóvenes?

Que sean seguros y tengan la cabeza donde hay que tenerla.

 

 

 

 

1Escarpinar = desenredar y ahuecar la lana con los dedos para facilitar la operación de cardarla. En español, “escarpir” o “carmenear”. En francés, “démeler”.

 

2Collada = palo de fresno con una ranura en cada extremo que se lleva al hombro y permite llevar carga repartida entre los dos extremos (agua, herradura, cestos). En español, “pinga”. En francés, “palanche”.

 

3Mollá = prado que está siempre con agua; terreno pantanoso cubierto de hierba. En español, “tremedal” o “tolla”. En francés, “pré marécageux”.

 

4Cremallo = cadena de hierro que cuelga de la chimenea, con un garabato en su parte inferior para colgar la olla o caldera, con un sistema para aumentar o disminuir la distancia al fuego. En español, “llar” p “gramallera”. En francés, “crémaillère”.

 

5Picons = estructura de dos elementos iguales formados por dos ganchos doblados unidos por tablillas que se usaba para asegurar la carga.

 

 

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CARMEN CRUZ CARRERA ARTIGA, de casa Treseta

Cruz (Carmen para sus amigos de Francia) nació en casa Treseta de Chía un 3 de mayo (el día de la Santa Cruz) de 1938, hoy hace 83 años. Hija de Juan Carrera Brunet, de casa Ramondarcas de Chía, y de Carmen Artiga Carrera, de casa Riu de Chía. Este día se bendecían los términos del pueblo https://villadechia.es/3-de-mayo-dia-de-la-santa-cruz/

Su padre había trabajado muchos años en Francia y aunque su tío Antonio de Treseta quería comprarle un terreno en Francia, en la zona de Burdeos, Juan no paró hasta que consiguió comprar casa Treseta a su tío para volverse a Chía.

¿Cómo era su padre?

Muy inteligente y trabajador, tanto en Francia como en Chía. Hablaba muy bien francés. Era muy conocido en la zona de Burdeos, Pompignac, Salleboeuf, Montussan… porque había muchos emigrantes españoles y de Chía. Cuando le preguntaban a mi marido con quién se había casado, él contaba que con una española, de los Pirineos. Y cuando les decía que yo era de Chía, hija de Juan Carrera, todos allí sabían quién era él. Estaba muy bien visto.

¿Y su madre?

Era muy cariñosa, siempre desviviéndose por nosotros. Una santa. Era de casa Riu; fueron cinco hermanos: Antonio (el padre de Florencio de Riu), María (marchó a casa Artasona), Agustín (vivía en Estada), José (que se quedó soletero en casa Riu) y mamá.

Excursión escolar en 1952, con 14 años. Cruz está de pie, a la derecha.

¿Qué recuerda de su niñez en Chía?

Como el tío Antonio de Riu y toda su familia se marcharon a Francia cuando la guerra, papá y mamá trabajaban las tierras de casa Riu y casa Treseta, así que la abuela de Riu era la que se ocupaba de mi hermano Juanito y yo. Nos dio mucho cariño.

Cuando el tío Antonio, la tía Joaquina y sus hijos volvieron, cada uno trabajaba su casa y nos llevábamos muy bien.

¿A qué jugaba de pequeña?

Al fútbol, en la plaza de Chía, niños y niñas juntos. Papá me diba sólo te faltan los pantalones para ser un chico. Las poupées [muñecas] no me gustaban. No podía parar un momento. Me gustaba ayudar a limpiar la iglesia, pero no tenía muy buena salud; después de la guerra no había médicos como ahora… Lo que me pasaba es que no tenía las reglas y estaba débil. Amelia de Presín le dijo a mi madre que iríamos a Benasque a comprar en la farmacia unas inyecciones que me pinchaba ella misma; luego me puse bien. Tendría anemia.

¿Fue al colegio en Chía?

Sí, entre los 9 y los 15 años; pero como papá me mandaba a guardar las vacas y las ovejas, faltaba mucho y he aprendido pocas cosas. La maestra era de San Feliu.

Cruz en la era de Presín, con 17 años.

¿Dónde empezó a trabajar?

No paraba en todo el día. O ayudaba en casa, o iba a casa Riu, o a casa Ramondarcas. Mamá no quería que fuera sólo al campo, así que, all terminar el colegio, estuve en casa Prujente de Castejón de Sos para cuidarme de la hermana del señor Vicente que estaba enferma, cuando ellos estaban en la tienda, estuve un año. Luego volví a casa, cuando Juanito se fue al servicio militar, para ocuparme de mis padres.  En verano iba a casa Presín entre los 17 y los 22 años, para ayudar con la limpieza y el servicio de mesa. La foto me la hizo Cayetano, un criado que había en Presín. Tengo muy buen recuerdo de todos; sobre todo de Amelia, era muy buena. Carmina de Presín y yo a veces hacíamos tonterías y su madre se enfadaba con nosotras; éramos muy jóvenes y enredábamos mucho.

Fui a Barcelona, a la boda de una prima de Artasona, y me quedé unos días en el piso que tenían la señora María de Presín y sus hijas en Barcelona. Me llevaron a ver la Sagrada Familia, al zoo, al teatro, que no había estado nunca… fueron unos días estupendos.

Al suegro del tío Jesús de Castejón le habían amputado una pierna y cuando tenía tiempo bajaba a ayudar a mi tía. También en casa Fustero, que una tía de papá estaba hemipléjica y cuando su hija o su marido no se podían ocupar, yo les ayudaba. Bajaba por las lleras en un momento, subir costaba más. [se ríe]

 

En el camino a La Encontrada, en 1954. De izq a dcha: Abelina (prima de Artasona -pueblo-), Marina (Mateu), Teodoro (Matías), Anita (Riu), Amelia (Siresa), Generosa (Mateu), Cruz (Treseta), Nieves (de Artasona -pueblo-) y niña.

 

 

¿Qué le gustaba hacer de joven?

Hacer punto, coser y bordar.  Mi tía Fina de Benasque estaba enferma de corazón y le dijeron a papá que fuera a ayudarles para cuidar de los dos hijos pequeños que tenía. Yo estaba encantada, porque pude aprovechar para aprender a coser. Mis tíos tenían unos amigos de Burdeos que iban a Benasque para Pascua todos los años y les preguntaron si sabían de alguna chica que quisiera trabajar en Francia cuidando a sus tres hijos. La tía Fina me dijo que aprovechara para ver cómo era allí la vida, que ella hablaría con mis padres.

 

 

Roger Peyron. Fes (Marruecos), 1956.
Burdeos, 1961. Cruz, Jean-Pierre Alonso, Marieta ( hermana de Juan Carrera Brunet) con su hijo Alain.

¿Cómo fue descubrir Francia?

Mi idea era estarme un año. Aquí en Burdeos había mucha familia de papá y de mamá que hablaban en patués, así que era casi como estar en Chía; pero con muchas más comodidades. Aún así, el primer año fue duro porque en la casa de los señores entendía muy poco y cuando salía de la casa, aún entendía menos. Volví a Chía para la boda de Juanito con Alegría y no tenía idea de volver a Francia.

Al final, las circunstancias me volvieron a llevar a Burdeos y estuve en casa de los primos de papá, los de Pedrón (Lacorte de apellido). Ellos me encontraron trabajo en una casa muy buena, con mucho personal de servicio. Como mi prima de Casabon (era sobrina de mamá), Henrieta, se había casado con un francés y yo iba a su casa el día que libraba. Allí conocí a Roger, que era hermano del marido de Henrieta. Yo tenía 24 años.

¿Cuándo se casaron?

Roger y yo nos casamos en Burdeos el 25 de abril de 1964. Vinieron a la boda mis padres, mi hermano Juanito y mi cuñada Alegría. Los señores de la casa en la que trabajaba me compraron el vestido y todo lo que necesité para casarme, nos dejaron también el coche y su chófer.

¿La vida en Burdeos era muy diferente a la de Chía?

Mucho, mucho. De un pueblo a una gran ciudad, muy sucia, pero no se podía comparar. En los años 60 en Chía aún se lavaba a mano; en invierno era penoso. Y el trabajo de la casa, los animales, matar el cerdo y la vaca, el campo… se hacía todo a mano, no había maquinaria, ni adelantos.

En Francia, además, tenía muy buena relación con los de Pedrón, los de Guallart, Bon, Cortina, la familia Delmás, Pallaruelo, Brunet… nunca me he sentido sola, me han querido mucho. Aquí me llaman Carmen, porque decir Cruz en francés es complicado.

 

¿Cuántos hijos tuvieron?

Tengo dos hijos, Sylvie et Jean-Louis, y una nieta, Océane, hija de Sylvie y Bruno. Mi nieta es nuestro sol y nuestro cariño. Está terminando Fisioterapia en Madrid.

Sylvie, Jean-Louis, Carmen Artiga Carrera y Cruz. Pompignac, 1979.
En Chía: Roger, Sergio, Sylvie, José Mari, Bruno, Cruz, Encarna de Oros, Alegría. Agosto 1991.
Juan Carrera Brunet,Jose Mari, Sylvie, Bruno,Sonia y Alegria. Chía, 1995

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cruz y su nieta Océane. 2002.
Roger y Cruz con Océane. 2019.
Océane Gonzalez en 2021 (24 años).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Le gusta viajar?

He trabajado mucho, sin duda, pero he aprovechado mucho de la vida, de mi marido y de mis hijos. Todos los años hemos hecho viajes por Europa: Suiza, Italia, en muchos lugares de Francia… y alguna vez, también hasta Chía.

Cruz y Roger en Bidart, 1997.
Cruz, Florencio, Fina, Mathilde y Antonet Artiga De pie: Ana, Roger, marido de Ana. Arcachon, años 90.
Cruz y Sylvie en París.
Cruz, Roger y Sylvie en Paría

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En Loupes (Francia): Cruz, Fina de Riu, Mathilde y Antonet Artiga, Ana de Riu y su marido, Roger y Florencio de Riu. Años 90.
Carmen Cruz y Juanito celebrando el 80 cumpleaños de Cruz  en Yvrac (2018).

¿Es laminera?

¡Sí, mucho! [se ríe]

¿Cuál es su comida preferida de Chía?

El conejo que hacía mamá con una salsa de cognac, almendras y el hígado picado. Y también las tripas de vaca en salsa que hacía la señora María de Presín.

Cuando me casé no sabía cocinar, nunca lo había hecho. Conocí a una señora de la Dordogne que era ya mayor; muchas de sus comidas eran como la de Chía. Ella me enseñó y me gusta mucho cocinar.

 

Burdeos, 25 dic 2020. Bruno, Sylvie, Océane, su novio Louis, la madre de Bruno, Jean-Louis, Cruz y Roger.

 

¿Un consejo para los jóvenes?

Les deseo que tengan mucha salud, porque con salud y voluntad, siempre se puede trabajar y salir adelante.

Para ser feliz no hay que ser egoísta y hay que saber adaptarse a lo que se tiene. Ahora, los jóvenes cuando se casan necesitan tenerlo todo para ser felices. No se debe vivir por encima de lo que se tiene.

 

 

 

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ANTONIO PORTASPANA CARRERA, de casa Peri

Antonio Portaspana Carrera, marzo 2021.

Un 16 de marzo de 1948 nacía Antonio Portaspana Carrera en casa Peri de Chía. Hijo de Manuela Carrera, de casa Peri, y de Manuel Portaspana, de Villanova. Hace hoy 73 años.

Manuel Portaspana y Manuela Carrera. FOTO: Casa PERI.

¿Cuántos hermanos fueron?

Cuatro. Yo, el mayor, luego Mª Pilar, que vive en Barbastro, Milagros, que vive en Barcelona, y Manuela, que vive en Torelló.

¿Qué recuerdos tiene de sus padres?

Me criaron bien. Los recuerdo con cariño. No tenían dinero “a punta pala”, pero no nos faltó de nada. Teníamos ovejas y vacas en casa. Un hermano de mi madre, Manuel, les ayudaba y también hacía de pastor en Qué Presín.

 

 

 

¿Cómo era la vida de pequeño?

Íbamos a hacer la hierba a La Garriga, que se guardaba luego en las bordas o en bargas. Yo me escondía en la barga cuando era pequeño, porque me daba miedo el búho.

Nada que ver con la vida de hoy. Antes se trabajaba y se vivía (o malvivía) como se podía. Hoy se trabaja y se vive bien.

Manuela, Milagros, MªPilar, Antonio Portaspana Carrera. Años 50.
Manuel y Manoleta, Antonio, sus hermanas y los tíos de Liri y Villanova. Años 50. FOTO: Casa PERI.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las Corts de Peri, en La Garriga (marzo 2021).

¿A qué jugaban?

A la pelota, que nos gustaba mucho. Als pitos tamé.

¿Qué recuerda del colegio?

Me gustaba mucho. Éramos 16-18 niños y otras tantas chicas, alguna más que chicos. Había maestro y maestra. Si no sabías la lección, te castigaban de rodillas. Gramática, aritmética, geometría, historia de España, geografía… estaban todas las materias en el libro. Estudié hasta los 14 años, cuando te sacabas el certificado de estudios.

Familia PERI delante de casa con las amigas de Milagros y Manoli.
Comunión de Manoli y Milagros. Detrás, Antonio y MªPilar. Años 50. FOTO: Casa PERI.
Alumnos de la escuela de Chía a principios de los años 60, con Lucy, la maestra. Antonio es el segundo por la derecha, en la tercera fila.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cuándo empezó a trabajar?

A los 15 años ya me fui a guardar vacas a la montaña, con el padre de Jacquelina, el padrino de Bringuerón.

Pero yo no estaba por el ganado. Me gustaba la construcción. Desde pequeño me entretenía con las piedras. Cuando tuve 17 ó 18 años ya le dije a mi padre que a mi no me gustaban los trabajos del campo y que quería aprender la construcción. Empecé a trabajar con Ramón Valle de Castejón. Estuve con él 7 u 8 años. Le estoy muy agradecido.

Antonio en Zaragoza, en 1966. FOTO: Casa PERI.

¿Dónde hizo la mili?

Hice el campamento en Zaragoza. Luego, si tenías influencias, te mandaban más cerca de casa. El cura de Castejón escribió al capitán para que me dejaran hacer la mili en Barbastro. Así podía subir a ayudar en casa algún fin de semana. Antes, los curas mandaban muchísimo.

Joaquín de casa Bon, ¿? y Antonio. Barbastro, 1975.

¿Algún viaje que contarnos?

Fui un año a vendimiar. Tendría unos 16 años. Fui con mi primo José de Casa Bon. El jefe era Latorre, uno de Cerler. Fuimos más lejos de Burdeos, a 50-60 km al norte de esa ciudad. Estuvimos pocos más de un mes. No era un trabajo duro, cortabas los racimos con la tijera y los dejabas en las cestas que luego venían a recoger. Nos pagaron bien para aquellos tiempos. Lo malo es que eran pocos días. Marchamos un autobús del valle de Benasque, con gente de Castejón, Cerler, El Rún… José y yo de Chía. Fuimos por el túnel de Viella. Nos costó llegar casi un día. Allí nos juntamos con chicos y chicas francesas; estábamos en una residencia. Ya hubiera aprendido francés deprisa, ya, pero ya no volví. Después, el que fue a vendimiar varios años fue Daniel de Casa Bon, el padre de mis primos, en vez de su hijo José.

MªPilar, Antonio, Milagros y Manoli en La Encontrada.
Fiestas de Chía. La Encontrada, mediados de los 80. FOTO: Casa PERI.

¿Le gustaba ir de fiesta?

¡Mucho! En Chía se celebraba San Antón, el martes de carnaval y la Virgen de La Encontrada. Otras veces, como no había discotecas, pagábamos entre todos para que viniera Escané, el acordeonista. Els dimenches veniba ta Chía y febam bal. Bailábamos en casa Santamaría, Artasona, Chemecás… también nos dejaba el Ayuntamiento uno de los pisos para poner el tocadiscos y bailar.

 

Manolete, madre de Antonio. FOTO: Casa PERI.

¿Algo que comentar sobre un invento del siglo XX?

Ha cambiado todo mucho, mucho. Ahora es todo muchísimo más fácil. Tanto para las mujeres, que no tenían ni lavadoras ni las casas arregladas (sin agua, sin baños, sin calefacción) como para los hombres, que se hacía todo con los animales y los brazos, había que ir a todas partes andando.

Bautizo de Jennifer, la hija de Milagros, en Chía 1988. FOTO: Casa PERI.
Boda de Manoli y Roberto, en 1975. FOTO: Casa PERI.

¿Cuántos sobrinos tiene?

Ana y Mario son hijos de María Pilar. Jennifer, hija de Milagros. Marc es el hijo de Manoli.

 

 

¿Qué destacaría de la vida pasada en el Valle?

En Chía he trabajado arreglando la iglesia grande, La Encontrada, casa Castán, casa Presín. También en el Solano, Laspaúles… he trabajado por todos los pueblos.

¿Qué le gustaría que se conservara?

Si hubiera habido trabajo por aquí, se hubiera quedado la gente. Muchos se tuvieron que marchar obligados. El campo no tiene horario y es mucho esfuerzo. Tampoco circulaba el dinero.

Ha cambiado todo tanto, que uno no se lo cree. De cómo trabajábamos antes, a como se hacen ahora las cosas. Cuando cuentas que al salir de la escuela ibas a guardar los animales o sacar estiércol, no se lo creen… O que se hacían las obras del pueblo “a vecinal”… O que pasabas la noche en la montaña con las vacas o las ovejas aunque hiciera malo… te dicen que eras tonto, que lo hacías porque querías. Ya me gustaría verlos a ellos.

Roberto, Jennifer, MªPilar, Joaquín, Manoli, Mario, Antonio, Juan y Ana.

 

 

¿Qué aconseja a las nuevas generaciones?

Lo primero, estudiar. Lo segundo, trabajar.

La vida es un tango. El mundo ha dado la vuelta completamente. Antes había mucha gente en las casas para trabajar, todo se hacía a mano; se traía la hierba con las caballerías, se cortaba la hierba con la guadaña, se ordeñaba a mano… En la mili había muchos que no sabían leer ni escribir. Ahora todos han de hacer los estudios básicos. Se ha avanzado mucho.

Lo que ha cambiado el mundo en esta última generación, no lo cambiará en la próxima.

 

 

Ana (hija de Mª Pilar), Antonio, Manoli con Mario (hijo de Ana), detrás Juan (marido de Ana), Joaquin (esposo de Mª Pilar), Roberto (esposo de Manoli), Mª Pilar y Jennifer (hija de Milagros). Fiestas de Chía, 2009. FOTO: Casa PERI.

 

 

Mario y Marina, con su hija Marina.
Manoli con su hijo Marc.
Mario, Antonio, Ana, su marido Juan, M Pilar y su marido Joaquín.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jennifer con sus padres, Milagros y Federico.

 

Juan (marido de Ana), Antonio, Manoli, Roberto, Ana y Mario y Aurora (hijos de Ana y Juan).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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