CARMEN CRUZ CARRERA ARTIGA, de casa Treseta

Cruz (Carmen para sus amigos de Francia) nació en casa Treseta de Chía un 3 de mayo (el día de la Santa Cruz) de 1938, hoy hace 83 años. Hija de Juan Carrera Brunet, de casa Ramondarcas de Chía, y de Carmen Artiga Carrera, de casa Riu de Chía. Este día se bendecían los términos del pueblo https://villadechia.es/3-de-mayo-dia-de-la-santa-cruz/

Su padre había trabajado muchos años en Francia y aunque su tío Antonio de Treseta quería comprarle un terreno en Francia, en la zona de Burdeos, Juan no paró hasta que consiguió comprar casa Treseta a su tío para volverse a Chía.

¿Cómo era su padre?

Muy inteligente y trabajador, tanto en Francia como en Chía. Hablaba muy bien francés. Era muy conocido en la zona de Burdeos, Pompignac, Salleboeuf, Montussan… porque había muchos emigrantes españoles y de Chía. Cuando le preguntaban a mi marido con quién se había casado, él contaba que con una española, de los Pirineos. Y cuando les decía que yo era de Chía, hija de Juan Carrera, todos allí sabían quién era él. Estaba muy bien visto.

¿Y su madre?

Era muy cariñosa, siempre desviviéndose por nosotros. Una santa. Era de casa Riu; fueron cinco hermanos: Antonio (el padre de Florencio de Riu), María (marchó a casa Artasona), Agustín (vivía en Estada), José (que se quedó soletero en casa Riu) y mamá.

Excursión escolar en 1952, con 14 años. Cruz está de pie, a la derecha.

¿Qué recuerda de su niñez en Chía?

Como el tío Antonio de Riu y toda su familia se marcharon a Francia cuando la guerra, papá y mamá trabajaban las tierras de casa Riu y casa Treseta, así que la abuela de Riu era la que se ocupaba de mi hermano Juanito y yo. Nos dio mucho cariño.

Cuando el tío Antonio, la tía Joaquina y sus hijos volvieron, cada uno trabajaba su casa y nos llevábamos muy bien.

¿A qué jugaba de pequeña?

Al fútbol, en la plaza de Chía, niños y niñas juntos. Papá me diba sólo te faltan los pantalones para ser un chico. Las poupées [muñecas] no me gustaban. No podía parar un momento. Me gustaba ayudar a limpiar la iglesia, pero no tenía muy buena salud; después de la guerra no había médicos como ahora… Lo que me pasaba es que no tenía las reglas y estaba débil. Amelia de Presín le dijo a mi madre que iríamos a Benasque a comprar en la farmacia unas inyecciones que me pinchaba ella misma; luego me puse bien. Tendría anemia.

¿Fue al colegio en Chía?

Sí, entre los 9 y los 15 años; pero como papá me mandaba a guardar las vacas y las ovejas, faltaba mucho y he aprendido pocas cosas. La maestra era de San Feliu.

Cruz en la era de Presín, con 17 años.

¿Dónde empezó a trabajar?

No paraba en todo el día. O ayudaba en casa, o iba a casa Riu, o a casa Ramondarcas. Mamá no quería que fuera sólo al campo, así que, all terminar el colegio, estuve en casa Prujente de Castejón de Sos para cuidarme de la hermana del señor Vicente que estaba enferma, cuando ellos estaban en la tienda, estuve un año. Luego volví a casa, cuando Juanito se fue al servicio militar, para ocuparme de mis padres.  En verano iba a casa Presín entre los 17 y los 22 años, para ayudar con la limpieza y el servicio de mesa. La foto me la hizo Cayetano, un criado que había en Presín. Tengo muy buen recuerdo de todos; sobre todo de Amelia, era muy buena. Carmina de Presín y yo a veces hacíamos tonterías y su madre se enfadaba con nosotras; éramos muy jóvenes y enredábamos mucho.

Fui a Barcelona, a la boda de una prima de Artasona, y me quedé unos días en el piso que tenían la señora María de Presín y sus hijas en Barcelona. Me llevaron a ver la Sagrada Familia, al zoo, al teatro, que no había estado nunca… fueron unos días estupendos.

Al suegro del tío Jesús de Castejón le habían amputado una pierna y cuando tenía tiempo bajaba a ayudar a mi tía. También en casa Fustero, que una tía de papá estaba hemipléjica y cuando su hija o su marido no se podían ocupar, yo les ayudaba. Bajaba por las lleras en un momento, subir costaba más. [se ríe]

 

En el camino a La Encontrada, en 1954. De izq a dcha: Abelina (prima de Artasona -pueblo-), Marina (Mateu), Teodoro (Matías), Anita (Riu), Amelia (Siresa), Generosa (Mateu), Cruz (Treseta), Nieves (de Artasona -pueblo-) y niña.

 

 

¿Qué le gustaba hacer de joven?

Hacer punto, coser y bordar.  Mi tía Fina de Benasque estaba enferma de corazón y le dijeron a papá que fuera a ayudarles para cuidar de los dos hijos pequeños que tenía. Yo estaba encantada, porque pude aprovechar para aprender a coser. Mis tíos tenían unos amigos de Burdeos que iban a Benasque para Pascua todos los años y les preguntaron si sabían de alguna chica que quisiera trabajar en Francia cuidando a sus tres hijos. La tía Fina me dijo que aprovechara para ver cómo era allí la vida, que ella hablaría con mis padres.

 

 

Roger Peyron. Fes (Marruecos), 1956.
Burdeos, 1961. Cruz, Jean-Pierre Alonso, Marieta ( hermana de Juan Carrera Brunet) con su hijo Alain.

¿Cómo fue descubrir Francia?

Mi idea era estarme un año. Aquí en Burdeos había mucha familia de papá y de mamá que hablaban en patués, así que era casi como estar en Chía; pero con muchas más comodidades. Aún así, el primer año fue duro porque en la casa de los señores entendía muy poco y cuando salía de la casa, aún entendía menos. Volví a Chía para la boda de Juanito con Alegría y no tenía idea de volver a Francia.

Al final, las circunstancias me volvieron a llevar a Burdeos y estuve en casa de los primos de papá, los de Pedrón (Lacorte de apellido). Ellos me encontraron trabajo en una casa muy buena, con mucho personal de servicio. Como mi prima de Casabon (era sobrina de mamá), Henrieta, se había casado con un francés y yo iba a su casa el día que libraba. Allí conocí a Roger, que era hermano del marido de Henrieta. Yo tenía 24 años.

¿Cuándo se casaron?

Roger y yo nos casamos en Burdeos el 25 de abril de 1964. Vinieron a la boda mis padres, mi hermano Juanito y mi cuñada Alegría. Los señores de la casa en la que trabajaba me compraron el vestido y todo lo que necesité para casarme, nos dejaron también el coche y su chófer.

¿La vida en Burdeos era muy diferente a la de Chía?

Mucho, mucho. De un pueblo a una gran ciudad, muy sucia, pero no se podía comparar. En los años 60 en Chía aún se lavaba a mano; en invierno era penoso. Y el trabajo de la casa, los animales, matar el cerdo y la vaca, el campo… se hacía todo a mano, no había maquinaria, ni adelantos.

En Francia, además, tenía muy buena relación con los de Pedrón, los de Guallart, Bon, Cortina, la familia Delmás, Pallaruelo, Brunet… nunca me he sentido sola, me han querido mucho. Aquí me llaman Carmen, porque decir Cruz en francés es complicado.

 

¿Cuántos hijos tuvieron?

Tengo dos hijos, Sylvie et Jean-Louis, y una nieta, Océane, hija de Sylvie y Bruno. Mi nieta es nuestro sol y nuestro cariño. Está terminando Fisioterapia en Madrid.

Sylvie, Jean-Louis, Carmen Artiga Carrera y Cruz. Pompignac, 1979.
En Chía: Roger, Sergio, Sylvie, José Mari, Bruno, Cruz, Encarna de Oros, Alegría. Agosto 1991.
Juan Carrera Brunet,Jose Mari, Sylvie, Bruno,Sonia y Alegria. Chía, 1995

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cruz y su nieta Océane. 2002.
Roger y Cruz con Océane. 2019.
Océane Gonzalez en 2021 (24 años).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Le gusta viajar?

He trabajado mucho, sin duda, pero he aprovechado mucho de la vida, de mi marido y de mis hijos. Todos los años hemos hecho viajes por Europa: Suiza, Italia, en muchos lugares de Francia… y alguna vez, también hasta Chía.

Cruz y Roger en Bidart, 1997.
Cruz, Florencio, Fina, Mathilde y Antonet Artiga De pie: Ana, Roger, marido de Ana. Arcachon, años 90.
Cruz y Sylvie en París.
Cruz, Roger y Sylvie en Paría

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En Loupes (Francia): Cruz, Fina de Riu, Mathilde y Antonet Artiga, Ana de Riu y su marido, Roger y Florencio de Riu. Años 90.
Carmen Cruz y Juanito celebrando el 80 cumpleaños de Cruz  en Yvrac (2018).

¿Es laminera?

¡Sí, mucho! [se ríe]

¿Cuál es su comida preferida de Chía?

El conejo que hacía mamá con una salsa de cognac, almendras y el hígado picado. Y también las tripas de vaca en salsa que hacía la señora María de Presín.

Cuando me casé no sabía cocinar, nunca lo había hecho. Conocí a una señora de la Dordogne que era ya mayor; muchas de sus comidas eran como la de Chía. Ella me enseñó y me gusta mucho cocinar.

 

Burdeos, 25 dic 2020. Bruno, Sylvie, Océane, su novio Louis, la madre de Bruno, Jean-Louis, Cruz y Roger.

 

¿Un consejo para los jóvenes?

Les deseo que tengan mucha salud, porque con salud y voluntad, siempre se puede trabajar y salir adelante.

Para ser feliz no hay que ser egoísta y hay que saber adaptarse a lo que se tiene. Ahora, los jóvenes cuando se casan necesitan tenerlo todo para ser felices. No se debe vivir por encima de lo que se tiene.

 

 

 

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ANTONIO PORTASPANA CARRERA, de casa Peri

Antonio Portaspana Carrera, marzo 2021.

Un 16 de marzo de 1948 nacía Antonio Portaspana Carrera en casa Peri de Chía. Hijo de Manuela Carrera, de casa Peri, y de Manuel Portaspana, de Villanova. Hace hoy 73 años.

Manuel Portaspana y Manuela Carrera. FOTO: Casa PERI.

¿Cuántos hermanos fueron?

Cuatro. Yo, el mayor, luego Mª Pilar, que vive en Barbastro, Milagros, que vive en Barcelona, y Manuela, que vive en Torelló.

¿Qué recuerdos tiene de sus padres?

Me criaron bien. Los recuerdo con cariño. No tenían dinero “a punta pala”, pero no nos faltó de nada. Teníamos ovejas y vacas en casa. Un hermano de mi madre, Manuel, les ayudaba y también hacía de pastor en Qué Presín.

 

 

 

¿Cómo era la vida de pequeño?

Íbamos a hacer la hierba a La Garriga, que se guardaba luego en las bordas o en bargas. Yo me escondía en la barga cuando era pequeño, porque me daba miedo el búho.

Nada que ver con la vida de hoy. Antes se trabajaba y se vivía (o malvivía) como se podía. Hoy se trabaja y se vive bien.

Manuela, Milagros, MªPilar, Antonio Portaspana Carrera. Años 50.
Manuel y Manoleta, Antonio, sus hermanas y los tíos de Liri y Villanova. Años 50. FOTO: Casa PERI.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las Corts de Peri, en La Garriga (marzo 2021).

¿A qué jugaban?

A la pelota, que nos gustaba mucho. Als pitos tamé.

¿Qué recuerda del colegio?

Me gustaba mucho. Éramos 16-18 niños y otras tantas chicas, alguna más que chicos. Había maestro y maestra. Si no sabías la lección, te castigaban de rodillas. Gramática, aritmética, geometría, historia de España, geografía… estaban todas las materias en el libro. Estudié hasta los 14 años, cuando te sacabas el certificado de estudios.

Familia PERI delante de casa con las amigas de Milagros y Manoli.
Comunión de Manoli y Milagros. Detrás, Antonio y MªPilar. Años 50. FOTO: Casa PERI.
Alumnos de la escuela de Chía a principios de los años 60, con Lucy, la maestra. Antonio es el segundo por la derecha, en la tercera fila.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cuándo empezó a trabajar?

A los 15 años ya me fui a guardar vacas a la montaña, con el padre de Jacquelina, el padrino de Bringuerón.

Pero yo no estaba por el ganado. Me gustaba la construcción. Desde pequeño me entretenía con las piedras. Cuando tuve 17 ó 18 años ya le dije a mi padre que a mi no me gustaban los trabajos del campo y que quería aprender la construcción. Empecé a trabajar con Ramón Valle de Castejón. Estuve con él 7 u 8 años. Le estoy muy agradecido.

Antonio en Zaragoza, en 1966. FOTO: Casa PERI.

¿Dónde hizo la mili?

Hice el campamento en Zaragoza. Luego, si tenías influencias, te mandaban más cerca de casa. El cura de Castejón escribió al capitán para que me dejaran hacer la mili en Barbastro. Así podía subir a ayudar en casa algún fin de semana. Antes, los curas mandaban muchísimo.

Joaquín de casa Bon, ¿? y Antonio. Barbastro, 1975.

¿Algún viaje que contarnos?

Fui un año a vendimiar. Tendría unos 16 años. Fui con mi primo José de Casa Bon. El jefe era Latorre, uno de Cerler. Fuimos más lejos de Burdeos, a 50-60 km al norte de esa ciudad. Estuvimos pocos más de un mes. No era un trabajo duro, cortabas los racimos con la tijera y los dejabas en las cestas que luego venían a recoger. Nos pagaron bien para aquellos tiempos. Lo malo es que eran pocos días. Marchamos un autobús del valle de Benasque, con gente de Castejón, Cerler, El Rún… José y yo de Chía. Fuimos por el túnel de Viella. Nos costó llegar casi un día. Allí nos juntamos con chicos y chicas francesas; estábamos en una residencia. Ya hubiera aprendido francés deprisa, ya, pero ya no volví. Después, el que fue a vendimiar varios años fue Daniel de Casa Bon, el padre de mis primos, en vez de su hijo José.

MªPilar, Antonio, Milagros y Manoli en La Encontrada.
Fiestas de Chía. La Encontrada, mediados de los 80. FOTO: Casa PERI.

¿Le gustaba ir de fiesta?

¡Mucho! En Chía se celebraba San Antón, el martes de carnaval y la Virgen de La Encontrada. Otras veces, como no había discotecas, pagábamos entre todos para que viniera Escané, el acordeonista. Els dimenches veniba ta Chía y febam bal. Bailábamos en casa Santamaría, Artasona, Chemecás… también nos dejaba el Ayuntamiento uno de los pisos para poner el tocadiscos y bailar.

 

Manolete, madre de Antonio. FOTO: Casa PERI.

¿Algo que comentar sobre un invento del siglo XX?

Ha cambiado todo mucho, mucho. Ahora es todo muchísimo más fácil. Tanto para las mujeres, que no tenían ni lavadoras ni las casas arregladas (sin agua, sin baños, sin calefacción) como para los hombres, que se hacía todo con los animales y los brazos, había que ir a todas partes andando.

Bautizo de Jennifer, la hija de Milagros, en Chía 1988. FOTO: Casa PERI.
Boda de Manoli y Roberto, en 1975. FOTO: Casa PERI.

¿Cuántos sobrinos tiene?

Ana y Mario son hijos de María Pilar. Jennifer, hija de Milagros. Marc es el hijo de Manoli.

 

 

¿Qué destacaría de la vida pasada en el Valle?

En Chía he trabajado arreglando la iglesia grande, La Encontrada, casa Castán, casa Presín. También en el Solano, Laspaúles… he trabajado por todos los pueblos.

¿Qué le gustaría que se conservara?

Si hubiera habido trabajo por aquí, se hubiera quedado la gente. Muchos se tuvieron que marchar obligados. El campo no tiene horario y es mucho esfuerzo. Tampoco circulaba el dinero.

Ha cambiado todo tanto, que uno no se lo cree. De cómo trabajábamos antes, a como se hacen ahora las cosas. Cuando cuentas que al salir de la escuela ibas a guardar los animales o sacar estiércol, no se lo creen… O que se hacían las obras del pueblo “a vecinal”… O que pasabas la noche en la montaña con las vacas o las ovejas aunque hiciera malo… te dicen que eras tonto, que lo hacías porque querías. Ya me gustaría verlos a ellos.

Roberto, Jennifer, MªPilar, Joaquín, Manoli, Mario, Antonio, Juan y Ana.

 

 

¿Qué aconseja a las nuevas generaciones?

Lo primero, estudiar. Lo segundo, trabajar.

La vida es un tango. El mundo ha dado la vuelta completamente. Antes había mucha gente en las casas para trabajar, todo se hacía a mano; se traía la hierba con las caballerías, se cortaba la hierba con la guadaña, se ordeñaba a mano… En la mili había muchos que no sabían leer ni escribir. Ahora todos han de hacer los estudios básicos. Se ha avanzado mucho.

Lo que ha cambiado el mundo en esta última generación, no lo cambiará en la próxima.

 

 

Ana (hija de Mª Pilar), Antonio, Manoli con Mario (hijo de Ana), detrás Juan (marido de Ana), Joaquin (esposo de Mª Pilar), Roberto (esposo de Manoli), Mª Pilar y Jennifer (hija de Milagros). Fiestas de Chía, 2009. FOTO: Casa PERI.

 

 

Mario y Marina, con su hija Marina.
Manoli con su hijo Marc.
Mario, Antonio, Ana, su marido Juan, M Pilar y su marido Joaquín.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jennifer con sus padres, Milagros y Federico.

 

Juan (marido de Ana), Antonio, Manoli, Roberto, Ana y Mario y Aurora (hijos de Ana y Juan).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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MONTSE RAMI COSCULLUELA, de casa Mateu

Un 2 de enero de 1944 nacía Montserrat Rami Cosculluela en Arués, hoy hace 77 años. Hija de Antonio Rami y de Emilia Cosculluela. Vive en Chía desde 1968, cuando volvió de Guinea con su marido Pepe, heredero de casa Mateu.

Antonio Rami
Emilia Cosculluela y su hija Amparo

¿Qué recuerda de sus padres?

Mi madre era de Rañén, de La Fueva, y mi padre de Arués, de Perrarúa. Viví en Arués hasta los 13-14 años, cuando terminé el colegio. Sólo había 9 casas y la escuela. Luego me fui a Olvena con una prima hermana de mi padre, unos 4 años, para ayudarles en casa. Y luego ya fui a Graus con mis padres, y estuve cosiendo en Confecciones Sanfertús, una fábrica de pantalones. Mi madre murió a los 50 años (de cáncer de estómago) y mi padre a los 78

¿Cuántos hermanos fueron?

Cuatro: tres chicas y, el último, un chico.

¿Qué recuerda de la infancia?

Aunque Arués era pequeño, éramos muchos niños. La maestra bajaba los lunes a cobrar a Graus, una vez al mes. Un lunes que no estaba rompimos todas las flores de la escuela, que era un edificio muy bonito, con ventanales. No sé cómo se nos ocurrió. http://www.perarrua.es/index.php/mod.pags/mem.detalle/idpag.31/idmenu.1062/chk.449ab4d4a86e6289cd09c0ce3f847205.html

 

Marina Güerri y Montse, junto a los huertos de la plaza de Chía en 1967. FOTO: Casa Mateu
Montse con 18 años, en 1962.

¿Cómo conoció a su marido?

Una hermana de Pepe, Marina, y yo éramos amigas. Las dos cosíamos en Graus. Un día bajó Pepe a Graus con su hermano Rafael y Marina nos presentó, era abril. Con la excusa de ver a su hermana, Pepe venía a Graus con frecuencia; en septiembre ya nos casábamos. En casa Mateu eran cinco hermanos: Generosa, Pepe, Marina, Rafael y Joaquín.

Al año siguiente de casarnos, se casó mi cuñada Marina con Teodoro de Matías. Ella murió a los 33 años. Tuvieron una hija, Begoña Martín Güerri, que tenía tres años cuando falleció su madre. Estuvo un tiempo viviendo aquí en casa Mateu.

Cuando a las bodas se desplazaban sólo los hombres. Barbastro, 17 sept 1967. De izq. a dcha. en 1ª fila: Ramón (tío de Montse, de La Fueva), los novios, Félix de Mateu (hermano del suegro de Montse), Enrique de Sansa (padre de Pili), en 2ª fila: Jesús de Mateu (hermano del suegro de Montse), Emilio de Sansón, José de Oros, Manolo de Aceiterero, en 3ª fila: Felipe de Cornel, Eusebio de Matías (detrás de Emilio Sansón), Emilio Ramondarcas (detrás de la novia), Toño de Sansón, Agapito de Dorotea en 4ª fila: Federico de Sansa, Emilio de Ramondarcas, Florencio de Riu, ¿?  FOTO: Casa Mateu
Pepe Mateu, Begoña Martín Güerri y Teodoro Martín, de casa Matías. FOTO: Casa Mateu.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mari Carmen Güerri, Montse y Pepe. Madrid, 1967. FOTO: Casa Mateu

 

¿Cuándo se casaron?

El 17 de septiembre de 1967 en el Pueyo de Barbastro, yo tenía 23 años y él 30. De allí nos fuimos a Madrid dos días y después a Fernando Poo, hasta abril de 1968. Pepe trabajó muchos años en Maule, una finca de los claretianos.

Al día siguiente de casarnos nos hicimos una foto en Madrid con la prima de Anciles de Pepe, Mari Carmen Güerri, hija de Félix (un hermano de mi suegro) y madre de Marcos de Chongastán, el marido de Begoña.

 

 

 

 

 

1955. José Güerri (Pepe de Casa Mateu) en la mili, en Fernando Poo. Está en la tercera fila, un poco inclinado hacia adelante.
Montse en la finca de Maule (Guinea) en 1967. FOTO: Casa Mateu
José Güerri (Pepe Mateu)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ya no volví a Guinea, aunque Pepe estuvo yendo y viniendo hasta que se produjo la “emergencia” unos meses después de la independencia del país. En 1969 tuvimos a Javi y en 1973 a Inma. Los dos nacieron en el hospital de Barbastro.

Javi, Inma y Montse delante de los huertos de la plaza de Chía en 1974. FOTO: Casa Mateu

 

Inma y Javi de Mateu
Con Javi
Con Inma

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Ha cambiado mucho la vida en Chía de los años 60 a los años 20 de este siglo?

Pepe y yo vivíamos con mis suegros (José y Presentación) y tío Jesús, hermano de mi suegro. Mi suegra tuvo una hemiplejia y quedo inválida en la cama cinco años antes de morir, porque no aguantaba en el sillón, tampoco recuperó el habla. Entonces no había pañales, ni tantos adelantos para cuidar de las personas mayores. Me ocupaba de tres hombres, de mi suegra, mis hijos pequeños, los conejos, las gallinas, la casa… He trabajado mucho, pero era joven y podía con todo. Todavía matábamos una vaca y un cerdo para pasar el invierno, hacer el mondongo, salar las piernas, la carne en conserva; aunque me acuerdo que en casa Matías mataban algún cordero de vez en cuando y vendían la carne.

Fue a principios de los 70 cuando Pepe compró una nevera en Barbastro y una lavadora moderna; sí que teníamos una que remojaba la ropa con el jabón, pero había que llevarla al lavadero para aclararla y escurrirla. La televisión ya estaba en casa Mateu cuando me casé.

Entonces se tenían menos cosas, pero yo diría que se era más feliz. Tanto “desear más” no es bueno. Las cosas han mejorado mucho para las mujeres. Y hacer el trabajo ahora es más fácil tanto para los hombres como para las mujeres.

Años 70-80. Jesús Güerri (tío de Pepe), Pepe y José (padre de Pepe) de Mateu. FOTO: Casa Mateu
Años 50. La abuela Presentación llevaba la comida a la Borda del Muerto (encima de Seira) todos los días mientras duraban los trabajos del campo; iba con Luisa Barbero y llevaban la carga con un burro. FOTO: Casa Mateu.
Años 40. En el suelo: la sobrina de Anciles de tío Félix, Marina y Rafael (dos hijos de Presentación y José de Mateu); sentados: yerno e hija de Cándida (hermana de José que vivía en Francia), los padres de José de Mateu, José Güerri y Presentación (en brazos, su hijo Joaquín); de pie: Cándida, Generosa, la mujer de Félix, Pepe (el segundo de los cinco hijos, el primer varón) y Félix; en el fondo, Delfín con su mujer y uno de sus hijos. FOTO: Casa Mateu.
Años 50. Carmen, la mujer de Delfín con un hijo en brazos, Generosa, Delfín (hermano de José Güerri, suegro de Montse) con dos hijos sobre la mula (una parece Mari Carmen), José (con un sobrino de Carmen sobre los hombros)  y Presentación, los suegros de Montse Mateu. Los sobrinos de Carmen pasaban temporadas en Casa Mateu.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Años 60, en la losa de San Mamés. En el suelo: Anita Dorotea, Asunción Sauret (hija de Pilar), Florencio Riu, Asunción Ramonot, Generosa y Emilio Sansón, Toñita Choldián, niña; de pie: Juan Sauret, Pepe Mateu, Mari Vidal, Eusebio Matías, José Oros con niño.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué era importante para Pepe Mateu?

Para él era muy importante la familia, y estar juntos para la fiesta y para Navidad. Para la fiesta se reunía toda la familia y eso le hacía muy feliz.

Le gustaba mucho viajar. Cinco años antes de morir estuvimos en Francia, Bélgica y Holanda.

Su padre y su abuelo eran herreros. Siempre conservó la herrería.

Años 40. Pepe Mateu.
Años 60. Fiestas de Chía. Pepe Mateu, Juan Treseta, José Dorotea, Avelino Riu, Toño Sinet, Antonio Galino. FOTO: Casa Mateu.
La familia al completo.
Pepe y Montse de viaje por Europa en 2010.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Javi, Montse, Inma y Pepe Mateu.
Rodrigo Mateu
Felipe Mateu
Se suceden las generaciones… Inma Mateu hace más de 40 años…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2016. Luisa Barbero, Amelia Siresa, Montse Mateu, Jacqueline Bringueron y Feli Gregoria.
Momento “orgullo de nietos”.

¿En que ocupa ahora el tiempo?

Aparte de las cosas de casa, paseo todos los días; cuando hace sol, aprovechamos para reunirnos en la plaza. Los lunes voy a las clases de memoria con otras mujeres de Chía, así hacemos ejercicios y mantenemos la mente “en forma”.

¿Un consejo para la juventud?

Que se lleven bien, que no riñan.

¿Un deseo?

Ver crecer a mis nietos. Paso muy buenos ratos con ellos. Felipe y Rodrigo vienen muy contentos a Chía. A Rodrigo le gusta mucho ir por los campos, subir al tractor con su tío Javi… Me alegra que disfruten en Chía…

 

 

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