Una polca de origen francés, el Tin-Tan

En alguna ocasión hemos hablado pequeñas joyas encontradas en los mercadillos o rastrillos, como el libro sobre las Maravillas del Valle de Benasque, de 1926. https://villadechia.es/las-maravillas-del-valle-de-benasque/

En esta ocasión, hacemos referencia a un vinilo de folklore aragonés de un grupo creado en 1977 que investiga el folclore puro de Aragón y que está ligado a la Universidad de Zasragoza. Este disco es de 1981 y recoge canciones dadas a conocer en 1978 y 1979.

La sorpresa fue grande al ver en el reverso del disco que una canción, TIN-TAN, se atribuía a Bielsa, Chía, Broto y Valle de Chistau. Hemos preguntado a los mayores de nuestro pueblo, la mayoría no han sabido darnos referencias; pero Federico de Sansa, muy aficionado a la música y con mucho oído musical, nos comentó que era una canción que cantaban los niños hace muchos años cuando Ramón de casa Gato, ya desaparecida, la tocaba con un pequeño acordeón; un instrumento que solía ser de contrabando, que proporcionaba el acompañamiento rítmico y armónico, a la vez que la melodía, por lo que era perfecto para acompañar los bailes. Escuchamos la melodía en el siguiente enlace:

https://www.cartv.es/aragonradio/podcast/emision/el-tin-tan-de-sobrarbe

Como explica Ángel Vergara1 La propia morfología del país ha hecho, particularizando, que muchos de los valles altoaragoneses se relacionaran más con sus vecinos del Béarn, la Bigorre, el Luchonnais o el Arán que con el resto de Aragón, ya que, hasta la apertura de las carreteras a principios de siglo [XX], resultaba más fácil cruzar los puertos hacia el norte que descender a la Tierra Llana, cuyo camino quedaba notablemente dificultado por las foces y congostos. (…) Debido a este continuo intercambio a lo largo de la historia, no debe extrañarnos que gentes que hablan lenguas distintas y que pertenecen a comunidades diversas dancen al son de melodías similares y coreografías comunes, utilicen instrumentos semejantes o planteen parecida temática en sus canciones”.

Hemos investigado un poco sobre esta canción. Se trata de una polca de origen francés (del Bearn y Aquitania), sin relación con ninguna festividad o celebración religiosa. La letra es fácil, para ayudar a seguir el ritmo y se acompaña de una sencilla danza que sirve para la iniciación al baile. La mayor parte [de los bailes] fueron importados por gentes que los aprendían durante su estancia, por ferias de ganado, trabajo temporal y otras causas  en territorio francés. A su vuelta al país, los difundían, constituyendo una gran novedad. De ahí que sea posible encontrar a este lado del Pirineo nombres de danzas que coinciden plenamente con otras francesas: la polca piqué (polka pique), el cadril (la quadrille), la polca bibí (polka bebe), la burreta (la bourrée); así como otras con títulos locales pero con música y coreografía adaptadas de otras francesas (el tin-tan, el zicután, la ixigo- leta)1. Podemos ver el baile en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=6ZtbQIzA6ys

Nueva España 1/04/1979 p.28

 

El Diario Nueva España (hoy Diario del Alto Aragón) en 1979 se hacía eco del nuevo grupo musical Somerondón. En aquel año, eran número uno en España canciones como Chiquitita de Abba, El amor de mi vida de Camilo Sesto, o Me gustas mucho de Rocío Dúrcal.

Desconocemos cuándo, cómo y de quién obtuvo Somerondón la información de que el Tin-Tan era atribuida a Chía.

Sea esta danza y melodía conocida o no, recordada o no, la música tradicional aragonesa refuerza el patrimonio etnológico y cultural de todo un pueblo.

 

 

 

 

 

 

 

1La música tradicional en el Alto Aragón. Angel Vergara Miravete. IEA. Huesca, 1987. Colección Cosas Nuestras.

 

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50 AÑOS DE LA PISTA CHÍA-PLAN

Hoy recogemos algunas publicaciones sobre la carretera que comunica la Villa de Chía con Plan, recorriendo la Sierra de Chía que separa el valle de Benasque del valle de Gistaín. Son 25 km de carretera sin asfaltar, pista forestal en sus orígenes, que utilizan ganaderos y turistas entre los meses de mayo y octubre, cuando el estado del firme y la ausencia de nieve lo permiten.

La Sierra de Chía desde el Santet, a finales del invierno

En el Diario Nueva España de 9 de noviembre de 1971 señalaban “la importancia del enlace Bielsa-Chía, pista ya en avanzado estado de construcción, y que ha de unir los valles de Bielsa-Plan con el de Benasque, acortando considerablemente distancias y recorriendo paisajes maravillosos. El enlace, por tanto, tiene extraordinario interés turístico y responde a una bien sentida aspiración de la comarca”.

Seis meses después (10 de mayo de 1972), en el mismo periódico (hoy Diario del Altoaragón), se recoge en el apartado de NOTICIARIO PROVINCIAL – CONSEJOS PROVINCIALES DEL MOVIMIENTO: “También se propuso solicitar ayuda para la terminación de la pista de Chía a Plan, de especial interés por ser enlace de los valles de Bielsa y de Benasque”.

En el Parte de inversiones del Ministerio de Información y Turismo efectuadas en 1973 vemos que el Ayuntamiento de Chía recibió 100.000 pesetas para la pista de enlace con valle de Plan.

Curiosas son algunas de las “propuestas y promesas” que se han barajado en diferentes épocas electorales:

  • Como la de asfaltarla para que pudiera utilizarse todo el año. Siendo que sube hasta los 2.000 metros de altitud y el riesgo de avalanchas que tiene en algunos puntos, el coste que tendría su mantenimiento para asegurar la vialidad invernal, sería desproporcionado, sin contar la peligrosidad que entraña circular por este tipo de carreteras de montaña y el coste del mantenimiento del firme. En el estudio de este proyecto se gastaron muchos miles de euros. Podría asfaltarse si nos sobrara el dinero, pero manteniéndola cerrada mientras hubiera nieve, como se hace con la carretera del Tourmalet, en Francia, para mantener el firme en buen estado (al no usar sal ni máquinas quita-nieves) y eliminar el riesgo de circular en zona de riesgo de avalanchas en temporada invernal. Además de que debería acompañarse de una circunvalación a Chía, para desviar el tráfico del interior del pueblo.
  • Como la del “tren cremallera” que se propuso en el Programa Nacional de Interés Comunitario (PNIC) que contaba con 53.000 millones de pesetas para el Pirineo en 1988.
DIARIO DEL ALTOARAGÓN 24-12-1988 (p.3)

Rescatamos otra noticia, de 24 de marzo de 1989: “El miércoles quedó abierta la vía que comunica los valles de Benasque y Gistaín a través del puerto de Sahún, que ha permanecido cerrada durante todo el invierno a causa de la nieve. En los últimos días máquinas quitanieves del servicio de carreteras de la Diputación General de Aragón han realizado las tareas de limpieza y acondicionamiento. En el mismo puerto, a 2.000 metros de altitud, el espesor de nieve alcanzaba los dos metros.

Esta comunicación, que en principio fue pista forestal, y con una longitud de 25 kilómetros enlaza las localidades de Chía y Plan, es la única existente entre ambos valles y tiene un carácter eminentemente turístico.

Hasta el momento el Departamento de Agricultura ostentaba la titularidad y eran los Ayuntamientos de Plan y Chía los encargados de su limpieza y mantenimiento. A partir de ahora pasa a depender de la DGA y ha sido incluida en la primera fase del Plan Regional de Carreteras del ejecutivo autónomo cuya realización está prevista en el trienio 89-92. En este periodo de tiempo se realizarán mejoras de acondicionamiento aprovechando casi en su totalidad el trazado actual, con el fin de evitar agresión y deterioro en el paisaje.”

 

Es indudable que las comunicaciones mejoran la vida de las personas y cambian el panorama económico de una sociedad, pero debe hacerse con cabeza y, sobre todo, con visión de futuro. Lo de menos es llevar a cabo una infraestructura, aún con las dificultades del respeto al medio ambiente y los ecosistemas, lo realmente difícil es garantizar su mantenimiento regular y las mejoras que garanticen la seguridad de los usuarios.

Cuando está nivelada, sin piedras, ni surcos, ni agujeros, hacer el trayecto en coche o BTT es una maravilla. Las vistas que proporciona de los dos valles son magníficas, la del Aneto y las Maladetas, las puestas de sol desde el puerto de Sahún son un espectáculo y tomar un tentempié, comer, cenar o dormir en el refugio de Marradetas son experiencias que no se olvidan, un regalo para los sentidos.

A día de hoy, cincuenta años después, esta vía de comunicación no cuenta con un presupuesto anual para su mantenimiento. Quizás es un buen momento para “celebrar” (al aire libre y con las oportunas medidas de seguridad COVID-19) esta carretera que comunica dos valles del Pirineo y para reclamar que se incluya anualmente en el Plan Autonómico de Carreteras.

 

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LA CAMPANA DE LA ENCONTRADA

Al inicio de la guerra civil, la provincia de Huesca quedó dividida entre los dos bandos; los pueblos del valle de Benasque quedaron bajo el control del Frente Popular. La columna anarquista “Los Aguiluchos” que mandaba Hilario Salanova “El Negus” llegó al valle entre el 24 y 25 de julio de 1936, donde crearon el Comité Antifascista de Benasque (Comité de Investigación y Comité de Enlace). Este valle, eminentemente ganadero, contaba con dos sindicatos (UGT y CNT) creados para los obreros de la mina de pirita de Cerler. Los Aguiluchos, con el apoyo de los anarquistas del valle, durante varios meses realizaron detenciones de “enemigos de la república”, destruyeron iglesias, desmontaron las campanas para fundirlas, se apropiaron de propiedades privadas y bienes particulares, y asesinaron a los detenidos. El valle estuvo bajo control del bando republicano hasta principios de abril de 1938.

Espadaña de la ermita de La Encontrada de Chía. 2020.

La ermita de La Encontrada tiene una pequeña espadaña de un ojo que alberga una campana. Al principio de la guerra civil la campana fue puesta a buen recaudo en Ramastué por algún devoto vecino de Chía (que no hemos podido identificar), con el fin de preservarla del expolio y las iras de la guerra.  Si se hubiera hecho lo mismo con la imagen románica de la Virgen, hoy todavía presidiría el altar de la ermita. Aunque, claro está, una campana era más fácil de esconder y transportar en burro que la talla de la Virgen.   https://www.facebook.com/watch/?v=806686876952002

Pasada la guerra, Mosén Ramón Castel Sopena, natural de Espés Alto, fue designado párroco de Chía, entre otros pueblos de este valle, a los que dedicó su vida hasta que se jubiló. Varias generaciones han conocido sus sermones incisivos, su voz y talante que imponían, así como su particular ingenio.

 

Chía, años 60 del siglo XX. FOTO: Casa Matías.
Recordatorio de Casa Cubera, de Castejón de Sos

Contaba que se libró de que lo mataran al principio de la guerra, durante las incursiones de Los Aguiluchos porque se escondió dentro de una feixina (montón cónico de gavillas, con las espigas en lo alto, cubierto por una gavilla como caperuza, para conservar la mies en el campo después de segada) en uno de los campos de Espés. Los milicianos “pinchaban” todas las feixinas, pero tuvo la suerte de que en el proceso de búsqueda no llegaron a “pinchar” la feixina que le ocultaba. En 1983 celebraba los 50 años de sacerdote.

Finalizada la guerra, hace ya más de 80 años, un vecino de Ramastué le dijo a Mosén Ramón que tenían en el citado pueblo del solano una campana que ponía “La Encontrada” y que debía ser de Chía; aunque, como suele pasar, unos querían devolverla y otros no. Sansot y otro vecino de Chía acompañaron al párroco a buscar la campana y la trajeron hasta Chía con un burro, para volver a colocarla en la ermita.

 

Después de tantos años, parece que toca reparar el yugo de madera que sujeta la campana en la espadaña; cuando se descuelgue haremos una foto de la grabación que hay en el pie de la campana y la incluiremos en esta entrada.

Agradecemos la iniciativa (y acertada visión de los acontecimientos) que tuvo nuestro vecino cardigaso  para poner la campana a salvo.

 

 

 

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