LA TALLA ORIGINAL DE LA VIRGEN DE LA ENCONTRADA

           Durante los sábados de mayo, los vecinos de Chía vamos en romería a la ermita de la Virgen de La Encontrada, la patrona de esta “Villa afortunada”. La advocación a nuestra Virgen tiene muchos siglos de historia y es una devoción que se ha transmitido de padres a hijos.

Imagen de La Encontrada fotografiada por Juli Soler en 1912 (Archivo fotográfico del CEC)
Virgen de La Encontrada               (foto: Casa Betrán, años 30)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En otra foto de la Virgen de La Encontrada, 20-25 años posterior y propiedad de Casa Betrán de Villanova, vemos la misma talla vestida. La opinión popular ha transmitido que la talla original se quemó en abril de 1936, antes de empezar la Guerra Civil; pero el documento de la Causa General menciona la ermita, pero no la talla de la Virgen. Quizás alguien la escondiera para salvarla de la quema.

 

            Francisco Martí Fornés expone de forma gráfica y muy didáctica el origen del culto a la Virgen María y la importancia de las Vírgenes románicas de Ribagorza.

https://www.youtube.com/watch?v=EDA0shQ3VjQ  (características del taller de Ribagorza en Roda a partir del minuto 51)

 

Talla moderna de La Encontrada

          De la exposición LUX ROMANICA en Graus en 2020 entresacamos: Distintos autores han intentado adscribir las tallas ribagorzanas a una u otra corriente y/o escuela artística, con las evidentes complicaciones que presentan unas piezas muy restauradas a lo largo del tiempo, tan solo fotografiadas en algunos casos. Así y todo, cierta homogeneidad estilística y formal parece apuntar a la existencia de un taller de Ribagorza que emanaría de la catedral de Roda y de donde pudieron salir tallas como las desaparecidas de Alaón, Guayente, Villanova, Chía, Puycremat o la propia de Roda, lo mismo que las conservadas de Torreciudad, Calvera, Pedrui, Puy (Sos), Obarra y Santaliestra.

            En Ribagorza los cultos ancestrales precristianos subsistieron mucho tiempo y las  romerías con papel curativo y protector a ermitas ribagorzanas dedicadas a la Virgen se consideran una continuación de estos cultos primitivos.

            Las tallas más antiguas de la Virgen se caracterizan por la simetría y frontalidad, madre sentada mostrando al niño en el centro, con las manos de la madre protegiéndolo, pero sin tocarlo, la esfera en la mano derecha. Más adelante en el tiempo, próximos al gótico, el niño va desplazándose a un lado de la falda o a un brazo de la madre, deja de mirar al frente y pasa al contacto visual con su madre. En las primeras tallas, el niño tiene rostro de adulto, porque es Dios; han de pasar siglos para que el hijo tenga cara de niño. El niño sostiene con la mano izquierda el “logos”, el libro de la Palabra, apoyado en la rodilla y bendice con la mano derecha al modo tradicional. La Virgen está calzada y el niño descalzo. La talla de La Encontrada reúne las características de estas tallas, como vemos en la foto de Juli Soler de 1912 que nos muestra con detalle la talla original en madera de la Virgen de La Encontrada de Chía, pero no tenemos la datación exacta.

           Julio SOLER SANTALÓ (1865-1914), pirineísta y fotógrafo, había estudiado ingeniería. La posición acomodada de su familia le permitía pasar muchas temporadas de excursión en el Pirineo Central fotografiando paisajes, pueblos y gentes. Legó su archivo de más de 3.000 clichés fotográficos al Centro Excursionista de Cataluña, del que fue socio desde 1897.

Juli Soler en el Bisaurín
Juli Soler en el Posets con los guías, 1907

 

 

 

 

 

 

 

Gran conocedor del Valle de Arán y el Valle de Benasque, estaba convencido de lo necesarios que eran los refugios de montaña para la práctica del excursionismo y, a partir de 1911, abanderó el proyecto del refugio de La Renclusa que no pudo ver inaugurado por su muerte prematura. En esos ir y venir por el Valle de Benasque, también fotografió sus pueblos. En el archivo fotográfico del CEC se guardan varios clichés de fotografías hechas en Chía, con fecha 1912.

Supervisando la construcción de La Renclusa

En su visita a la ermita de La Encontrada en 1912, Juli Soler también fotografió Chía, El Run y Castejón de Sos.

 

BIBLIOGRAFÍA:

  • Aragón en el objetivo. Los fotógrafos del Centro Excursionista de Cataluña. 1890-1939. Josefina Roma. Universidad Central de Barcelona. Temas de antropología aragonesa nº8 – 1998. Pp. 85-111. ISSN: 0212-5552

 

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LA IGLESIA DE SAN MARTÍN DE CHÍA

           Una de las grandes riquezas del Valle de Benasque son las iglesias románicas; aunque algún representante político de nuestro entorno considere que “el patrimonio cultural no da de comer”. Como decía Josean Villalabeitia (Hermano de La Salle) respecto a las iglesias románicas de nuestro Valle, “su presencia entre nosotros reviste una enorme importancia histórica, social, artística, económica… ya que esos vetustos edificios son elocuentes testigos mudos de una época en la que en las márgenes del Ésera se vivía de manera muy diferente a la de nuestros días.”

Iglesias románicas del Valle de Benasque.
Dibujo: RAMÓN PRIOR. Del cartel de la Mancomunidad Alto Ésera (años 90).

Leemos en la Ley 3/1999 de 10 de marzo del Patrimonio Cultural Aragonés: «El Patrimonio Cultural Aragonés constituye, en su conjunto, uno de los testimonios fundamentales de la trayectoria histórica de la nacionalidad aragonesa. Sobre él se configuran los signos de identidad que definen la idiosincrasia del pueblo aragonés y se convierten en su más relevante valor diferencial.» 

            San Martín de Chía se corresponde con el área de influencia temporal, geográfica y arquitectónica del románico lombardo. Este estilo surgió en el siglo IX en la región italiana de Lombardía, que se extendió desde el norte de Italia a los Pirineos orientales a través de la costa mediterránea. Estos artesanos lombardos se significaron por su manera de resolver el problema de las bóvedas. Muy posiblemente, los maestros lombardos estuvieron unos años por el valle, pero parece que marcharon pronto hacia los valles orientales, dejando aquí las construcciones en manos de artesanos de la piedra y la madera a los que habían mostrado la manera de llevarlas a cabo aunque no tuvieran la misma habilidad y destreza que los maestros.

            La parte original de la iglesia (ábside, nave principal y parte de los muros) está datada en el siglo XII. Las capillas laterales son del siglo XVIII. En el obispado de Barbastro hay archivada una carta del vicario de esta iglesia del año 1.792 que habla de retablo de San Martín y manifiesta haber construido las cuatro capillas:  “sólo tenía un retablo, aunque decente y ahora yo he hecho cuatro capillas; en dos he hecho retablos de madera, aunque falta dorarlos…”(1)

             Esta pequeña iglesia de nuestra localidad se construyó con:

  • sillarejo (piedra pequeña y poco trabajada, si se compara con la sillería auténtica), regularmente colocados en los muros y el ábside,
  • nave de bóveda de medio cañón algo apuntada sobre un arco fajón,
  • mechinales que atestiguan el uso de andamios,
  • zócalo-banqueta emergente de fábrica de mampostería en el muro del ábside,
  • ábside semicircular cubierto por bóveda de cuarto de esfera, adornado en su exterior con un friso de canecillos o ménsulas de cavetto de piedra tosca que sujetan la cornisa biselada de la cubierta -también de piedra tosca- y con dos lesenas rinconeras (actualmente sólo una es evidente, ya que la otra queda cubierta por la sacristía que se construyó siglos más tarde),
  • ventana de doble derrame en el centro del ábside, con arco de medio punto recortado en piedra tosca y dinteles de piedra toba enterizos, similar a las de los ábsides de Villarrué o San Aventín de Sahún,
  • otra ventana al sur, tapada por la sacristía de construcción posterior.

             El ábside carece de los típicos arcos lombardos que podemos ver en la iglesia de Nuestra Señora de Gracia de El Run o en la de Conques; sin embargo, el friso de canecillos o ménsulas de cavetto de piedra tosca que sujetan la cornisa biselada de la cubierta -también de piedra tosca- le dan un bello encanto. Está orientado al Oriente, como todas las iglesias de estilo románico. Las proporciones y la geometría de este sencillo ábside, lo hacen especialmente hermoso. La cubierta conserva el enlosado primitivo de pizarra.

Ábside de San Martín de Chía y ventana

             El interior de las iglesias románicas estaba todo decorado con imágenes de la Biblia o de la vida de los Santos para “instruir” a los fieles en la fe católica. No nos consta ninguna decoración de los muros interiores o exteriores, pero sí un frontal de madera policromada del románico tardío del siglo XIII de la “Escuela de Ribagorza” que se exhibe en el Museo de Arte de Cataluña. Es un exponente de la transición entre el románico y el gótico, con cinco escenas de la vida de San Martín. Un detalle muy poco frecuente en esa época es la firma de su autor: JOHS PINTOR ME FECIT lo que añade un detalle excepcional a este retablo. Sobre el frontal del altar de la iglesia de San Martín hicimos también una entrada en este blog.https://villadechia.es/el-retablo-romanico-de-san-martin-de-chia/

Foto del retablo original (s.XIII) de la iglesia de San Martin de Chía, que se exhibe en el Museo de Arte de Cataluña. Copia en la iglesia parroquial de Chía, dedicada a San Vicente.

               Remarcar que, en este retablo, vemos una de las primeras manifestaciones gráficas de la bandera de Aragón(2), segundo detalle que da valor añadido a esta obra de arte románico. Un elemento excepcional de esta escena, y de la tabla en conjunto, es el hecho de que aparezca sobre la cama de San Martín el emblema de los Reyes de la Corona de Aragón, siendo uno de los testimonios más antiguos de su uso. (Jose Antonio Tolosa en: https://arte-paisaje.blogspot.com/2011/12/frontal-de-la-iglesia-de-san-martin-de.html). Este retablo se hizo en la segunda mitad del siglo XIII, entre los últimos años del reinado de Jaime I el Conquistador y los primeros de Pedro III el Grande. El original de este magnífico retablo estuvo en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929, en Signos (Huesca, 1993) y en Kyrios (Pont de Suert, 1995).

El retablo o antipedio se ubicaba delante del altar. Esta es una foto del retablo original, montada sobre bastidor.

               A la derecha de la puerta, en el interior, hay una pila de agua bendita empotrada en el muro y enfrente de la entrada, la pila bautismal de copa semiesférica con la fecha de 1647 esculpida.

Pila bautismal de San Martín de Chía y acceso al coro

               La puerta románica, que estaría en el muro sur, se perdió al abrir las dos capillas y fue sustituida por la portada actual, también en el muro sur, pero en el extremo occidental y bajo un porche también añadido. La puerta es en arco de medio punto, con dovelas. En la clave, un relieve del que ya hablamos en este blog. https://villadechia.es/de-chia-al-cielo/

Puerta dovelada de entrada

 

 

 

 

 

 

 

 

Detalle del blasón situado sobre la clave de la puerta de San Martin

               En la fachada Oeste se levanta un campanario de espadaña de dos ojos, construido en piedra tosca. Las campanas fueron requisadas durante la Guerra Civil.

Planta: Antonio ALAGÓN CASTÁN
Fachada oeste y espadaña de dos ojos que alojaba las campanas. La ventana de esta fachada es muy posterior a la construcción de la iglesia original.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el lado sur de la finca está el cementerio en el que tienen derecho a enterramiento varias casas de Chía: Castán, Peri, Chemecás, Bringué, Ramondarcas y Sinet. La iglesia de San Martín de Chía figura en catastro a nombre del Obispado de Barbastro-Monzón.

              Durante la Edad Media, las iglesias de los pueblos dependían de un monasterio, una estructura superior que era no sólo concentraba el poder religioso de su zona, también el administrativo, económico y el cultural. En lo que a las iglesias se refiere, el fin era conseguir un ambiente entre sus muros que fuera propicio a la oración y a sentirse conectados con Dios.

              El monasterio de San Victorián se hizo fuerte y poderoso al aglutinar la actividad y las rentas de los pueblos que dependían de los prioratos de San Pedro de Taberna, Obarra y Urmella. La iglesia de San Martín de Chía, sin embargo, está ligada directamente a San Victorián. El rey Pedro I de Aragón (1.068-1.104) hizo la promesa de entregar el cenobio de San Pedro de Taberna con la Villa de Chía a San Victorián si conquistaba Huesca en la batalla de Alcoraz (15 de noviembre de 1096). https://villadechia.es/chia-san-jorge-y-la-batalla-de-alcoraz/ Pedro I, mientras vivió su padre Sancho Ramírez, fuer rey de Ribagorza y Sobrarbe. En 1909 expedía el correspondiente privilegio, aunque hizo la salvedad de que la Villa estaba en posesión de Ramón Amat, quien no quería cambiarla y que San Victorián debía esperar a que el señor de Chía aceptara la compensación y desalojara la Villa. El rey Alfonso II confirmó la donación de la Villa en 1126: “(…) dono et concedo et afirmo domino Deo et Santo Petro de Taberna et Santo Victoriano una villa que dicitur Gia (…)”. Bernardo de Beranuy no consintió en dar la Villa a San Victorián y el abad decidió construir una nueva iglesia y dedicarla a San Martín de Tours.

Dibujo: RAMÓN PRIOR. Del cartel de la Mancomunidad Alto Ésera (años 90).

              En el Valle de Benasque es frecuente encontrar dos iglesias románicas en un mismo pueblo. Esto se debe a que en la Edad Media podía haber dos beneficiarios de rentas e impuestos en una misma localidad: un monasterio y un “señor”, ya fuera un obispado o un noble. En el caso de Chía, la iglesia románica de San Vicente (actual parroquia, de la que se ven pocos vestigios románicos) se construyó de la mano de los señores de Chía (Ramón Amat y sus descendientes, también señores de Beranuy)3 y la iglesia de San Martín se levantó por mediación de San Pedro de Taberna (y por tanto, del monasterio de San Victorián).

               Estas iglesias se fueron manteniendo en el tiempo, con algunas modificaciones de su estructura, según las modas arquitectónicas, hasta que en 1835 que tuvo lugar la desamortización de Mendizábal. A partir de este momento, una parte importante del patrimonio histórico y cultural sufrió abandono, ruina y vandalismo.

             Se añadieron dos capillas laterales a la nave principal, siglos más tarde de su construcción y una sacristía al sur del ábside, construidos con mampostería vulgar. Las dos capillas del sur, con ventana. También el coro fue construido posteriormente, a día de hoy se encuentra en bastante mal estado.

              Dos piezas que necesitan de trabajos de conservación y restauración urgente.

  • Brazo de madera labrada, que representa ¿un águila? con las alas desplegadas y una polea en la boca, que servía para sostener una lámpara de aceite. Una similar se puede ver en la iglesia de San Esteban de Almazorre (Sobrarbe). https://www.turismosobrarbe.com/patrimonio.php?niv=3&cla=_25Q0NSLJ2&cla2=_3390JSCTD&cla3=&tip=2&idi=1
  • Confesionario de madera, tosco y sin grandes pretensiones, que tiene la particularidad de tener una rejilla para adultos y otra para niños (agujereadas directamente en el panel lateral). Según me decía Enrique Calvera, «una pieza curiosa y poco frecuente».
Ave con polea para sujetar la lámpara de aceite. Tallada en madera y empotrada en el muro sur de la nave principal.
Confesionario

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La cubierta de la nave se rehízo en los años 90 del pasado siglo XX, junto con el repicado de todos los muros del interior que estaban revocados y soportaban pinturas del siglo XIX sin excesivo interés. Pueden verse fotos de cómo estaba San Martín antes de la reforma de finales del siglo XX en http://www.sipca.es/censo/1-INM-HUE-004-095-006/Ermita/de/San/Mart%25EDn/.html

A día de hoy, la iglesia está desacralizada y bastante descuidada. Hay algunas humedades en el interior, pizarras caídas, un coro muy deteriorado, gran cantidad de guano de murciélago y las dos piezas de mobiliario que quedan necesitan restauración. Es deseable llevar a cabo un repaso de las cubiertas, clausurar con tela mosquitera las posibles entradas para los murciélagos (moregols en patués), recuperar las piezas de madera descritas,  cubrir el techo de la sacristía y vaciarla de los escombros que alberga, apuntalar o desmontar el coro, hacer una buena limpieza de toda la nave y cortar la hierba del cementerio regularmente. De esta manera, este espacio podría ser un punto de exposiciones, conciertos, recitales y conferencias, permitiendo a los vecinos de Chía y visitantes el disfrute de esta construcción, además de dar una segunda vida a un bien histórico que debería declararse de Interés Cultural.

Dibujo: R. PRIOR.
El Alto Esera dibujado. Huesca, 1994. Editorial: Gráficas Alós.

 

(1)Los archivos eclesiásticos de Chía (I y II). Enrique Calvera Nerín. Revista Guayente nº 18 y 21.

(2)El Papa Alejandro II anunció que la conquista de Barbastro (año 1063-64) tenía carácter de cruzada. Esto supuso que llegaran a Aragón un gran número de caballeros de Europa, especialmente francos y borgoñeses, además de italo-normandos, aragoneses, barceloneses, urgeleses, al inicio del reinado de Sancho Ramirez. La conquista de Barbastro fue un ensayo de lo que serían las Cruzadas a Tierra Santa que se iniciaron tres décadas después y se extendieron dos siglos, que buscaban recuperar Jerusalén y los Santos Lugares para los cristianos.

El título de rey le fue otorgado a Sancho Ramirez por el Papa Alejandro II después de pagar un tributo y de reconocerse vasallo del Vaticano en 1068 en Roma. Guillermo Fatás y Guillermo Redondo postulan que el origen de la bandera de Aragón está en esta vinculación de la Santa Sede y el Reino de Aragón, y que Sancho Ramirez (1043-1094) incorporó los colores del Vaticano en el escudo real de Aragón después de este viaje a Roma y ordenó cambiar la liturgia mozárabe o hispana por la romana en las iglesias de Aragón. Empezó, pues, como un distintivo familiar, como la señal de la Casa de Aragón, un atributo del rey o de la autoridad que de él emanaba. Su uso como emblema de la Corona de Aragón parece atribuirse a Alfonso II (1157-1196), hijo de la reina Petronila y el conde Ramón Berenguer IV.

La leyenda catalana atribuye el origen de la bandera al Wifredo el Velloso, en el siglo IX, cuando el rey Carlos el Calvo marcó el escudo con fondo de oro  –que entrego al conde Wifredo como premio de una batalla- con los cuatro dedos manchados con la sangre de las heridas del conde. Esta teoría fue refutada por Juan Sans y de Barutell en 1817.  Memoria sobre el incierto origen de las barras de Aragón

(3)La tenencia de “una honor” implicaba la capacidad de administrar un castillo con su distrito y de recibir una serie de derechos y rentas sobre los mismos. Teóricamente, eran encargos rescindibles, por lo que los monarcas mantenían un cierto control sobre aquellos, pero las familias solían perpetuarse en el desempeño de esos cargos hasta que las honores se convertían en bienes patrimoniales. Los únicos ejemplos en que este proceso se interrumpió se debieron a la injerencia de una institución eclesiástica, como en Chía con San Victorián, o en Besiáns con San Vicente de Roda, casos en que el rey hubo de ofrecer a sus tenentes una compensación. “La honor” también se revocaba si el señor cometía un acto grave que justificase una revocación definitiva. Montañas, comunidades y cambio social en el pirineo medieval. En Ribagorza en los siglos X-XIV. Capítulo 3. Las clases dominantes en la sociedad feudal. Universidad de Zaragoza, 2016. Guillermo Tomás Faci.

 

LA CONSTRUCCION DE LA ARQUITECTURA ROMANICA. Zaragoza, 2016. Roberto Benedicto Salas.

GUÍA DE LA ARQUITECTURA ROMÁNICA EN EL VALLE DE BENASQUE. Benasque, 1995. Roberto Benedicto Salas.

RUTAS DEL ROMÁNICO EN LA PROVINCIA DE HUESCA. Madrid, 1987. Cayetano Enríquez de Salamanca.

CONFLICTOS DURANTE LA CONSTRUCCIÓN DE LOS SEÑORÍOS EN RIBAGORZA (siglos XII-XII): LA DONACIÓN DE CHÍA AL MONASTERIO DE SAN VICTORIÁN POR ALFONSO I Y SUS CONSECUENCIAS. Aragón en la Edad Media nº20, 2008. Guillermo Tomás Faci.

APUNTES SOBRE EL ROMÁNICO DEL VALLE DE BENASQUE. Cuadernos de Anciles nº12. Asociación Guayente. 2001. Josean Villalabeitia.

 

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UNA APROXIMACIÓN AL PATRIMONIO DE LA SIERRA DE CHÍA

Conocer para amar, amar para proteger. Estas son las bases para respetar, conservar, investigar y promocionar nuestro patrimonio.

La Sierra de Chía es una montaña de grandes laderas y cresta rocosa que Santiago Broto, en su libro El valle de Benasque (Ed. Everest 1981), describe como “… una larga montaña orientada de SE a NO, que separa los macizos de Eriste y Cotiella, y cuya base está cubierta de prados y de bosques”. La cima principal de la Sierra de Chía alcanza los 2515 m. con pasos de IIº-IIIº para acceder (para evitarlos hay que dar un buen rodeo por la ladera oeste).

Es una de las elevaciones más representativas de la comarca de Ribagorza. Su situación nos ofrece posiblemente una de las mejores panorámicas del Pirineo; es un magnífico mirador del Valle de Benasque y del Valle de Gistaín, desde Los Perdidos hasta el Aneto-Maladeta, pasando por Posets, Eristes, Cotiella, hasta Monte Perdido.

Vista del Aneto y Las Maladetas desde la Sierra de Chía

En la Sierra de Chía hay varias cabañas de pastores, otras construcciones agropecuarias y numerosos muros de piedra seca que podrían reconstruirse siguiendo las técnicas de bioconstrucción de antaño, hornos de cal, ermitas y círculos de piedra que están en riesgo grave de deterioro o desaparición, además de numerosas estructuras de combate que podrían consolidarse.  También un rico patrimonio geológico, de senderos, fauna y flora poco conocido y para nada (o muy poco) explicados en los diferentes recorridos, paneles o publicaciones, además de sendas, pistas y caminos de gran interés, sin olvidar el cielo nocturnoque puede contemplarse desde cualquier punto de la Sierra de Chía, un enclave envidiable para el astroturismo. Más información sobre rutas:

Al flanquear dos valles, ha sido un lugar muy transitado en uno y otro sentido desde hace miles de años, teniendo un papel protagonista en el sistema de vida nómada, primero, y luego como fuente de recursos para complementar la economía de las familias una vez se adoptó un sistema sedentario de agricultura y ganadería: https://villadechia.es/circulos-de-piedra-prehistoricos-en-la-sierra-de-chia/

 

Círculo de piedra pirenaico antes de llegar al puerto, a la derecha de la pista de Chía a Plan
Resto de construcción militar

Su situación y altitud moderada la ha convertido en atalaya y lugar de paso en el contexto de muchas las guerras, no sólo en la Guerra Civil de 1936 que fue la más reciente, pero en absoluto la única: https://villadechia.es/de-guerra-en-guerra/

 

 

 

 

En 2023 se cumplen 50 años de la finalización de la pista de Chía a Plan, https://villadechia.es/50-anos-de-la-pista-chia-plan/  con un encuentro previsto en el refugio Marradetas en el Puerto de la Sierra de Chía este próximo sábado 7 de octubre a las 12 del mediodía. Es una magnífica ocasión para promocionar nuestro patrimonio, darlo a conocer y, sobre todo, conseguir el compromiso de las instituciones para su conservación y protección. Desde el Geoparque Sobrarbe-Pirineos, el grupo «De la roca al metal» y otros investigadores e historiadores se han llevado a cabo algunas iniciativas, pero no son suficientes para abarcar todo el patrimonio de la Sierra de Chía que, además, tiene una buena parte de su superficie en Ribagorza, comarca que también debe implicarse activamente en conservar, investigar, respetar y promocionar este patrimonio.

Puesta de sol desde el refugio Marradetas, en el Puerto de la Sierra de Chía (collado de Sahún)

Algunas herramientas a las que recurrir para plantear diversas actuaciones de investigación, protección, señalización y documentación desde las administraciones locales y autonómicas:

Las actuaciones deben acometerse con visión de conjunto, dejando aparte cuestiones de límites municipales o comarcales ya que, durante miles de años, no existieron esas “fronteras”. Al contrario, debe plantearse una colaboración multi-institucional (Ayuntamientos, Comarcas, DPH y DGA) que permita acceder a ayudas y subvenciones desde una perspectiva integradora del territorio, implicando dos valles, dos comarcas y varios pueblos.

Todos los municipios implicados han de tenerse en cuenta en las actuaciones de mejora y mantenimiento que se propongan, así como incluirse en los productos turísticos que resulten de las investigaciones.

Por ello, también parece razonable y necesario incluir la toponimia de las localidades vecinas implicadas (por ejemplo, Pientes en Plan / Casanía en Chía) en todos los proyectos, memorias, infografías y paneles que vayan a desarrollarse, en el contexto de un horizonte inclusivo de todo el territorio, ya que no sólo se refiere a la Bal de Benás ni a la Bal de Chistau.

El objetivo final es conocer los vestigios y restos de diferentes épocas de la historia que han llegado hasta nosotros, aprender de los errores para poder evitarlos en el futuro, ser conscientes de lo que nos une para que prevalezca sobre lo que nos enfrenta, y ser capaces de valorar lo que hicieron aquellos que nos precedieron para implicarnos en su conservación y reconstrucción.

 

> Fotografías aéreas

Tanto para identificar monumentos megalíticos, como para localizar restos de diferentes guerras, las fotografías aéreas realizadas en la primera mitad del siglo pasado (cuando aún no se había hecho la pista que comunica Chía con Plan) pueden aportar más información:

  • Centro Nacional de Información Geográfica, con fotos del servicio de mapas de la U.S. Army de los años 40-50: cnig.es
  • Archivo Histórico Provincial de Huesca, que guarda las fotos aéreas que se realizaron para actualizar el catastro de 1960.

> Sobre la Guerra Civil

REPRESIÓN Y MUERTE EN EL VALLE DE BENASQUE (15 enero 2021): https://www.larazon.es/memoria-e-historia/20210115/e4gbll34rjezddu4xviijfzumi.html

PICO DE CHÍA, REMEMORANDO LA HISTORIA (11 octubre 2012): https://www.coronandopicos.com/2012/10/pico-de-chia-2517-m-rememorando-la.html

HALLADOS RESTOS HUMANOS EN CHÍA QUE PUEDEN DATAR DE LA GUERRA CIVIL (14 julio 2004): http://store.diariodelaltoaragon.es/cgi-bin/Pandora?xslt=ejemplar;filename=20040714;place=none;publication=Diario%20del%20AltoAragón;day=14;month=07;year=2004;page=0009;id=0000689515;collection=prensa;url_high=http://store.diariodelaltoaragon.es/prensa/Diario%20del%20AltoAragón/2004/200407/20040714/20040714-0009.pdf

Sobre los restos se haría probablemente un informe forense o, al menos, un atestado (de la Guardia Civil) que recogerá el punto exacto en el que se encontraron, su estado y si había otros elementos que lo acompañaban.

ESCENARIOS DE LA GUERRA CIVIL (p.44): https://issuu.com/diputacionprovincialdehuesca/docs/esc_guerra_civil_en_huesca

> Sobre los círculos de piedra pirenaicos (Cromlech)

 Artículo publicado en ZEPHYRVS Revista de Prehistoria y Arqueología: https://revistas.usal.es//index.php/0514-7336/article/view/zephyrus201677193205

Para estos monumentos megalíticos es urgente la declaración de B.I.C. y establecer el perímetro de protección, para poder vallarlos y protegerlos de personas, animales y vehículos, así como de los trabajos de mantenimiento de pistas que, este verano, han echado tierra sobre alguno de ellos.

 

Ibón de Chía

 

Referencias a productos turísticos que pueden ponerse en marcha

https://arqueotrip.com/producto/ruta-piedra-seca/

https://www.valledemena.es/participacion-fr/sala-de-prensa-fr/noticias-fr/ruta-de-las-guerras-carlistas-en-el-valle-de-mena-fr.html

https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/aragon-vestigios-guerra-civil-senderismo_1_1651787.html

  • Exposiciones itinerantes por los locales sociales de los ayuntamientos implicados, para difundir el conocimiento de este patrimonio.  Ejemplos:

https://www.huelvainformacion.es/huelva/paseo-arquitectura-megalitica_0_668033897.html

https://www.ecomuseu-farinera.org/es/comunicacion/noticias/el-ecomuseu-farinera-acogera-la-exposicion-sobre-el-megalitismo-en-cataluna/12/251

https://www.comunidad.madrid/actividades/2019/exposicion-fortines-trincheras

  • Recuperación de estructuras agropecuarias desde cursos de formación participativos. Ejemplos:

https://www.geoparquepirineos.com/contenidos.php?niv=&cla=_2OA1CDG68&cla2=_5CR0TU0NN&cla3=&tip=2&pla=0&idi=1

https://parquechopocabecero.com/taller-de-construccion-de-muro-con-piedra-seca/

https://turismoconciencia.fundaciondescubre.es/rutas/ruta-astronomica/

https://www.elconfidencial.com/viajes/2016-05-03/astroturismo-espana-ruta-ver-estrellas_1192348/

Sin pecar de chauvinistas, es evidente que la Sierra de Chía es un espléndido museo a cielo abierto con un patrimonio excepcional y diverso. Un patrimonio que se ha conformado a lo largo de los siglos por las culturas y sociedades que nos precedieron. Es nuestra responsabilidad solicitar su estudio, conservación y señalización para disfrutarlo desde el conocimiento y para poder legarlo en óptimas condiciones a las próximas generaciones.