EL RETABLO ROMÁNICO DE SAN MARTÍN DE CHÍA

En el siglo XI, Chía pertenecía al Señorío de Ramón Amat de Beranuy1. El nombre de este “señor feudal” aparece en múltiples batallas de la reconquista en el Alto Aragón. Los derechos sobre la Villa de Chía fueron pasando a sus descendientes hasta 1184, cuando el rey Alfonso II (1157-1196) en su visita al Monasterio de San Victorián reconoció los derechos que San Pedro de Taberna tenía sobre esta Villa; derechos que habían sido otorgados por su antecesor Pedro I (1094-1104) en 1096. El feudo de la Villa quedó repartido entre el señorío de Beranuy y el cenobio de San Pedro de Taberna que, a su vez, dependía del monasterio de San Victorián. Por ello, en Chía había dos iglesias (románicas), la de San Martín -que dependía de San Victorián- y la de San Vicente -que dependía del Señor de Beranuy-.

La rápida difusión del estilo románico se debió a las dinastías de condes y reyes que financiaron a monasterios y abadías, a los obispos que fueron recuperando y creando sedes episcopales, a las comunidades benedictinas que eran los que se encargaban de la construcción de las iglesias y monasterios, a la implicación de los lugareños; todo ello en el contexto del proceso de repoblación y evangelización de la Iglesia Romana que acompañó a la conquista de los territorios musulmanes más allá de los condados pirenaicos. Las vías de comunicación que seguían las antiguas calzadas romanas permitieron la expansión de los artistas y obreros de este a oeste y de norte a sur.

En el arte románico, la pintura sobre tabla se usó para cubrir los frontales y laterales de los altares, en vigas o baldaquinos. La composición y la iconografía (la Virgen, Cristo Majestad o el santo patrón de la iglesia) era muy similar a la de las pinturas murales3. El protagonista del retablo ocupaba el centro y a ambos lados se reproducían escenas de su vida.

Hay autores que “limitan” al territorio catalán los frontales durante los siglos XI y XII, como una manifestación especial en todo el románico europeo, produciéndose en los talleres de Ripoll, Vich y la Seo de Urgel4. Pero el frontal de San Martín de Chía está fechado en el siglo XIII; este, junto con los frontales de Betesa, Treserra y algunos del valle de Boí, se atribuyen a una “escuela de Ribagorza” con centro en la catedral de Roda. Muy similares entre sí en cuanto a la distribución de la iconografía y la técnica: fondos estucados, dibujos incisos, la mayoría usan la corladura, barnizando las partes metálicas5. Las piezas de este taller de Ribagorza incorpora fórmulas del primer gótico: el sentido narrativo de las escenas y la técnica de la corladura sobre los relieves de yeso.

De la exposición LUX ROMÁNICA – Graus, verano 2020
De la exposición LUX ROMÁNICA – Graus, verano 2020

Los frontales (o antipendios) se hacían con varias tablas de madera que se ensamblaban con clavos, se cubrían de yeso y se dibujaba sobre él con un punzón cuando estaba seco. Después se coloreaba con pintura al temple con pigmentos naturales. Incluso, se imitaban el efecto del repujado, encastrando piedras o aplicando finas láminas de metal. En grandes iglesias, abadías o monasterios, se usaba marfil, plata, oro, con esmaltes y piedras preciosas; para las pequeñas iglesias se hacían tallas de madera policromada o esculpida3.

En 1792 el Vicario de la iglesia de San Martín de Chía habla del retablo: “sólo tenía un retablo, aunque decente y ahora yo he hecho cuatro capillas; en dos he hecho retablos de madera, aunque falta dorarlos…”6

Autor (Johs) Taller de Ribagorza
Creación Segunda mitad siglo XIII
Ubicación Museo de Arte de Cataluña (Barcelona) https://www.museunacional.cat/es/colleccio/frontal-de-altar-de-chia/iohannes-taller-de-la-ribagorca/003902-000
Estilo Románico
Material Pintura al temple sobre madera de nogal con relieves de estuco antiguamente recubiertos de corladura
Dimensiones 145 x 99

Para una descripción detallada de cada una de las escenas del retablo, aconsejamos la página de románico aragonés:

http://www.romanicoaragones.com/2-Ribagorza/990344-ChiaSMartin1.htm

“En la localidad solo se sabe que este retablo está en Barcelona, desconociendo cuándo y cómo emigró del pueblo. Estuvo en la colección Plandiura, que lo debió adquirir antes de las fechas de la Primera Guerra Mundial. De esta colección pasó en 1932 al Museo de Arte de Cataluña, donde está con el número de catálogo 3.902. Es pintura sobre tabla de nogal, de 145 x 99 centímetros, que estuvo como antipendio en la mesa altar de la iglesia. Está pintado al temple de huevo con fondo de yesería en relieve, con estuco revestido de estaño y corladura. Se data en el siglo XIII, segunda mitad, y contiene un dato que lo convierte en pieza excepcional: el estar firmado. La figura central es la de San Martín de Tours, y las del entorno, escenas complementarias de la vida y la leyenda del popular santo medieval… La pieza es obra capital y relevante dentro del conjunto de pintura románica del arte universal, y de particular interés para estudiar el arte que floreció en las tierras del Altoaragón”7.

De la exposición LUX ROMÁNICA – Graus, verano 2020

Luis Plandiura y Pou (1882-1956) fue un industrial catalán, comerciante, político y coleccionista. Estuvo detrás de gran parte del expolio del arte medieval de la Ribagorza, a principios del pasado siglo. Probablemente conociera a los integrantes de la expedición arqueológica-jurídica de 1907 del Instituto de Estudios Catalanes (IEC) al valle de Arán y Ribagorza, cuyas publicaciones descubrieron la riqueza artística de un territorio casi desconocido. Formó parte de la junta directiva de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929 como vocal de arte; el frontal de Chía fue una de las piezas que escogió para mostrar en esta Exposición Internacional. En 1932 sufrió una fuerte crisis económica en el comercio del azúcar que le obligó a vender, por siete millones de pesetas, sus colecciones (1.869 obras) a la Junta de Museos de Barcelona que, por entonces, estaba reuniendo fondos para la apertura oficial del Museo de Arte de Cataluña.

 

El frontal de San Martín de Chía presenta una singularidad iconográfica que lo hace especialmente valioso. En la parte inferior derecha, se representa la agonía de la muerte del santo acosado por el diablo. El lecho de muerte está una colcha con cuatro barras rojas sobre fondo amarillo que representan las cuatro barras o “Señal Real de Aragón”. Existe documentación que prueba fehacientemente que la misma fue usada desde los tiempos de Alfonso II Rey de Aragón y Conde de Barcelona, siendo universalmente conocidas como de Aragón, dada la preeminencia del reino de Aragón en la titulación, como reconoce el propio Pedro IV el Ceremonioso: “…como quiera que los reyes de Aragón están obligados a recibir la unción en la ciudad de Zaragoza, que es la cabeza del Reino de Aragón, el cual reino es nuestra principal designación y título, consideramos conveniente y razonable que, del mismo modo, en ella reciban los reyes de Aragón el honor de la coronación y las demás insignias reales, igual que vimos a los emperadores recibir la corona en la ciudad de Roma, cabeza de su imperio.” (citado por Domingo J. Buesa Conde, El rey de Aragón, Zaragoza, CAI, 2000). Jaime Pérez Marín en: http://miradorartes.blogspot.com/2015/06/patrimonio-aragones-de-la-franja.html?m=1

“Un elemento excepcional de esta escena, y de la tabla en conjunto, es el hecho de que aparezca sobre la cama de San Martín el emblema de los Reyes de la Corona de Aragón, siendo uno de los testimonios más antiguos de su uso”. José Antonio Tolosa en: https://arte-paisaje.blogspot.com/2011/12/frontal-de-la-iglesia-de-san-martin-de.html

Copia del retablo románico de San Martín, expuesta en la iglesia de San Vicente (Chía). Autor: Domingo Subías.

Una copia bastante fiel (y que costó un buen dinero), hecha por el párroco y director Escuela-Taller de Restauración de Laspaúles D. Domingo Subías siguiendo las técnicas del siglo XIII, puede verse en la iglesia parroquial de San Vicente Mártir (Chía).

 

1La tenencia de “una honor” implicaba la capacidad de administrar un castillo con su distrito y de recibir una serie de derechos y rentas sobre los mismos. Teóricamente, eran encargos rescindibles, por lo que los monarcas mantenían un cierto control sobre aquellos, pero las familias solían perpetuarse en el desempeño de esos cargos hasta que las honores se convertían en bienes patrimoniales. Los únicos ejemplos en que este proceso se interrumpió se debieron a la injerencia de una institución eclesiástica, como en Chía con San Victorián, o en Besiáns con San Vicente de Roda, casos en que el rey hubo de ofrecer a sus tenentes una compensación. “La honor” también se revocaba si el señor cometía un acto grave que justificase una revocación definitiva. Montañas, comunidades y cambio social en el pirineo medieval. Ribagorza en los siglos X-XIV. GUILLERMO TOMAS FACI Capítulo 3. Las clases dominantes en la sociedad feudal. Universidad de Zaragoza, 2016.

 

3Barral i Altet, X. Pintura preromànica i romànica. Art de Catalunya. Pintura antiga i medieval. Volum VIII. Barcelona: Edicions L’isard. 1998. pp.126-127.

 

4Durand J. El arte románico. Barcelona. Larousse Editorial. 2006.

 

5Exposición LUX ROMÁNICA. Graus, verano 2020.

 

6Los archivos eclesiásticos de Chía (I y II). Enrique Calvera Nerín. Revista Guayente nº 18 y 21.

 

7Patrimonio emigrado. Antonio Naval Más. Publicaciones y Ediciones del Alto Aragón, 1999. 

 

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RINCONES Y DETALLES CON ENCANTO

Tenemos pendiente hablar de la “casa”, la unidad estructural básica de la sociedad pirenaica hasta mediados del siglo XX. La “casa” es el conjunto de los habitantes, propiedades, animales y construcciones que conforman la unidad autosuficiente para vivir, la célula que tiene todo lo que hace falta para que el ciclo de la vida siga su curso. Esta unidad debía pervivir en el tiempo y en el espacio; por eso había un único heredero, ya fuera hombre o mujer, lo que llevó a que las casas tuvieran un nombre, independientemente del apellido . Este nombre hace referencia1 al apellido/origen del fundador (40%), al nombre propio de uno de sus habitantes (30%), al oficio que en su inicio les caracterizó (20%), o a alguna característica físico-psicológica de alguno de la casa (10%). En 2021 abordaremos la casa, los trabajos específicos de los hombres, las mujeres, así como el ciclo de la vida que se mantuvo casi inalterable hasta que se produjo el éxodo masivo hacia las ciudades.

Torre de casa Santamaría. Dibujo de Ramón Prior Canales2.
Galería (hoy desmontada) sobre era. Dibujo de Ramón Prior Canales2.

Proponemos hoy una “visión general” de las casas de Chía, sobre los aspectos más arquitectónicos y sin entrar en demasiado detalle. La estructura de Chía no es tan apiñada como la de Cerler, Shaún o Sesué, tampoco es un núcleo de construcciones histórico-artísticas excepcionales (con excepción del ábside de la iglesia de San Martín) como puedan ser otros pueblos del Pirineo, pero sí podemos señalar multitud de elementos y puntos “auténticos” de arquitectura popular o, simplemente, con sabor rústico, antiguo, montañés y muy pirenaico que merecen ser conservados y valorados:

  • puertas doveladas y ventanas adinteladas,
  • escudos y cabezas,
  • inscripciones y símbolos tallados en dinteles de puertas y ventanas y en muros,
  • sobrias fachadas, galerías y pequeños balcones,
  • piedras pasaderas (signo aparente de pared no medianera),
  • eras o traspatios,
  • zaguanes porticados,
  • llamadores, cerrojos y tiradores,
  • pozos,
  • pasajes bajo arco,
  • vestigios de casas fortaleza
Casa Sinet

Hay casas que conservan su entrada, patio y era en los que se exponen herramientas y objetos que se usaban en el día al día, como recuerdo de un pasado todavía cercano. Casas grans que durante siglos y con mucho esfuerzo movieron las piedras y troncos que se necesitaron para su construcción, ampliaciones y mantenimiento. Casas que también han ido renovando su aspecto, añadiendo elementos propios de cada época, adaptándose a las modas y necesidades. Algunas, desgraciadamente, deshicieron sus entradas para permitir el paso de tractores y remolques, o agrandaron bordas y pajares con materiales modernos, lo que les despojó de su encanto rústico y montañés, o han desmontado estructuras por estar en estado ruinoso. Alguna, incluso, vendió todas sus piedras -como casa Cortina-, para construir una casa en Villanova.

 

Pasaje bajo arco. Casa Sansón.
Arco en la Plaseta de Sansot.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ningún análisis es bueno si no se señalan las debilidades para poder mejorar; en lo que respecta al casco urbano y las casas que lo conforman, en Chía nos falla:

  • que las calles no estén empedradas,
  • que la mayoría de los tejados sean de chapa de uralita y
  • haber perdido las chimeneas cuadradas de piedra, estuvieran rematadas o no con la “piedra de las brujas” (la mayoría de las chimeneas se rehicieron con ladrillo vista en los años 50).
Chimenea de casa Santamaría antes del incendio de noviembre de 2019
Chimenea de casa Ramonot.

Balcón de casa Rafel.
Ventana de la Abadía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En cualquier caso, es un pueblo bien cuidado y que tiene su encanto. No caben aquí las fotos de todos estos rincones y detalles con encanto que, según la estación o la hora del día, ofrecen matices diferentes. Poco a poco, los iremos detallando en sucesivas publicaciones, porque todos merecen su espacio y explicación.

Pasaje cubierto. Casa Mateu. Dibujo de Ramón Prior Canales2.

 

1Sobre un estudio publicado en Arquitectura Popular del Serrablo. Varios Autores. IEA. Estudios Altoaragoneses, nº26. Huesca, 1988.

2El Alto Ésera dibujado. Ramón Prior Canales. Huesca, 1994.

 

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ERMITA DE LA CUADRA

Las fincas de cultivo próximas a los monasterios ribagorzanos se llamaban “cuadra”, por lo que se piensa que estas tierras fueran propiedad del monasterio de San Pedro de Taberna, antiguo cenobio ribagorzano ubicado entre Seira y Barbaruens, cuya primera mención data del 839. En 1076 se adjudicó al Monasterio de San Vitorián en calidad de priorato. Otros ejemplos de fincas con el nombre de “Cuadra” son la Cuadra y Cuadreta de Calvera, junto al montasterio de Obarra, y la Cuadra de Cubera cerca del monasterio de los Santos Justo y Pastor de Urmella.

De este monasterio de San Pedro de Taberna (que no Tabernas, que es una latinización del nombre original) queda sólo una iglesia monacal construida en el siglo XVI; pasó a manos privadas tras la subasta de las propiedades desamortizadas. Actualmente es propiedad de la familia Raluy (casa Solana de Barbaruens). Las tierras de La Cuadra las compró una sociedad de vecinos de Chía a un vecino de Benasque, según transmisión oral de vecinos de Chía. Este punto está en proceso de confirmación documental.

En el Diccionario de MADOZ leemos en p.334 “SEIRA: (…) En su término se encuentra el caserío llamado la Cuadra.”  En el mapa de 1865 del libro de MADOZ no figura La Cuadra. En el último libro de La Cuadra consta la relación de propietarios, gastos, contribución y cabezas de ganado lanar y cabrío. MAPA ARAGÓN DE LABAÑA s.XVII donde queda recogido este asentamiento humano como LAQUADRAhttps://www.wdl.org/es/item/7325/view/1/1/

Las casas de Chía con “derechos” en La Cuadra podían subir dos vacas por derecho. En primavera se llevaban sólo 100 vacas, del 3 de mayo (día de la Santa Cruz) al 19 de junio (día del Sagrado Corazón de Jesús). Ya comentamos que a finales de julio las vacas se subían a La Pala, donde pastan hasta el 11 de octubre; “las secas” (sin terneros) volvían a La Cuadra hasta el 1 de noviembre. De la compra de esta finca, de los “derechos” de cada casa de Chía, de sus usos y del incendio forestal de 1991, hablaremos en otra ocasión.

Esta zona de pastos abundantes, que además tiene un precioso y abundante manantial, está en el término municipal de Seira. En el punto en que la pista llega a la barrera con el término de Plan, hay que subir unos metros por la ladera de la derecha para llegar al núcleo de las construcciones. Había casas y pajares, de los que casi no queda nada. Hay también restos de un pequeño cementerio, lo que indica que era un asentamiento permanente. La estructura de la ermita se ha deteriorado considerablemente en los últimos 15 años. Parte del tejado de teja árabe se ha caído, aunque aún se mantiene el techo de la bóveda de la ermita; si no se actúa con rapidez sobre la ermita, en menos de dos años estará en el suelo. El tejado, a dos aguas, forma un altillo o falsa. Es de planta rectangular (4,30 x 2,30 metros) y bóveda de medio cañón hecha con lajas y mortero. La puerta se encuentra a los pies, bajo arco de medio punto y grandes dovelas. La enorme pila bautismal ha perdido el pie y está en el suelo de la ermita. En el exterior, en la cabecera, hay un muro circular que puede estar relacionado con un antiguo ábside. En su interior se refugiaron maquis durante la guerra civil. De esto, también hablaremos otro día.

Julio Nerín Mallo y Enrique Calvera Nerín encontraron en el exterior, en agosto de 1980, dos imágenes mutiladas que se guardan en la iglesia parroquial de Chía después de haber pasado por la Escuela de Restauración de Laspaúles, donde estimaron que eran del siglo XVII. La grande (70 cm) es una imagen del Salvador (de buena talla) y la pequeña (40 cm) de un monje, de menor calidad.

 

 

El 6 de agosto la Iglesia celebra el día de la Transfiguración de Cristo, día de El Salvador (diferente del día de San Salvador de Horta, franciscano, que es el 18 de marzo). Este hecho lo explican los evangelios de San Lucas, San Marcos y San Mateo, Jesús se transfigura en el monte Tabor. En Ribagorza encontramos otras ermitas dedicadas a El Salvador en Benabarre, Bibiles (Bonansa) y Roda de Isábena. Los habitantes de La Cuadra y los vecinos de los pueblos próximos celebrarían este día con romería, misa y comida popular, coincidiendo con el fin de los trabajos de siega de los campos en esa zona.

Hoy, habría que empezar desbrozando la vegetación que cubre toda la zona de edificios, rehacer el tejado de la ermita y limpiar el interior, repicar la fachada y el interior, consolidar los restos de muros de las edificaciones colindantes y colocar carteles informativos de la vida y trabajos en estas partidas de terrenos, con un pequeño mapa de la disposición de los edificios, las fincas y la fuente. Ahí es nada.

Es un lugar magnífico para ir a pasar el día, comer y bañarse en las cascadas del manantial.

FICHA TÉCNICA:

 Tipo de ruta:  senderista, ciclable, en 4X4

 Punto de inicio: plaza de Chía

 Distancia: 8 km

 Duración (a pie): dos horas por trayecto

 Altitud : 1.530 metros

 Desnivel acumulado: 310 metros

 Coordenadas: 42º30.407N  000º25.683E

Muchas gracias a MASPIRINEO por la información técnica

 

© VILLA DE CHIA.   

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