¿APADRINAMOS UN CAMINO O UN SENDERO?

Términos “modernos” como socioecosistemas o como gestión de paisajes de montaña no son, en realidad, algo nuevo. Si consultamos qué significan, nos damos cuenta de que todo eso ya lo hicieron nuestros abuelos y los abuelos de nuestros abuelos, durante siglos, sin tanta “foto”, “medalla”, o “palabrería».

Cuando se plantea un trabajo en equipo para mejorar una situación, hay que determinar cuál es el problema, analizar de dónde venimos, a dónde queremos ir y, entonces, decidir cómo pensamos hacer para lograr lo que pretendemos.

Esprafitas (del Turmogros a Santa Chulita)

El problema que tenemos es que tanto el éxodo rural, como los cambios en los sistemas productivos, nos han llevado a un cambio de paradigma de nuestros ecosistemas y paisajes. Y para volver al equilibrio, al desarrollo sostenible, hemos de hacer un esfuerzo colectivo en el que todos nos impliquemos.

Camino a Las Garrigas

Un ejemplo, los caminos que rodean nuestros pueblos. Hasta hace unas décadas se mantenían limpios y sus paredes, fuentes, abrevaderos y cabañas en buen estado porque todos arrimaban el hombro, o aportando horas de trabajo, o aportando dinero por las horas no trabajadas. Esta contribución recibía el nombre de “vecinales” y era obligada para todas las casas.

Hay poblaciones españolas en las que se siguen organizando estos “vecinales”, pero se han abandonado en la mayoría de las localidades. Sin entrar a valorar si es conveniente, posible, viable o recomendable retomar esta opción, sí es posible “apadrinar un sendero (o camino)” de varias formas:

Turmogros
  • Cuando vamos en bicicleta, en todo terreno, a caballo, a buscar setas, de paseo, a cazar, a hacer fotos… podemos retirar piedras, ramas y palos caídos, asegurar un paso, cortar zarzas o arbustos que invaden el camino por el que transitamos. Si cada uno de nosotros nos proponemos hacer cada uno de los caminos o senderos que nos rodean, al menos una vez al año con esta finalidad, los senderos recobrarán un aspecto aceptable y seremos parte de nuestro socioecosistema.

 

 

Caminos CHIA (2.0) – Borrador

La Villa de Chía está rodeada de numerosos caminos, todos preciosos, únicos, de gran biodiversidad y de interés etnológico. En el mapa se señalan en diferentes colores los pequeños senderos: algunos en buen estado, muchos por recuperar, la mayoría por mejorar. Es un primer borrador que debe mejorarse con las aportaciones que todos podamos hacer.

La Cuadra
La Regalera

Los caminos que nos comunican con los pueblos de nuestro entorno (Seira, Barbaruens, El Rún, Castejón, Sahún, San Juan de Plan) o con zonas alejadas de pastos y cultivos (Las Garrigas, La Cuadra, Pinedo, Las Comas Sordas, Yermo Garús, Chichuén, Bensesali) no se han marcado en este mapa; sólo se han apuntado los nombres en el margen.

En estos tiempos en los que todos hablamos de desarrollo sostenible y de buenas conductas ecológicas para garantizar el futuro del planeta, ¿somos conscientes de lo fácil que es hablar y lo poco que actuamos?

Un primer paso es revisar tanto los nombres, como el trazado de los caminos sobre el papel. De esta forma, recuperaremos nombres que no deben caer en el olvido de las próximas generaciones -ya que son parte de la toponimia de nuestro territorio y nuestra historia-, podremos ajustar a la realidad el trazado de los caminos menos frecuentados o abandonados, añadir aquellos caminos que no estén recogidos en el primer borrador (como el que sube dels Esguarans a Ros) y los padrinos pueden establecer sus prioridades de actuación.

Camino de Estelledo

Ya sabemos de dónde venimos (el esfuerzo de los que nos precedieron para establecer una red de caminos fundamental para la gestión del paisaje de montaña y el socioecosistema cardigaso). Sabemos a dónde queremos ir (recuperar esos caminos, sus nombres y sus infraestructuras). Ahora que cada uno proponga y decida, ¿cómo podemos/queremos hacerlo?

 

 

© VILLA DE CHIA.   Puede utilizarse la información contenida en este blog citando la fuente siguiendo el patrón explicado en http://www.citethisforme.com/es/cite/blog siempre que sea sin fines lucrativos.

ENRIQUE CARRERA PERÉ, de casa Ramondarcas

Un 26 de febrero de 1938 nacía Enrique Carrera Peré en casa Ramondarcas de Chía. Hijo de Juan Antonio Carrera Delmás, de casa Ramondarcas, y de Florentina Peré Gabás, de Molinero de Villanova. Hace hoy 84 años.

¿Cuántos hermanos fueron?

Mi padre se casó dos veces y tuvo once hijos. Cinco de su primera mujer: Juan (de Treseta), José (de Bringuerón), Jesús (estuvo en Castejón), María (que se fue a Francia) y Pilar (fue a trabajar a Barbaruens). Seis de su segunda mujer: Emilio (el heredero), Josefina (marchó ta Benás), Manolo, Nieves, Félix y yo.

 

Casa Ramondarcas estaba frente a Qué Mateu. Los hijos mayores de mi padre ya no estaban en casa cuando nacimos los de la segunda mujer.

Galería de la antigua casa RAMONDARCAS, hoy desmontada. Dibujo de Ramón Prior Canales.
Frente a casa Mateu, a la derecha, entrada a la antigua casa RAMONDARCAS. Dibujo de Ramón Prior Canales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo era la vida en Chía en los años 30 y 40?

El agua había que ir a buscarla a la fuente o al pozo, porque no llegaba hasta las casas: íbamos al poset de Matías, a la pila de los praus de baix que está debajo de Qué Presín, a Puntillo, a la Canal… algunos tenían pozo, como Presín, Bringué, Mateu, Castán… luego ya llevaron el agua a la plaza. https://villadechia.es/saneamiento-de-aguas-de-chia/

La ropa se lavaba al final del prau de Cortina, en La Regalera que aún puede verse donde se arrodillaban las mujeres, también en La Canal, en Els Esguarans, debajo del Pradet de Presín, en la pila de baix

A finales de los 30 y principios de los 40 había soldados en Chía; recuerdo que se instalaron unos cuarenta en casa Aceiterero (estaba vacía porque se habían marchado a Francia). En una sola noche se comieron 4 ovejas, una de Ramondarcas. Muchos de los que tenían borda en Las Garrigas, marcharon para allá cuando la guerra. Los de Ramondarcas estuvimos un tiempo en la borda de La Garriga. Ahora está toda caída, también la cabaneta donde hacíamos fuego si llovía o hacía frío. Teníamos huerto y hacíamos turnos para regar con el agua que llegaba por la acequia.

Borda de Ramondarcas en ruinas.
Cabaneta junto a la borda

 

 

 

 

 

 

 

¿A qué jugaban de críos?

A los pitos (canicas), a la pelota y al frontón, con una pelota que golpeábamos con la mano contra la pared de los porches. ¡No veas cómo se te ponía la mano!

¿Qué recuerda del colegio?

Había escuela de chicos, en la primera planta del Ayuntamiento, y para las chicas entre el Ayuntamiento y casa Barbero, donde estuvo la centralita de teléfonos. Había que compaginar el colegio con ayudar en casa.

¿Por ejemplo?

A los diez años me acuerdo de ir de Chía a Seira solo, por el camino de Las Garrigas, para llevar corderos y 2 cabras a la carnicería que tenía Juan de García en Seira. Me volví por la tarde a Chía con las cabras que subieron por donde quisieron y yo detrás, porque no me sabía el camino.

A los 12 años trabajé un año en casa Presín; guardaba las ovejas, los machos, las yeguas y las vacas. Me pagaban una peseta al día. Fue el año que se casaron Trini de Pallás y José de Sansón, que se fueron a vivir a casa Pautorrén. De criado en Presín estaba Teodoro de Matías y luego José de Matías; después ellos marcharon a Guinea. Presín plantaba trigo en La Llaguna, las Espllanas, Cuancas, Cascalla, Ros, La Coma… un año a un lado, otro año al otro. Los peones segaban y yo ataba gavillas. El Turmogros no se sembraba, se guardaba para hacer yerba.

Cuando se hacía cal en Chía https://villadechia.es/forts-de-calsina/, la llevaba con dos burros a venderla en Cerler, por el camino de Sahún. Iba con mi hermano Emilio, yo tendría once o doce años.

Había muchas ovejas en Chía cuando yo era pequeño, más de 3.000: unas 300 en Qué Bringué y Vidal, 200 en Qué Presín y Castán, de 60 a 100 en las demás casas. Entonces no había muchas vacas, entre dos y seis por casa. Tenían mulas en Qué Bringué, Presín y Castán. Se recriaban en Chía y luego se vendían en Barbastro para trabajar en los campos de Castilla, se vendían muy caras.

Para poder comer, se sembraban guisantes, habas, patatas… se hacía huerto… Era muy sacrificado vivir en la montaña… Mucho trabajo para poder comer, para tener pan y para cuidar los animales. Llevamos el trigo al molino de El Run o al de Sesué, que se lo llevó la riada de 1963. Mi madre hacía el pan en el horno de Mateu, encima la ferrería.                                                                       

Un recuerdo de la mili

A los 22 años me fui a Melilla, era 1960. Nunca había salido del valle de Benasque y me sorprendieron mucho las costumbres de la gente de Melilla, la forma de vestir y de vivir. Hice un año y medio de mili, sin venir ni una sola vez a casa.

Al volver, estuve trabajando en casa Castán dos años, luego me fui 6 meses a la Monsanto de Monzón, y después a Guinea.

 

¿Qué hizo en Guinea?

El primer año las pasé negras con el jejen… ¡unos picotazos! Trabajé seis años en Casa Mallo, en las plantaciones de café y cacao. Estuve en Timbabé, que había dos patios, y en Bombe, que tenía tres. Estuve cuatro años seguidos y vine a España de vacaciones. Cuando volví a Guinea para otra campaña, en 1969, a los 26 días empezaron los tiros y tuvimos que refugiarnos unos 25 en el cuartel de la Guardia Civil de Santa Isabel, con Julio de Presín: estábamos de Arasán, Gabás, Benasque, de Chía los que más. Los guineanos le diren una buena paliza a Jesús del chalet. Desde Madrid nos obligaron a los españoles a volver, porque estaban matando a los blancos. Unos meses después volvimos cuatro (Barrau de San Feliu, José de Matías, Ángel Escalona -hermano de Bringuerón- y yo) con Joaquín de Solana de Barbaruens. Con los follones que había por la independencia de Guinea, estuvimos 15 días en Madrid esperando el visado.

De izq. a dcha.: Jesús Barrau de San Feliu, José Alins, José Martín de Matías, uno de Pepet de Liri y Enrique de Ramondarcas en el patio de Timbabé (isla de Fernando Poo en Guinea Ecuatorial). Finales de los años 60.

El último año me encontré sólo para controlar el patio de Timbabé, cuando habíamos estado siempre cuatro empleados para ocuparnos de ese patio. Venían los guardias de Macías para llenar su coche de gasoil a costa de las reservas de la finca. Después de varias veces, cuando me quejé, me decían que si fueran guardias civiles seguro que no me quejaría y que sería más amable… Tenía más de 30 años y, aunque ya me había acostumbrado al trópico y hubiera seguido, ya vi que se complicaba la cosa y que no era seguro seguir allí… mataron a más de uno.

¿Cuándo se casó?

Rosa de Bringué y yo nos casamos en 1972 en la catedral de Barbastro, para estar a medio camino de los familiares que venían a la boda. Nos casó Enrique Calvera Nerín, de Betrán de Villanova.

Nos instalamos a vivir en Zaragoza porque yo trabajaba en Campo Ebro, estuve casi 25 años en esa empresa. Hemos tenido una hija, Cristina.

 ¿Qué le gustaría que se conservara (o se recuperara) de Chía?

Cada uno tendrá sus prioridades o preferencias… pero si cada uno de nosotros se preocupara de mantener unos metros de camino, o de recuperar un lavadero o abrevadero, o de conservar una esquina de una ermita, o de rehacer un pedazo de muro que se cae, cada cual lo que más le toque el corazón,  lo tendríamos todo en perfecto estado de conservación.

¿Qué aconseja a los jóvenes?

Lo veo ahora más negro que antes. Hay que tener muchos estudios para “enganchar a trabajar” en un buen sitio. Explotan ahora mucho más que antes y hay mucho paro. Antes, podías ir a servir, a trabajar con uno o con otro, y bien contentos que íbamos. Y eso que se trabajaba 365 días al año, sin vacaciones; se paraba sólo el rato de ir a misa los días festivos.

¿Cómo le gustaría ser recordado?

La huella que quieres dejar es lo que te lleva a vivir plenamente según tus valores y principios. A mi edad te das cuenta de lo rápido que pasa la vida. He sido una persona trabajadora, honesta, sincera y competente.

Lo que cuenta, lo que queda es: cómo has vivido, cómo has superado tus miedos, cómo te has levantado cada vez que te has caído, lo que has hecho por los demás y cómo los has tratado. No es tanto «lo que haces», sino «cómo repercute o influye eso que haces» en mejorar la vida de los demás.

 

 

1El Alto Ésera dibujado. Ramón Prior Canales. Huesca, 1994.

 

© VILLA DE CHIA.   Puede utilizarse la información contenida en este blog citando la fuente siguiendo el patrón explicado en http://www.citethisforme.com/es/cite/blog siempre que sea sin fines lucrativos.

VISITA DEL GOBERNADOR CIVIL A CHÍA

Reproducimos una parte de la noticia recogida por el diario Nueva España – El Periódico de Huesca de 20 de octubre de 1979, hoy hace 42 años. La foto de los vecinos de Chía realizada por Fanlo es un magnífico archivo, a pesar de que no la podamos recuperar con mejor calidad. En ella reconocemos a familiares y vecinos  de Chía. Señalar que, cuarenta años después, los habitantes censados somos la mitad que en aquel entonces.

 

(p.8)

Chía y Foradada del Toscar son dos localidades de la Ribagorza.

La primera enclavada en el valle del Ésera tiene 168 habitantes censados, aunque en realidad son unos 140 los que habitualmente viven en ella. La dedicación de sus vecinos es la ganadería, donde han pasado a no tener una sola cabeza de ganado ovino y explotar exclusivamente el vacuno. El Ayuntamiento cuenta con un presupuesto anual de 375.000 Pts.

(…)

Ambos municipios se encuentran ubicados en zonas consideradas como paraje pintoresco, y por lo tanto su aspecto externo está protegido.

Sus problemas también son comunes, como ocurre en muchas poblaciones de montaña: el transporte escolar, las malas comunicaciones, la falta de determinados servicios imprescindibles, como son el abastecimiento de agua potable, la electricidad y el teléfono y la pavimentación de las calles. Además de esto está la progresiva despoblación que vienen padeciendo.

El acercamiento de la Administración Central a estos municipios, como ya se ha realizado en otras ocasiones con otros pueblos de la provincia, si bien no sirve para solucionar in situ los problemas ayuda, al menos, a romper la barrera establecida entre el pueblo llano y el Gobierno.

Y tiene un aspecto importantísimo: la información, de la que con tanta frecuencia se carece en estos lugares, es obtenida en estas reuniones de trabajo. Si no la solución, si se ofrece la fórmula para conseguirlo.

 

VISITA Y REUNIÓN EN CHÍA

El pasado jueves el Gobernador Civil de la provincia don José Gómez-Salvago visitó los pueblos de Chía y Foradada del Toscar, donde mantuvo reuniones con los miembros de las corporaciones de ambos municipios, en las que se plantearon los problemas más graves que actualmente les aquejan.

El señor Gómez-Salvago asistió acompañado por los delegados provinciales de Educación, Cultura, Industria, Agricultura, Comercio, el ingeniero provincial del IRYDA y una inspectora de Delegación de Trabajo. Asimismo, viajaba con el gobernador el senador de UCD por Huesca, señor Fábregas.

El primer municipio visitado fue el de Chía, ubicado en el valle del Ésera, donde a las doce del mediodía dio comienzo a la reunión en la que estaban presentes además de los distintos representantes de la administración central, el alcalde señor Pallaruelo Martín, todos los miembros de la corporación municipal de este ayuntamiento y numerosos vecinos que participaron igualmente en el coloquio que se entabló para debatir e intentar dar solución a los problemas planteados.

El tema planteado en primer lugar fue referente a educación, donde se vio por parte del municipio la posibilidad de que los niños de menos de cinco años y más de tres pudieran ser transportados a Castejón de Sos, ya que en la localidad no existe actualmente escuela. En este caso se encuentra actualmente una niña, pero en años próximos el número de chavales en esta situación aumentará.

 

(p.9)

El delegado de educación señor Vallés, informó de que en los lugares donde solamente existe un núcleo preescolar, la edad mínima de admisión son los cinco años, por lo cual los vecinos plantearon la posibilidad de utilizar exclusivamente el transporte a Castejón y comedores de la unidad escolar, pagando ellos los gastos ocasionados.

Plantearon después los problemas de dos viviendas de maestros que actualmente están deshabitadas ya que tienen averías en el piso y el Ayuntamiento debe correr con los gastos de reparación. Pidieron a la delegación de educación que se les permitiera albergarlos para que así, al menos, no sean gravosos al municipio.

El señor Vallés apuntó que uno de sus pisos, al existir maestra, debe conservarse, mientras que el Ayuntamiento puede pedir la desafectación del otro.

También se planteó por los vecinos la necesidad de crear un centro de BUP en Castejón de Sos, ya que los muchachos que se encuentran realizando estos estudios tienen que viajar a otras localidades apartadas y los viajes de fin de semana a su casa resultan demasiado caros para la familia.

 

NECESIDADES DE ATENCIÓN Y CUIDADO DEL CAMINO VECINAL

El segundo punto tratado se refirió a las comunicaciones. El señor Pallaruelo informó de la situación en que se encuentra el camino vecinal que une Chía con la carretera C-139, que pertenece a la Diputación Provincial. Este camino se encuentra desatendido desde que el antiguo caminero se jubiló. Los problemas más graves surgen en invierno cuando la carretera se cubre con 50 o 70 cm de nieve y no existe personal capacitado para abrirla. Hasta ahora, este trabajo se ha realizado por los vecinos del pueblo ya que es necesario para que los niños asistan a la escuela, para que el médico, que vive en Castejón, puede visitar a los enfermos del pueblo y porque todos los días se realiza una recogida de leche en Chía. Se decidió realizar una gestión con la Diputación Provincial para ver de solucionar este caso.

 

PARO OBRERO Y EXPLOTACIÓN GANADERA

 Otro de los temas planteados fue el del paro obrero, que según los vecinos hace que los jóvenes se vean obligados a emigrar.

El señor Gómez-Salvago se refirió a que la solución a este aspecto debe ser comarcal y debe partir de los mismos municipios, que es en este caso cuando el gobierno puede subvencionar o ayudar de distintas formas como puede ser la realización de cursos del PPO, etc.

Se decidió tener una reunión con los diputados de campo y Graus para plantear el tema a nivel comarcal.

Se vio también la posibilidad de mejorar la explotación ganadera de la zona, ante lo que el Ayuntamiento planteó la existencia de 800 ha municipales y actualmente se encuentran inservibles por estar llenas de maleza. Los vecinos explicaron la necesidad de quemar estas malezas y utilizar estos campos como pastizales.

En este tema se acordó mantener una reunión próximamente en el gobierno civil, entre el alcalde de Chía y el delegado provincial del ICONA.

El senador Fábregas informó de la nueva ley de montaña, que actualmente se está elaborando y que trata de dar solución a todos estos aspectos.

 Por último, se plantea el problema del abastecimiento de aguas. Para acabar con este problema, el Ayuntamiento elaboró en el 76 un proyecto que ascendía entonces a seis millones de pesetas. Presentado en la Diputación Provincial, se ha conseguido el crédito que he dicho organismo consigue para su realización. La nueva dificultad que se plantea es que las obras se han encarecido considerablemente desde entonces.

El Ayuntamiento ve la posibilidad de realizar otro proyecto que resolvería la falta de agua y que resultaría considerablemente más barato. Se decidió remitir el nuevo proyecto a la Diputación Provincial.

Finalizada la reunión en el Ayuntamiento, se realiza una visita a la localidad por todos los presentes.

 

Agradecemos a la HEMEROTECA del Diario del Altoaragón el valioso archivo gráfico e informativo que atesora.