La «indulgencia” es una gracia o favor que se vincula al cumplimiento de una acción piadosa, como por ejemplo, visitar un santuario, rezar una oración, etc. No es un sacramento, como la penitencia, y puede ser concedida por el papa, los obispos y los cardenales.

Pedro Cantero fue nombrado obispo de Barbastro en 1952, de Huelva en 1953 y arzobispo de Zaragoza en 1964. Fue un influyente personaje en el franquismo, no exento de polémica. Procurador en Cortes (1967-1977), Consejero del Reino (1969-1977) y Miembro del Consejo de Regencia. Falleció en Madrid en 1978.

El 8 de octubre de 1952 acudía el Obispo de Barbastro, D. Pedro Cantero Cuadrado en visita pastoral a nuestra villa de Chía y otorgaba cien días de indulgencia -por cada vez- a quienes rezaran una Salve ante la imagen de la Virgen de La Encontrada.
Es costumbre de los devotos de La Encontrada, rezar una Salve cuando se van de Chía y pasan por debajo de la ermita, cuando entran en el Valle, cuando piden algún favor, o cuando dan las gracias. Muchas, muchísimas, son las Salves que se han rezado y se rezan a la Virgen de La Encontrada.

Hoy se cumplen 70 años de aquella visita pastoral. El decreto, firmado por el obispo, sigue expuesto a las generaciones de cardigasos y visitantes que acuden a la ermita y rezan una Salve.

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Josefa nació un 11 de septiembre 1943 en casa Castán de Chía, hoy hace 79 años. Hija de Amada Pallaruelo Aventín, de Navarro (la madre de mi madre era hermana de tío Juan de Taberna, ella se casó con Juan de casa Navarro, mi abuelo), y de Enrique Mallo Palomera, de Palomo.

















Las fiestas de este año han sido intensas y muy disfrutadas por los cardigasos. La comisión de fiestas ha hecho un gran trabajo y merece un público reconocimiento y la gratitud de todos los que hemos participado; mas aún después de haber sido mayordoms durante tres años. Dice Angel Ballarín en su Diccionario de patués: «Además de criado encargado de la dirección de una casa, designa cada uno de los mozos directores de los bailes y demás diversiones de la juventud, durante las fiestas De la Villa. (…) Els mayordoms llében ramos mol majos ta fe el ball«.
Hoy hemos celebrado el día de La Encontrada, la patrona de nuestra Villa de Chía, yendo en romería y cantando los Gozos al final de la misa. El domingo pasado se hizo el baile de los mozos desde la iglesia hasta la ermita, con las castañuelas y la melodía «de toda la vida».
Los tiempos cambian. En los años 50 y 60 se hacía el baile con traje y corbata, como nos cuentan los mayores de nuestro pueblo. Progresivamente se fue relajando «la etiqueta», desaparecieron la corbata y la chaqueta, después la camisa, y se pasó a los vaqueros y una camiseta o polo.
A principios de los 90, Raúl Mur Castel de casa Ramonot, recién estrenada su condición de diseñador industrial, pensó en un eslogan que pudiera ponerse en una camiseta y ¡cómo no! lo pensó en patués: CHÍA, LO MILLÓ.

Camisetas para la fiesta, forros polares, sudaderas o adhesivos para los coches que recogen sentimientos de identidad y de cariño al llugá que nos han transmitido aquellos que nos precedieron. Y en memoria cariñosa de aquellos que no han estado hoy, por no poder venir, o por haber fallecido, han ardido las velas del lamapadario de la ermita.