CHOLLÁ LAS GÜELLAS TA CHUNIO

Junio, a caballo entre la primavera y el verano, mucho trabajo y alguna fiesta:

  • Cuidar los huertos
  • Chollá las güellas 
  • El Corpus
  • Puyá las vacas a la montaña
  • Pllegá las fllós del sauquero, chordons y martualls
  • La nit de San Chuán
  • San Pedro y San Marsial

Pocas ovejas quedan si comparamos con los rebaños de hace 50 ó 70 años. Abordaremos en este blog la transformación de la ganadería caprina-ovina y mular a la bovina, a partir de los años 40-50, y las consecuencias para el paisaje, los caminos y los bosques; pero en otra ocasión . “Chollá las güellas” significa esquilar las ovejas. Se hacía en junio, unos días antes de subirlas a la montaña. Incluimos aquí un enlace en el que se narra, en el patués de Benasque, cómo se hacía http://charranbenasques.blogspot.com/2012/04/els-chollados-de-guelles.html   y  que reproducimos a continuación:

Un día espesial ta la bida dels pastós yère el día de la chòlla de les güélles. Se fèbe tal mès de chunio antes de que puyasen ta la montaña, uns quinse díes antes. En ixo díes les renaixebe la llana y així ya no se les cremabe la pèll a la montaña.
La chòlla se fèbe a les ères y si pllobebe u fèbe mal temps la fayena se fèbe als corráls.
Els cholladós formaben una còlla, que ta les ramádes grans podebe se de 18 u 20 persones. Uno u dos d´ élls yèren “trabadós”, que trababen les güélles ta que els cholladós no tenisen que perdé rès de temps.
La chòlla se fèbe a man, dan estisères. Cada cholladó se podebe fè cada día hasta 70 güélles.
Ara se chòlle a máquina elétrica y cada cholladó en puede chollá al día unes 300. Les còlles ara son de 4 u 6 cholladós.
Les còlles soleben llebá un cholladó chóbe, ta que anáse aprenén, y le dixaben chollá la cabesa de alguna güélla.
La chòlla comensabe al apuntá el día y acababe cuan hèben d´ aná a sopá. Coma treballaben a destajo cuantes mès güélles chollaben més dinès, y mès pronto anaben t´ otra casa a chollá.
Según mos conten, chollá una güélla costabe mès pèrres de les que se sacaben al bénre el bellón de llana. Yère presiso fè ixa fayena, se perdesen u no se perdesen dinès.
Totes les càses del llugá queriben se les que milló tratasen als cholladós, així que s´ esmeraben molto, ta que sen charrase be.
El minchá dels cholladós yère per cuenta de la casa. Mès u menos, els cholladós fèben al día istes entes:
A les set y micha: café dan llèt, pastes, cafè y coñac.
A les deu: sopes d´ ou, tortilla, choriso, pernill, quèso, cafè y copa.
Tal corral sen portaben coñac, bino y pastes.
Ta disná: ensalada, carne a la brasa, llonganisa dan trúnfes frites, postre, cafè y copa.
Ta brená: natilles y galletes u pastes.
Ta sopá: ensalada dan ous duros, carne a la brasa, choriso, pernill, quèso, cafè y copa.
Tot aixó pareserá molto, pero yère duro el treball que fèben y ademés totes les càses queriben se
les que milló tratasen als cholladós.
Coma tot el mon sabe, les còses han cambiáu molto. Antes yèbe mils de güèlles als llugás de la Ribagorsa, Ara en quede mol poques. Dintro de 20 ans tàlmente non quedará cap. Els turistes han cambiáu la bida dels llugás y queden mols pocs ganadès. La chen chóbe no quere está piada per el bestiá. Ya no yei mosos a les cases riques coma antes.  

“Els martualls” (Frafaria vesca) son las fresas silvestres, esas fresitas diminutas que impregnan de un dulce aroma el camino de Santa Ana en verano, pero que ya pueden comerse desde junio en otras zonas más orientadas al sol.

Fresas silvestres – Martualls
Frambuesas silvestres – Chordons

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las frambuesas o “chordons” (Rubus idaeus) son otro fruto rojo que comíamos cuando íbamos a la montaña. Las chordoneras son arbustos espinosos. En julio es cuando más chordones maduros veremos, pero a partir de junio ya encontramos frutos rojos, maduros y buenísimos. Una taza de frambuesas frescas proporciona la ración diaria necesaria de calcio, vitamina B9, potasio, magnesio, hierro y fósforo, además de aportar fibra, vitamina C, ácido fólico y antioxidantes.

Flor de saúco
Saúco o sauquero

El saúco (Sambucus) es un arbusto o árbol pequeño de flores blancas y bayas de color negro, azul-negro o rojo. La madera es dura, por lo que se ha utilizado para hacer flautas, muebles y herramientas.  Las semillas, corteza, frutos no maduros y hojas tienen compuestos que generan cianuro, por lo que no deben consumirse. Las flores se recogen la noche de San Juan para que tenga propiedades aún “más curativas”. Se utilizaba “aigua de sauquero” (infusión de dos cucharaditas de flores frescas o secas en una taza de agua hirviendo, reposar 10 minutos, colar y servir) para el resfriado, el dolor de garganta, la ronquera, faringitis y bronquitis. Contiene taninos y vitamina C, entre otros componentes. Un estudio científico publicado 2001 («The effect of Sambucol, a black elderberry-based, natural product, on the production of human cytokines: I. Inflammatory cytokines». European cytokine network 12 (2): 290-6)  apunta a que tiene efectos beneficiosos sobre la gripe, las alergias y otros problemas respiratorios.

En las primaveras lluviosas y poco ventosas pueden cogerse “seps” (Boletus edulis) desde junio, pero hablaremos de ellos en julio ya que son más propios del verano y otoño. De la noche de San Juan, escribiremos el 23 de junio. Y de las vacas, el día que suban a la montaña.

La paga de los segadores. Léon Lhermitte, 1882. Museo de Orsay.

Todo lo que ahora se corta con un cortabordes de hilo o similar, antes se hacía con la “dalla” o guadaña; también la hierba y cereal se cortaban con la guadaña y la hoz antes de que llegaran los tractores. A partir de la segunda quincena de junio empezaba la época de segar y de recoger la hierba, actividades a las que dedicaremos varias entradas.

Para terminar, una de refranes:

Ta chunio, la dalla a la man. En junio, la guadaña en la mano

Ta chunio, la dalla esmolada y la falz a la man. En junio, la guadaña afilada y la hoz en la mano

Ta san Chuan, si tiens ordio, a segá. Para San Juan, si tienes cebada, a segar.

Ta san Chuan, el sauquero a la man. Para san Juan, el saúco en la mano.

Més bale aigua del sielo, qu’aigua de riego. Más vale agua del cielo que agua de riego.

Y éste, que ya vimos en mayo, Generosa lo ha completado: T’abril cada gota en bale mil. Ta mayo més qu’en tot el año. Ta chunio més que ninguno. En abril, cada gota vale mil. En mayo, más que todo el año. En junio, más que ninguno.

 

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PASCUA GRANADA Y FLAN

Durante siglos, la vida giraba en torno al ciclo de la agricultura y a las celebraciones del cristianismo. El ciclo anual, articulado por las estaciones , las ferias, romerías y fiestas de guardar era el patrón que marcaba el ritmo vital.

Cincuenta días después de la Pascua de Resurrección o Pascua Florida se celebra Pentecostés o Pascua Granada, el día en que bajó el Espíritu Santo, como explica Lucas en el capítulo 2 del Hecho de los Apóstoles. Esta fiesta llega diez días después del jueves de la Ascensión; para los cristianos es la tercera festividad más importante, después de Pascua de Resurrección y Navidad. La religión cristiana tiene muchas celebraciones que coinciden con fechas señaladas de la religión judía.

https://buenanoticia.org/2018/10/21/pentecost/?gclid=CjwKCAjwq832BRA5EiwACvCWsYpojQjVoVghHb5m2XKOkzDAaH_aw-m1sYkiHolN4cKTvC1y5HcuJhoC0gYQAvD_BwE

En los primeros años de cristianismo se celebraba Pentecostés durante toda la semana y en esta fecha se impartía el Bautismo a los nuevos fieles. Ahora, se imparte el sacramento de la Confirmación entre los jóvenes, que otorga a los bautizados la intensificación de los dones del Espíritu Santo, estableciendo un paralelismo con lo que fue Pentecostés para los Apóstoles y la Virgen María. En el Altoaragón algunos pueblos celebran sus fiestas con motivo de Pentecostés, porque desde el siglo X esta fiesta se alargaba tres días, de sábado a lunes. Misas, ferias, romerías, música y bailes, tortas y vino, comidas populares o familiares. En casi todos los pueblos había una romería, ya que esta fiesta suele caer en mayo (o principios de junio). En muy pocas localidades de España se conserva el lunes como festivo.

Eran días de caracoles, de cordero asado, liebre, perdices, pollo, truchas, longaniza, de acuerdo con el “poder” y el “haber” de cada casa, y también de postres, como flanes, buñuelos, arroz con leche o sequillos.

Publicamos hoy la receta del flan de la abuela de María Mallo (1892-1984) de Presín, Magdalena Mora, de casa Castán (tía de Mariano Mora, el primero de este valle que marchó a Fernando Poo a finales del siglo XIX):

  • Con el molde sobre el fuego de la cocina, deshacemos seis cucharadas de azúcar con una cucharada de agua (puede hacerse en una sartén y luego verterlo en el molde). Removemos para que no se pegue (sujetamos el molde con un trapo para no quemarnos). Cambiará de color cuando pase de sólido a líquido; cuanto más oscuro, más regusto amargo quedará. Cuando tenga el aspecto dorado que queremos, retiramos el molde del fuego y repartimos el caramelo por todos los costados del molde, inclinándolo un poco y girándolo. Lo reservamos.
  • En un cuenco grande mezclamos seis huevos de corral con seis cucharadas de azúcar utilizando un mezclador de varillas. Añadimos un litro de leche entera (entre 150-170 ml de leche por cada huevo) y mezclamos bien.
  • Vertemos esta mezcla en el molde del caramelo, haciendo que caiga sobre una cuchara puesta del revés (para que la mezcla no haga un “agujero” en el caramelo). Tapamos con una tapa y colocamos el molde en una cazuela con agua que llegue a cubrir la mitad del molde. Tapamos también la cazuela.
  • El agua no debe hervir a borbotones, así que el fuego debe estar a una intensidad media-baja. Dejamos cocer durante una hora o una hora y cinco. No debe quedarse sin agua el recipiente del baño maría. Si usamos el horno en lugar de cazuela, debe estar caliente a 180º (por arriba y por abajo) y colocar la flanera dentro de un recipiente con agua en la parte más baja del horno, para cocer durante una hora.
  • Para comprobar si está bien cuajado, se saca la flanera de la cazuela, se quita la tapa y se pincha con un palillo. Si sale limpio, está cocido.
  • Lo dejamos enfriar hasta el día siguiente. Ahora que tenemos nevera, puede quedarse toda la noche (meterlo una vez que ya no esté caliente). Al día siguiente, se desmolda y ya está listo para servir.

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ERMITAÑOS Y SANTEROS

Último sábado de mayo de 2020, día 77 de la cuarentena por COVID-19.  En la página 18 del Diario del Altoaragón de 23 de agosto de 1987 , Joaquín Gironella hablaba de la devoción mariana en España y de los ermitaños santeros. Nombra la ermita de La Encontrada de Chía en el listado que hace:

Esta información complementa la publicada el sábado 16 de mayo, para ayudar a situar el contexto histórico del inicio de las romería y rogativas, así como la devoción a la Virgen María. https://villadechia.es/sabados-de-mayo-siglos-de-romeria-a-la-encontrada-iii/

Los ermitaños y santeros no tenían las obligaciones ni prohibiciones que conllevan las órdenes sagaradas [El clero en la España moderna. p.47. Maximiliano Barrio]. Vivían junto a la ermita, eran hombres, solteros y se ocupaban del mantenimiento del lugar de culto y sus alrededores, dedicando su vida a la oración y a la vida eremítica. Dependían de la limosna de los vecinos y devotos, podían tener un pequeño huerto en la localidad y algún animal. En Chía, por ejemplo, hay un “Campollana del ermitaño” y ya vimos la preocupación que el párraco transmitía al Obispo por no poder “controlar” las limosnas que recibía el ermitaño. https://villadechia.es/sabados-de-mayo-siglos-de-romeria-a-la-encontrada-ii/

Veremos otro día los documentos sobre la subasta pública que se hizo de la vivienda del ermitaño con motivo de la desamortización, y que se había tasado en 400 reales de vellón en 1876, pero no se llegó a adjudicar. La vivienda estaba debajo de la actual sala, a la que se accedería por la zona de pradera. Como vimos https://villadechia.es/una-criatura-en-la-puerta-de-la-abadia-1809/ el ermitaño pasaba las noches de invierno en la abadía de Chía, junto a la iglesia de San Vicente mártir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hablamos el sábado pasado de Ramón Brunet, uno de los ermitaños de la ermita de Nuestra Señora de La Encontrada de Chía de mediados del siglo XIX. https://villadechia.es/ramon-brunet-ermitano-de-la-encontrada/ Reproducimos hoy una noticia del Diario de Huesca de 19 de noviembre de 1919, que recoge la muerte por ahogamiento del ermitaño de La Encontrada, Joaquín Azcón Palomera, en el Cabo del Raso.

En los años 70 visitamos al último ermitaño de La Encontrada en el Santuario mariano de Torreciudad.

 

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