CARMEN CRUZ CARRERA ARTIGA, de casa Treseta

Cruz (Carmen para sus amigos de Francia) nació en casa Treseta de Chía un 3 de mayo (el día de la Santa Cruz) de 1938, hoy hace 83 años. Hija de Juan Carrera Brunet, de casa Ramondarcas de Chía, y de Carmen Artiga Carrera, de casa Riu de Chía. Este día se bendecían los términos del pueblo https://villadechia.es/3-de-mayo-dia-de-la-santa-cruz/

Su padre había trabajado muchos años en Francia y aunque su tío Antonio de Treseta quería comprarle un terreno en Francia, en la zona de Burdeos, Juan no paró hasta que consiguió comprar casa Treseta a su tío para volverse a Chía.

¿Cómo era su padre?

Muy inteligente y trabajador, tanto en Francia como en Chía. Hablaba muy bien francés. Era muy conocido en la zona de Burdeos, Pompignac, Salleboeuf, Montussan… porque había muchos emigrantes españoles y de Chía. Cuando le preguntaban a mi marido con quién se había casado, él contaba que con una española, de los Pirineos. Y cuando les decía que yo era de Chía, hija de Juan Carrera, todos allí sabían quién era él. Estaba muy bien visto.

¿Y su madre?

Era muy cariñosa, siempre desviviéndose por nosotros. Una santa. Era de casa Riu; fueron cinco hermanos: Antonio (el padre de Florencio de Riu), María (marchó a casa Artasona), Agustín (vivía en Estada), José (que se quedó soletero en casa Riu) y mamá.

Excursión escolar en 1952, con 14 años. Cruz está de pie, a la derecha.

¿Qué recuerda de su niñez en Chía?

Como el tío Antonio de Riu y toda su familia se marcharon a Francia cuando la guerra, papá y mamá trabajaban las tierras de casa Riu y casa Treseta, así que la abuela de Riu era la que se ocupaba de mi hermano Juanito y yo. Nos dio mucho cariño.

Cuando el tío Antonio, la tía Joaquina y sus hijos volvieron, cada uno trabajaba su casa y nos llevábamos muy bien.

¿A qué jugaba de pequeña?

Al fútbol, en la plaza de Chía, niños y niñas juntos. Papá me diba sólo te faltan los pantalones para ser un chico. Las poupées [muñecas] no me gustaban. No podía parar un momento. Me gustaba ayudar a limpiar la iglesia, pero no tenía muy buena salud; después de la guerra no había médicos como ahora… Lo que me pasaba es que no tenía las reglas y estaba débil. Amelia de Presín le dijo a mi madre que iríamos a Benasque a comprar en la farmacia unas inyecciones que me pinchaba ella misma; luego me puse bien. Tendría anemia.

¿Fue al colegio en Chía?

Sí, entre los 9 y los 15 años; pero como papá me mandaba a guardar las vacas y las ovejas, faltaba mucho y he aprendido pocas cosas. La maestra era de San Feliu.

Cruz en la era de Presín, con 17 años.

¿Dónde empezó a trabajar?

No paraba en todo el día. O ayudaba en casa, o iba a casa Riu, o a casa Ramondarcas. Mamá no quería que fuera sólo al campo, así que, all terminar el colegio, estuve en casa Prujente de Castejón de Sos para cuidarme de la hermana del señor Vicente que estaba enferma, cuando ellos estaban en la tienda, estuve un año. Luego volví a casa, cuando Juanito se fue al servicio militar, para ocuparme de mis padres.  En verano iba a casa Presín entre los 17 y los 22 años, para ayudar con la limpieza y el servicio de mesa. La foto me la hizo Cayetano, un criado que había en Presín. Tengo muy buen recuerdo de todos; sobre todo de Amelia, era muy buena. Carmina de Presín y yo a veces hacíamos tonterías y su madre se enfadaba con nosotras; éramos muy jóvenes y enredábamos mucho.

Fui a Barcelona, a la boda de una prima de Artasona, y me quedé unos días en el piso que tenían la señora María de Presín y sus hijas en Barcelona. Me llevaron a ver la Sagrada Familia, al zoo, al teatro, que no había estado nunca… fueron unos días estupendos.

Al suegro del tío Jesús de Castejón le habían amputado una pierna y cuando tenía tiempo bajaba a ayudar a mi tía. También en casa Fustero, que una tía de papá estaba hemipléjica y cuando su hija o su marido no se podían ocupar, yo les ayudaba. Bajaba por las lleras en un momento, subir costaba más. [se ríe]

 

En el camino a La Encontrada, en 1954. De izq a dcha: Abelina (prima de Artasona -pueblo-), Marina (Mateu), Teodoro (Matías), Anita (Riu), Amelia (Siresa), Generosa (Mateu), Cruz (Treseta), Nieves (de Artasona -pueblo-) y niña.

 

 

¿Qué le gustaba hacer de joven?

Hacer punto, coser y bordar.  Mi tía Fina de Benasque estaba enferma de corazón y le dijeron a papá que fuera a ayudarles para cuidar de los dos hijos pequeños que tenía. Yo estaba encantada, porque pude aprovechar para aprender a coser. Mis tíos tenían unos amigos de Burdeos que iban a Benasque para Pascua todos los años y les preguntaron si sabían de alguna chica que quisiera trabajar en Francia cuidando a sus tres hijos. La tía Fina me dijo que aprovechara para ver cómo era allí la vida, que ella hablaría con mis padres.

 

 

Roger Peyron. Fes (Marruecos), 1956.
Burdeos, 1961. Cruz, Jean-Pierre Alonso, Marieta ( hermana de Juan Carrera Brunet) con su hijo Alain.

¿Cómo fue descubrir Francia?

Mi idea era estarme un año. Aquí en Burdeos había mucha familia de papá y de mamá que hablaban en patués, así que era casi como estar en Chía; pero con muchas más comodidades. Aún así, el primer año fue duro porque en la casa de los señores entendía muy poco y cuando salía de la casa, aún entendía menos. Volví a Chía para la boda de Juanito con Alegría y no tenía idea de volver a Francia.

Al final, las circunstancias me volvieron a llevar a Burdeos y estuve en casa de los primos de papá, los de Pedrón (Lacorte de apellido). Ellos me encontraron trabajo en una casa muy buena, con mucho personal de servicio. Como mi prima de Casabon (era sobrina de mamá), Henrieta, se había casado con un francés y yo iba a su casa el día que libraba. Allí conocí a Roger, que era hermano del marido de Henrieta. Yo tenía 24 años.

¿Cuándo se casaron?

Roger y yo nos casamos en Burdeos el 25 de abril de 1964. Vinieron a la boda mis padres, mi hermano Juanito y mi cuñada Alegría. Los señores de la casa en la que trabajaba me compraron el vestido y todo lo que necesité para casarme, nos dejaron también el coche y su chófer.

¿La vida en Burdeos era muy diferente a la de Chía?

Mucho, mucho. De un pueblo a una gran ciudad, muy sucia, pero no se podía comparar. En los años 60 en Chía aún se lavaba a mano; en invierno era penoso. Y el trabajo de la casa, los animales, matar el cerdo y la vaca, el campo… se hacía todo a mano, no había maquinaria, ni adelantos.

En Francia, además, tenía muy buena relación con los de Pedrón, los de Guallart, Bon, Cortina, la familia Delmás, Pallaruelo, Brunet… nunca me he sentido sola, me han querido mucho. Aquí me llaman Carmen, porque decir Cruz en francés es complicado.

 

¿Cuántos hijos tuvieron?

Tengo dos hijos, Sylvie et Jean-Louis, y una nieta, Océane, hija de Sylvie y Bruno. Mi nieta es nuestro sol y nuestro cariño. Está terminando Fisioterapia en Madrid.

Sylvie, Jean-Louis, Carmen Artiga Carrera y Cruz. Pompignac, 1979.
En Chía: Roger, Sergio, Sylvie, José Mari, Bruno, Cruz, Encarna de Oros, Alegría. Agosto 1991.
Juan Carrera Brunet,Jose Mari, Sylvie, Bruno,Sonia y Alegria. Chía, 1995

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cruz y su nieta Océane. 2002.
Roger y Cruz con Océane. 2019.
Océane Gonzalez en 2021 (24 años).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Le gusta viajar?

He trabajado mucho, sin duda, pero he aprovechado mucho de la vida, de mi marido y de mis hijos. Todos los años hemos hecho viajes por Europa: Suiza, Italia, en muchos lugares de Francia… y alguna vez, también hasta Chía.

Cruz y Roger en Bidart, 1997.
Cruz, Florencio, Fina, Mathilde y Antonet Artiga De pie: Ana, Roger, marido de Ana. Arcachon, años 90.
Cruz y Sylvie en París.
Cruz, Roger y Sylvie en Paría

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En Loupes (Francia): Cruz, Fina de Riu, Mathilde y Antonet Artiga, Ana de Riu y su marido, Roger y Florencio de Riu. Años 90.
Carmen Cruz y Juanito celebrando el 80 cumpleaños de Cruz  en Yvrac (2018).

¿Es laminera?

¡Sí, mucho! [se ríe]

¿Cuál es su comida preferida de Chía?

El conejo que hacía mamá con una salsa de cognac, almendras y el hígado picado. Y también las tripas de vaca en salsa que hacía la señora María de Presín.

Cuando me casé no sabía cocinar, nunca lo había hecho. Conocí a una señora de la Dordogne que era ya mayor; muchas de sus comidas eran como la de Chía. Ella me enseñó y me gusta mucho cocinar.

 

Burdeos, 25 dic 2020. Bruno, Sylvie, Océane, su novio Louis, la madre de Bruno, Jean-Louis, Cruz y Roger.

 

¿Un consejo para los jóvenes?

Les deseo que tengan mucha salud, porque con salud y voluntad, siempre se puede trabajar y salir adelante.

Para ser feliz no hay que ser egoísta y hay que saber adaptarse a lo que se tiene. Ahora, los jóvenes cuando se casan necesitan tenerlo todo para ser felices. No se debe vivir por encima de lo que se tiene.

 

 

 

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LA ARCHELAGA MARCA PRIMABERA Y ENCONTRADA

La Sierra de Chía al fondo, nevada, desde San Valero. A la derecha, casa Fadas. Sábado 1 de mayo de 2021.

En las comarcas de Ribagorza y Sobrarbe, la primavera no llega hasta que florece la aliaga o archelaga (en patués), que suele ser a finales de abril o principios de mayo, justo cuando en Chía empiezan las romerías a la ermita de La Encontrada. Su floración se extiende hasta julio.

Aliaga proviene del mozárabe alyiláqa, y este nombre del árabe clásico algawlaqah. El nombre científico, Genista scorpius. Crece en laderas secas y soleadas, en garrigas y claros de encinares, formando matorrales; soporta bien la sequía y también las heladas, lo que condiciona la forma y crecimiento de la planta. Las flores son de un amarillo intenso que tapizan montañas y laderas; el olor es dulce, similar al jazmín

A pesar de lo molestas que nos parecen cuando vamos por la montaña, las aliagas son importantes para evitar la erosión del terreno -sujetándolo con sus raíces- y para su recuperación, ya que en sus raíces se alojan unas bacterias que se encargan de fijar en la tierra el nitrógeno atmosférico; sin embargo, invaden zonas de pasto y cultivo, además de favorecer los incendios forestales. Como siempre, la gestión adecuada de la montaña (pastoreo extensivo y usos tradicionales) conllevaba un equilibrio que ahora se ha perdido y esto ha supuesto la progresión incontrolada de este arbusto espinoso. Los usos eran numerosos, entre ellos:

  • Las flores se usaban en Aragón para teñir los paños de lana.
  • Un manojo de aliagas atadas se dejaba en el exterior de la chimenea y se estiraba desde dentro con una cuerda, para que los pinchos rascaran y arrastraran el hollín pegado en el interior.
  • La planta seca era muy utilizada para encender el fuego en los hogares, las hogueras de los pastores o quemar los pelos del cerdo después de la matanza.
  • La aliaga se ponía en la cama de las vacas para evitar que las moscas pusieran los huevos en los excrementos; también la usaban los pastores como colchón, poniendo encima una piel de choto para no pincharse, para aislarse del frío y de la humedad del suelo.
  • Sus semillas son ricas en proteínas, por lo que son un alimento buscado por el ganado, liebres y conejos.
  • Quemar las aliagas en el monte fertiliza los nuevos pastos. De hecho, las semillas rebrotan mejor después del humo y las altas temperaturas.
Aliagas (archelagas en patués)
Iris perrieri (pipos en patués)

Dice el refrán “Cuando la aliaga florece, el hambre crece” porque su floración coincide con el momento en que las existencias de la despensa se terminaban. En los siglos pasados, que no había tiendas en los pueblos ni tampoco circulaba el dinero como ahora, se vivía y comía de las cosechas de la tierra y los animales de granja. A finales de abril quedaban poca harina, patatas, legumbres, adobo, jamón o embutidos; también quedaba poco heno, hojas o grano para el ganado. Llegado el momento de que la aliaga diera fruto, una leguminosa tierna y nutritiva, los animales comían las vainas: “Cuando grana, se pasa la gana”. Se decía que las ovejas comían tres veces: la flor, la hoja y el fruto.

 

 

 

Ermita de La Encontrada. Chía, 1 de mayo de 2021.
Chía en romería. Años 50. A la derecha del cura, el alcalde (¿Jorge de Siresa?). Detrás del estandarte, que llevan Trini y Teresa de Santamaría, Conchita de Matías y Carmina de Presín.

Hace unos días que la archelaga ha empezado a florecer en el entorno de Chía. Hoy, sábado 1 de mayo de 2021, la aliaga engalana La Encontrada cuando los de Chía con desvelo, aunque con humildes votos, os reverencian devotos (…).

La fllo de la archelaga y els pipos anuncian las romerías a La Encontrada, el despertar de la primavera y el inicio del ciclo de la vida en la montaña.

 

 

 

 

 

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CHÍA, SAN JORGE Y LA BATALLA DE ALCORAZ

Hoy se celebra San Jorge, patrón de Aragón. En este 2.021 se cumplen 925 años de la donación de la Villa de Chía al Monasterio de San Pedro de Taberna, priorato del Monasterio de San Victorián, por parte del rey Pedro I de Aragón y Pamplona, cumpliendo así la promesa hecha al monasterio cuando iba a librar la batalla para conquistar Huesca: illa villa que vocitatur Gia, si Deus fecisset me misericordia… Según Ricardo del Arco, sería en marzo de 1097, estando el rey Pedro I en el monasterio de San Pedro de Taberna, firmó la carta de donación1:

quando habuimus illa batalla de Alcoraz promisi Deo et sancto Petro de Taberna illa villa que vocitatur Gia… «El pergamino no es original, sino copia de mediado el s. XII y, sin duda, el copista equivocó la era, que será 1135 ó 1136, o sea, años 1097 ó 1098; desde luego, antes de 1099 en que falleció Pedro, obispo de Huesca, mencionado en el documento como “viviente”. Además, es lógico suponer que el monarca tenía prisa por cumplir el voto». 1(p.330).

 

Donación de Chía a San Pedro de Taberna – Archivo de San Victorian. Documentos de San Pedro de Taberna. 1096 (Copia), nº 1. – Chia, Cax2, Lig1, Num. 1; Anot. ms. en v.: noticia del préstamo de un breviario del abad de San Victorián; Texto en latín; Letra gótica: https://zaguan.unizar.es/record/80442/files/MS_459_3.pdf

 

Lucha de San Jorge y el dragón (1606-1608). Óleo sobre lienzo de Pedro Pablo Rubens (1577 – 1640). Museo de el Prado. Sala 028.

San Jorge es conocido por dar muerte a un dragón para salvar a una joven princesa… una leyenda para presentarlo como un caballero cristiano vencedor de la tiranía. Es el patrón de muchos lugares en España, pero también de naciones como Inglaterra y Rusia. Se cree que San Jorge nació en Capadocia, en la región de Anatolia central (Turquía), donde fue educado en la fe cristiana. Emigró con su madre a Lydda, en Palestina, al morir su padre. Allí fue nombrado tribuno militar, por su origen noble, y luego entró al servicio del emperador Diocleciano. Cuando se enfrentó al poder del imperio romano por el edicto del emperador contrra los cristianos, fue torturado y decapitado hacia finales del siglo III o principios del IV. Su sepultura era muy venerada y visitada, extendiéndose el culto al Santo por toda Europa durante la Edad Media. Se le atribuyen hazañas y milagros, pero la Iglesia ha puesto en duda la existencia de este Santo.

El islam constituía una fuerte barrera en el valle del Ebro que frenaba el avance de los reyes cristianos. Conquistar Wasqa suponía asentarse en el llano y acercarse a Saraqusta. En 1094 Sancho Ramírez ponía sitio a la actual Huesca, pero falleció por herida de flecha antes de lograrlo. Hizo jurar a sus hijos que empeñarían sus fuerzas en conseguir tomar la “la ciudad de la muralla de las cien torres”. Así lo hizo su primogénito Pedro I, designado rey de Sobrarbe y Ribagorza en 1085 y de Aragón y Pamplona en 1094. En noviembre de 1096 tuvo lugar la batalla en los campos de Alcoraz, en la que los castellanos (y su rey Alfonso VI) apoyaban a la taifa de Saraqusta y a su rey Al-Musta’in II. La leyenda sitúa en la batalla a un poderoso caballero que emitía un gran resplandor que se incorporó a las tropas de Pedro I cuando las cosas empezaban a torcerse, levantando el ánimo de los soldados que consiguieron ganar la batalla. En el escudo de Aragón quedó la divisa de San Jorge (cruz roja sobre fondo blanco) y las cuatro cabezas de los moros. Andando el tiempo, los reyes de Aragón adoptaron el dragón en su emblema heráldico, según explica Guillermo Fatás2.

 

«…invocando al Rey el auxilio de Dios nuestro señor, apareció el glorioso cavallero y martir S. George, con armas blancas y resplandecientes, en un muy poderosos cavallo enjaeçado con paramentos plateados, con un cavallero en las ancas, y ambos a dos con Cruces rojas en los pechos y escudos, divisa de todos los que en aquel tiempo defendían y conquistavan la tierra Santa, que aora es la Cruz y habito de los cavalleros de Montesa.

Espantaronse los enemigos de la fe viendo aquellos dos cavalleros cruçados, el uno a pie, y el otro a cavallo: y como Dios les perseguía empeçaron de huyr quien mas podía. Por el contrario los Christianos, aunque se maravillaron viendo la nueva divisa de la Cruz: pero en ser Cruz se alegraron, y cobraron esfuerço hiriendo en los Moros: y assi los arrancaron del campo y acabaron de vencer»3

En uno de los sillares de la Iglesia de San Vicente encontramos esculpida una cruz dentro de un círculo que parece de los Templarios, más que de San Jorge,  y que nos inclinamos más por identificarla con la cruz con apéndices de las monedas de Pedro I. La otra, más grande y evidente, tampoco podemos identificarla. De momento, no tenemos base sólida para dar un origen o significado a estas dos cruces.

 

Otra leyenda dice que San Victorián se apareció a Pedro I antes de la batalla y que el rey decidió llevarse sus reliquias hasta Wasqa y los campos de Alcoraz para que el Santo les llevara a la victoria. En cualquier caso, leyendas y milagros aparte, la Wasqa musulmana de cuatro siglos de historia, dio pasó a la Huesca cristiana que se integró en el reino de Aragón, pasó a ser su capital (sustituyendo a Jaca) y se convirtió en sede episcopal. Pedro I murió sin descendencia en el Valle de Arán en 1104 y fue el heredero su hermano Alfonso I (1073 – 1134), que se dedicó a la expansión del reino, cuadruplicando el territorio en los treinta años que reinó.

PETRUS REX – ARAGON Moneda jaquesa Pedro I rey de Aragón y Pamplona

En el siglo XI, cuando se libró esta batalla, Chía pertenecía al Señorío de Ramón Amat de Beranuy4. El nombre de este “señor feudal” aparece en múltiples batallas de la reconquista en el Alto Aragón. Los derechos sobre la Villa de Chía fueron pasando a sus descendientes hasta 1184, cuando el rey Alfonso II en su visita al Monasterio de San Victorián reconoció los derechos que San Pedro de Taberna tenía sobre esta Villa otorgados por su antecesor Pedro I en 1096. Explica Ricardo del Arco [p.330-31]1: Sin embargo, la villa la tenía Ramón Amat, según expresa el Rey [Pedro] en la donación, quien no aceptó el cambio con la villa que, sin duda, le propuso el monarca; y éste —sigue diciendo— accede a que continúe en la posesión de Gía, o Chía, hasta que Dios le presente ocasión de darle otra a cambio, que le satisfaga. Esta oportunidad no debió de llegar para el Rey, por cuanto su hermano y sucesor Alfonso I, desde el castillo de Calasanz en el año 1126, donó la villa a San Pedro de Taberna, a San Victorián y a su abad Durando, porque, a buen seguro, el Monasterio reclamaría el cumplimiento del voto de Pedro I. Esta «doble titularidad» explica que en Chía haya dos iglesias (románicas), la de San Martín -que dependía de San Victorián- y la de San Vicente -que dependía del Señor de Beranuy-.

“Es probable que (…) la superposición de poderes locales acabara favoreciendo a Ramón, que tenía de su parte una larga tradición de autoridad en Chía. Lo que parece claro es que el control efectivo de San Victorián se retrasó sine die y que la situación seguía estancada en donde aquella cláusula la había dejado. La resistencia a renunciar a la potestad sobre esta localidad nos muestra el peso que había alcanzado esta familia tras -por lo menos- un cuarto de siglo de autoridad local, que tal vez no se basase tan sólo en el ejercicio de atribuciones propias del poder público, sino también en un dominio, en forma de tierras y familias campesinas, que le otorgaba una posición más fuerte que la de los monjes. Sin embargo, la aspiración —o, tal vez, simple inercia— de Ramón Amat a asentarse como señor de la población iba a ser bloqueada por la expansión del dominio de San Victorián a golpe de disposiciones reales5.”

Cuando las circunstancias lo permitan, podríamos pensar en organizar un rastrillo que, además de recordarnos la presencia de Chía en la historia de Aragón, nos permita recaudar fondos para la rehabilitación del patrimonio histórico de nuestra villa. Ahí dejamos la idea.

Historia de Aragón en 3 minutos, de MENUDOARTE: https://www.youtube.com/watch?v=RyG16Y0EA8Q

www.menudoarte.es
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En tiempos de Jaime II (1267-1327) aparece en un diploma real el Valle de San Pedro de Gía como “moneda de cambio”, pero esta es una historiapara otro día y, quién sabe, si otra fecha para celebrar con otra feria, rastrillo o mercadillo.

Fue en el S. XV cuando Juan II declaró el fuero de que San Jorge fuera fiesta “perpetua, guardada, observada y celebrada solemnemente”. Como sólo los reyes, nobles o instituciones celebrarban su admiración por el santo, Felipe II en las Cortes de Monzón de 1564 presididas por Felipe II se decidió imponer multa de 60 sueldos jaqueses a quien no guardara la fiesta del santo patrón. Feliz día de Aragón.

 

 

1Ricardo del Arco. FUNDACIONES MONÁSTICAS EN EL PIRINEO ARAGONÉS.  Príncipe de Viana, ISSN 0032-8472, Año nº 13, Nº 48-49, 1952, págs. 263-338

2Guillermo Fatás Cabeza «El escudo de Aragón», en Aragón, reino y corona: Centro Cultural de la Villa de Madrid, del 4 de abril al 21 de mayo de 2000, [Zaragoza] : Gobierno de Aragón, [2000], págs 167-174. ISBN 84-8324-084-X. Véase el capítulo «Epílogo: El dragón d’Aragón», pág. 174.

3Crónica sobre la batalla de Alcoraz, supuestamente escrita por Aimerico, abad de San Juan de la Peña de 1088 a 1099. [volumen 58 de la Colección Diplomática . Resultó ser un cuadernillo de 26 páginas, que Antonio Ubieto Arteta califica de vulgar.y ramplona falsificación, bastante tardía”. Ubieto Arteta, A.: Colección diplomática de Pedro I; Zaragoza, 1951, pp. 84-100.

4La tenencia de “una honor” implicaba la capacidad de administrar un castillo con su distrito y de recibir una serie de derechos y rentas sobre los mismos. Teóricamente, eran encargos rescindibles, por lo que los monarcas mantenían un cierto control sobre aquellos, pero las familias solían perpetuarse en el desempeño de esos cargos hasta que las honores se convertían en bienes patrimoniales. Los únicos ejemplos en que este proceso se interrumpió se debieron a la injerencia de una institución eclesiástica, como en Chía con San Victorián, o en Besiáns con San Vicente de Roda, casos en que el rey hubo de ofrecer a sus tenentes una compensación. “La honor” también se revocaba si el señor cometía un acto grave que justificase una revocación definitiva. Montañas, comunidades y cambio social en el pirineo medieval. Ribagorza en los siglos X-XIV. GUILLERMO TOMAS FACI Capítulo 3. Las clases dominantes en la sociedad feudal. Universidad de Zaragoza, 2016.

5Guillermo Tomás Faci. CONFLICTOS DURANTE LA CONSTRUCCIÓN DE LOS SEÑORÍOS EN RIBAGORZA (SIGLOS XI-XII): LA DONACIÓN DE CHÍA AL MONASTERIO DE SAN VICTORIÁN POR ALFONSO I Y SUS CONSECUENCIAS. Aragón en la Edad Media (2008) pp. 795-810  [p.804]

6En los registros de Cancillería conservados en el Archivo de la Corona de Aragón se conserva un diploma real en el que se recoge que el rey Jaime II dona el monedaje de la villa de Graus y de los lugares de Santa María, villa de Tierris. La Selva, Torre de Esera, Torre Forado, Bruils, Toledo y Torre de Lisa con las aldeas San Martín de Asán, Guatal, Guesa, Gex, Foradada, Valle de San Pedro de Gía, Bisaurri, Ormella Ruis, Pallars y Honor de Santa María de Guarra, y sesenta sueldos censales que recibía anualmente del molino Sulinse en el rio Ara; todo a cambio de la iglesia de San Salvador de la ciudad de Huesca, que entonces dió al monasterio de Leire, en el reino de Navarra (Gratiarum 1306-1308, fol. 97). En p.328 de FUNDACIONES MONÁSTICAS EN EL PIRINEO ARAGONÉS. Ricardo del Arco.  Príncipe de Viana, ISSN 0032-8472, Año nº 13, Nº 48-49, 1952, págs. 263-338

 

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